En menos de dos años, tras la muerte del otrora mánager de los Cazadores de Artemisa, Dany Valdespino, el béisbol en la joven provincia occidental parece haber caído en su peor vacío luego de experimentar buenos momentos de ascenso en la pelota cubana.

Actualmente, tras no clasificar a la segunda fase desde la 57 Serie Nacional, cuando terminaron en el quinto lugar dirigidos por Valdespino, los Cazadores de Artemisa parecen un barco a la deriva y sin perspectivas en el calendario de 75 juegos de cara a la 60 Serie Nacional. Varias razones se han unido para agudizar la penosa situación beisbolera, para un equipo que el año pasado terminó en el 15to lugar, con apenas 15 victorias y 29 derrotas en 44 juegos efectuados.

Es cierto que la salida del país de varios jugadores talentosos fue una estocada mortal en medio del desarrollo. Pero, además, también el traspaso de figuras importantes a otros equipos, como los casos ya lejanos del derecho Jonder Martínez y el slugger matancero Yariel Duque —jugó varios años con los Cazadores—, quienes se mudaron para Matanzas, causó estragos. Al mismo tiempo, la afluente salida del país de peloteros con grandes perspectivas como los jugadores de cuadro Lázaro Hernández (antesalista), Yanio Luis Pérez (antesalista) y Diosbel Arias (torpedero), el cátcher Dariel Crespo y el jardinero Dayán González, se unieron poco a poco junto al retiro de icónicos veteranos: Roberto Zulueta, Rafael Orta y Michel Rodríguez fueron, sin dudas, los más recordados.

Debido a todas estas razones, desde el inicio de la pasada década de 2010, la directiva de Artemisa, encabezada por el siempre caballeroso y leal a su tierra, Dany Valdespino, le abrió a varios peloteros talentosos de la capital. Al inicio, el jardinero Víctor Muñoz y el torpedero Rangél Rodríguez fueron los primeros en dar el salto desde la desintegración del equipo de Metropolitanos, pero luego otras figuras también probaron dicho puente. Muñoz y Rodríguez se marcharon a buscar contratos en República Dominicana, intentando firmar con organizaciones de Grandes Ligas, y entonces Jorge Alomá, Dayron Blanco y Yosvany Peñalver se probaron para desarrollarse con los Cazadores.

Así que, para los peloteros capitalinos, el camino ha sido largo. Y, obviamente, también para cada integrante de los Cazadores, natural de Artemisa, que intenta desarrollarse. En el mandato de Valdespino, se lograron resultados y ciertos desarrollos también, porque jugaron muchos peloteros artemiseños con condiciones. Sin embargo, en estos últimos años, las oportunidades brindadas por la nueva directiva no han encontrado el mismo valor y apoyo tanto personal, como profesional.

Así le sucedió a Rolando Pinto, un joven slugger que fue líder en jonrones durante la Serie Provincial, y no recibió ninguna oportunidad para integrar las filas de los Cazadores. Y, como Pinto, quien siguió camino a puro empeño rumbo a Las Tunas para buscarse un puesto entre los Leñadores dirigidos por Pablo Alberto Civil, está el caso del jugador de cuadro y jardinero capitalino, Ángel Febles Mena, de 30 años, quien tiene un apreciable recorrido con buenos rendimientos en Ligas de Desarrollo, además de preselecciones de Industriales y Metropolitanos.

Por si fuera poco, Febles fue el MVP de la final de la pasada Serie Provincial de Artemisa, ganándose como en 2019, su puesto en el equipo a base de rendimiento. En un tope bilateral durante la primera fase de entrenamiento antes de la pandemia de la CODIV-19 en febrero pasado, Febles azotó el pitcheo del team Cuba, pegándole hits a Yosimar Cousín y Pedro Álvarez. Y, aunque los Cazadores perdieron sus cuatro juegos de preparación contra Industriales, Febles pegó de 4-2, demostrando que puede ser un bateador progresivo con habilidades para aportarle al equipo.

Batallando en la difícil fase de confinamiento para mantenerse entrenando y atendiendo a su familia, con su esposa embarazada, Febles soñaba con debutar entre las filas de los Cazadores de Artemisa, ya que el año pasado luego de una lesión no fue atendido como se merecía. Luchó y luchó, pero lamentablemente, su caso fue incomprendido. De cómo ha sido eliminado de la preselección de los Cazadores y en qué instante tan triste y doloroso se encuentra su carrera como beisbolista, Ángel Febles conversó amablemente con Play-Off Magazine.

Ángel, por muchos años fuiste un jugador talentoso que no recibió total atención en la capital, aunque tuviste oportunidades de integrar equipos de Metropolitanos y más Ligas de Desarrollo. ¿Por esa razón, luego de varios años, intentaste jugar con Artemisa?

Sí, en la capital tuve la oportunidad de estar a punto de integrar equipos de Metropolitanos cuando era muy joven, pero una mala decisión del director Luis Suárez, en aquella temporada de 2009-2010 y luego 2010-2011, desde mi punto de vista fue ciertamente injusta. No había grandes argumentos para eludir mi rendimiento, al punto de dejarme fuera del equipo bateando para promedio de .444 en la preselección. ¡Aquello me parecía increíble! Pero no me dejé caer porque amo el béisbol y siempre mi espíritu ha sido de guerrero. Luego de ese golpe de la vida que truncó uno de mis sueños y perspectiva, tras ganármelo en buena lid, jugué la liga de desarrollo del equipo de Industriales, donde le agradezco al director José Luis Bos por la oportunidad. Seguí trabajando duro, entrenando cada día y vi los frutos en un nivel donde había otros peloteros de calidad a nivel nacional. Terminé bateando para un promedio muy bueno, de .351, y jugué varias posiciones con buen desempeño a la defensa.

Tras varios años alejado de aquel sueño de llegar a las Series Nacionales y representar a un equipo de la capital, ¿viste grandes oportunidades con el mánager lamentablemente desaparecido Dany Valdespino? Sin embargo, ¿por qué luego de conformar el róster oficial de los Cazadores no recibiste oportunidades? ¿Cuáles crees que hayan sido las razones?

El año pasado la vida me jugó una mala pasada. El director dolorosamente fallecido, Dany Valdespino, un excelente hombre y mánager, me hizo la propuesta de jugar con su equipo de Artemisa. Durante la etapa de preparación, estuve todo el tiempo de regular en el lineup. Incluso, cuando topamos contra el equipo Cuba fui el mejor bateador, enfrentándome a lanzadores talentosos y con resultados en nuestra pelota, el derecho camagüeyano Yosimar Cousín, y el espirituano Pedro Álvarez. A ambos, les conecté con bastante soltura, siempre combatiendo y jugando para mi colectivo por encima de todo. Pero cuando vino el cambio de director y Manuel Vigoa asumió el mando, las cosas no fueron iguales. Al final, días antes de empezar la 59 Serie Nacional, lamentablemente, se me inflamaron los tendones de la mano izquierda, y se me queda la mano inmovilizada. Me di tratamiento y cuando dije que ya estaba bien, tras incluso ser parte de la lista oficial emitida antes del debut del equipo, ni caso le hicieron. Me sorprendió y fue un duro golpe en varios sentidos, pero inexplicable sobre todo para un equipo que tanta falta le hacían bateadores que impulsaran carreras. Pero sucedió, y al final vimos los resultados, pues Artemisa fue de los últimos —quedó en el lugar 14 con .270 de promedio colectivo— del bateo en la campaña pasada.

Hace apenas horas, según comentaste en tu cuenta personal de Facebook, una noticia hizo que te sintieras herido por tu exclusión del equipo de los Cazadores. ¿Qué sucedió? ¿Y por qué la mala atención del mánager Manuel Vigoa, el comisionado Gerardo Miranda y otros directivos del béisbol provincial?

La verdad me siento muy mal con esto que ha pasado, porque no me lo esperaba. Y menos en este momento (suspira)… de tantos esfuerzos por las restricciones debido a la COVID-19, y además, porque yo estaba muy bien si de forma física y deportiva se trata. Lo que sucedió fue sólo que yo tengo a mi esposa embarazada y le quedan días para dar a luz en cualquier momento. Así que le presenté mi situación al director Manuel Vigoa, diciéndole que me incorporaba a los entrenamientos el lunes 3 de agosto bien temprano, pero tuve complicaciones con mi esposa y no pude ir. De todas formas entre tanta preocupación lo llamé, y le transmito mi situación, pero con toda desconsideración me dice: “ya no vengas que te dimos baja del equipo”, así, de la manera más fría y sorprendente.

Luego, el pasado miércoles 5 de agosto, me citaron a la reunión con algunos entrenadores, para hacerme el alta de baja. Les expliqué mis situaciones en este tiempo tan difícil en medio de una pandemia y con mi esposa embarazada, y todo parecía coordinado, porque nadie me entendió. Me dijeron solamente: “Eres baja”. Así, no tenían más respuestas, ni el metodólogo provincial, ni el comisionado, y mucho menos el mánager, Manuel Vigoa.

¿Qué apelación hiciste, o no tienes derecho a apelar tal decisión tan arbitraria y extremadamente injusta?

Yo apelé, pero todos estaban en mi contra. Alegaban que ya era baja. Que no había marcha atrás. Pedí una reunión junto con el equipo y el comisionado provincial, Geraldo Miranda, se opuso a eso, al igual que el metodólogo.

¿Crees que no solo el mánager, sino también los directivos de la provincia han manejado muy mal el caso de los peloteros de otros equipos que intentan ayudar a los Cazadores?

Sí, la verdad. Mientras los Cazadores de Artemisa tengan esa directiva solo estarán ahí los de su máxima amistad, y no les importa ni lugar ni posición. ¡Nada! Porque uno hace un equipo para ganar, no un equipo solo para decir solamente que están en una competencia de tanta rivalidad como la Serie Nacional.

¿Qué será de tu carrera si no consigues jugar en la próxima Serie Nacional?

Yo tomé la decisión que si no juego esta Serie Nacional, no jugaré más béisbol en todo lo que me queda de vida. Me dedicaré a mi familia.

¿Hay alguna razón por la cual te excluyen, que crees tenga que ver con que eres un pelotero que podría evitar el desarrollo de algún “artemiseño”?

Esa también puede ser otra idea. El año pasado, había ese comentario sobre mi persona en el equipo, palabras de Manuel Vigoa, quien dijo que tal vez yo jugaba una o dos series con ellos y después no jugaría más. Pero si el atleta no dice nada, ¿por qué anticiparse y tomar una decisión tan apresurada? No entiendo.

¿Has tenido experiencias en otras ligas fuera de Cuba?

Estuve trabajando duro para firmar en el 2015, pero lamentablemente a causa de una lesión no pude seguir. Pero, tiempo después, que logré darme todo el tratamiento, esa lesión desapareció y ya estoy bien completamente.

Entonces, ¿no habrá vuelta atrás? ¿Podrías pensar en otro equipo de la Serie Nacional o sientes que el sacrificio es demasiado tarde?

Esta, creo, era mi gran oportunidad. Estaba centrado en eso con ansias y trabajando duro. Ya he sufrido bastante desde que estoy en el béisbol. Si no hay marcha atrás ahora, con los Cazadores de Artemisa, para quienes me entregaría con amor a esa camiseta, entonces daré por terminada mi carrera.

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