Con 36 años a sus espaldas, Brayan Peña es otro de los cubanos que no quiere alejarse del béisbol activo y acaba de firmar esta semana un acuerdo de Ligas Menores con la organización de los Tigres de Detroit, franquicia con la que alcanzó el título de la División Central de la Liga Americana en 2013.

Peña, quien en 2017 no vio acción en la Gran carpa pues permaneció toda la temporada en el Omaha, perteneciente a la franquicia de los Reales de Kansas City, militará en Triple A con los Tigres y tendrá invitación a los entrenamientos del equipo grande de Detroit.

De inicio no parece probable que Peña consiga acceder directamente al róster de 30 jugadores que luche en Las Mayores, ya que tiene por delante a los receptores James McCann y John Hicks. Sin embargo, su experiencia y oficio detrás del plato podrían valerle alguna oportunidad para regresar ante bajo rendimiento o inconvenientes de los cátchers titulares.

En los dos últimos años Peña ha tenido que lidiar con varias lesiones que han limitado su presencia en la Gran Carpa, aunque durante su presencia con el Omaha culminó con average de .274, promedio de embasado de .308, 34 indiscutibles, tres dobletes, seis bases por bola y siete ponches.

Su debut en la MLB fue en el ya lejano 2005 con los Bravos de Atlanta, aunque desde el 2001 había integrado equipos en Ligas Menores de la misma franquicia.

Experiencia no es algo que le falte al cubano, que acumula ya 12 años en el béisbol más exigente del planeta y mucho podría ayudar al desarrollo de lanzadores jóvenes en Triple A, sin descartar la seguridad de contar con sus servicios en un nivel que conoce perfectamente.

Con los Tigres, durante 2013, Peña fue segunda figura por detrás de Alex Ávila. Sin embargo, se ganó el apoyo del público y compiló .297 de average, con 22 impulsadas, 68 hits y cuatro jonrones, en 71 partidos. Pero entonces tenía 32 años, y muchas menos lesiones.

Hoy no cabe duda que los Tigres apuestan por él con un objetivo claro: utilizar su experiencia para cimentar la preparación de sus prospectos en Las Menores, tanto detrás del plato, como sobre el box.