El paso de los cubanos por el mejor béisbol del mundo ha dejado notas históricas, resultados legendarios y actuaciones sobresalientes que han colmado de gloria a la pelota cubana.

Con unos 215 peloteros de la isla que alguna vez han jugado en Grandes Ligas, también es de esperar que se hayan dado momentos curiosos y marcas increíbles que entraron a los libros de historia.

Hablamos de bateadores que lanzan; otros que botan la pelota de forma consecutiva; uno que hace de hombre orquesta y juega todas las posiciones; récords ofensivos para un solo juego; en fin, un compendio de hechos que no constituye una lista definitiva, pero sí ilustrativa de la calidad de los antillanos.

Repasemos algunos de esos momentos e hitos cubanos que hacen del béisbol un deporte maravilloso, muchos de los cuales difícilmente se vuelvan a repetir. Tocaremos grandes nombres de atletas que llenaron y llenan de gloria los terrenos de MLB.

Bateadores que también pueden ser lanzadores

Este es uno de esos casos que llaman la atención, sobre todo porque hablamos del mejor béisbol del mundo, en donde le pagan a cada uno por hacer lo que le toca. Pese a eso, algunos cubanos muy conocidos han lanzado, aunque se trata de bateadores de mucho renombre, y ¡no lo hicieron mal!

Kendrys Morales fue un fenómeno en la Isla, un bateador que causó un terremoto mediático y entre los aficionados. Con su llegada a Grandes Ligas, se presagiaba una carrera de leyenda, pero una lesión traicionera cortó su paso, justo cuando se acercaba a ser el bateador temible que todos pensaban.

Aun así, Morales tuvo momentos gloriosos y hasta curiosos, como su actuación de lanzador en un partido por los Toronto Blue Jays. En MLB es más frecuente que los lanzadores bateen en ciertos momentos, pero no que un bateador lance en algún juego, pues para eso hay todo un bullpen.

Pero Kendrys sí lanzó, cuando actuó contra los Atléticos de Oakland y no se vio nada mal. El cubano tiró una entrada sin permitir carreras, y solamente negoció una base por bolas, para cerrar el noveno, incluso con una recta de 87 millas en su cuenta.

Otro bateador destacado que probó como serpentinero fue el pinareño Alexei Ramírez, quien salió a actuar en la novena entrada de un duelo contra los Atléticos de Oakland, cuando vestía el uniforme de los Chicago White Sox.

Con el marcador en contra, 17-6 en favor de los visitantes, Alexei pidió al director Robin Ventura que le dejara tirar. El cubano lanzó y aceptó un doble, pero no toleró carreras e incluso, la pistola marcó sobre las 90 millas.

“Los disfruté, fue algo muy especial. Tengo que agradecerle a Ventura la oportunidad. Era algo que siempre quise hacer y pudo ser hoy”, dijo el jugador, quien incluso botó la pelota en ese mismo choque.

No olvidemos tampoco al mítico campocorto Dagoberto Campaneris, quien también lo logró, pero le dedicaremos un apartado solamente a él, porque lo que hizo Bert, bueno, eso de otro planeta.

Campaneris, un hombre orquesta

Desde la posición de torpedero y con el bate en mano, un cubano fue el rey de las paradas cortas en los Atléticos -de Kansas primero y de Oakland después- durante más de una década. Se retiró hace muchos años ya, pero Dagoberto Campaneris dejó una huella imperecedera para los Atléticos.

¿Cuántas veces han escuchado que un pelotero defendió las 9 posiciones en un mismo desafío de béisbol al más alto nivel? Sepan que Bert fue el primero en lograrlo, en 1965, un ocho de septiembre. Sin dudas, uno de esos destacados momentos e hitos cubanos en MLB.

El choque contra los Angelinos, que terminaron perdiendo, pasó a la historia por la hazaña de Bert, quien empezó en su habitual lugar del campocorto, para cerrar como cácher. En su actuación como lanzador, tiró una entrada, en la que permitió una carrera limpia, un hit, al tiempo que daba dos bases por bolas y ponchaba a un hombre. Desde entonces, solo lo han imitado en cuatro ocasiones.

José Dariel Abreu junto a las leyendas

En 2017, José Dariel Abreu puso otra pincelada de gloria a la extensa historia de los jugadores cubanos en las Grandes Ligas de Beisbol, al unirse al exclusivo club de jugadores que han conseguido conectar al menos 25 jonrones e impulsar al menos 100 carreras en cada una de sus primeras cuatro temporadas en Las Mayores. Es el primer cubano que lo consigue.

Fue noticia entonces que Pito se unió a los extraclase Joe DiMaggio y Albert Pujols como únicos que han conseguido tales guarismos consecutivos en sus primeros años como jugadores de la Gran Carpa. DiMaggio lo consiguió en las temporadas desde 1936 a 1941, y Pujols marcó época al conseguirlo desde 2001 hasta 2010.

Otro dato curioso es que Abreu es el quinto hombre que comienza su carrera impulsando al menos 100 durante cuatro campañas. Los otros cuatro nombres están entre las grandes estrellas de todos los tiempos de la MLB: Pujols, DiMaggio, Al Simmons y Ted Williams.

¡Hazaña cubana en MLB! Moncada, Grandal y Abreu dan jonrones consecutivos

Lo de los cubanos de los Chicago White Sox en este 2020, Yoan Moncada, Yasmani Grandal y José Dariel Abreu, fue una hazaña en toda regla, al igualar incluso un hito a nivel de Grandes Ligas, algo que hizo tiempo atrás otro antillano, el inolvidable Alexei Ramírez.

Ellos tres y Eloy Jiménez conectaron jonrones los cuatro en fila en la quinta entrada de un juego ante los Cardenales de San Luis, y se trata de la 10ma ocasión en la historia de Grandes Ligas que un equipo pega cuatro cuadrangulares consecutivos, el récord de MLB.

Dentro de esta impresionante seguidilla, hay que destacar que los tres antillanos la botaron uno detrás del otro, antes que Eloy conectara la última conexión de vuelta entera, lo cual convierte a Chicago en el primer equipo de MLB en tener tres cubanos que conectan jonrones de forma consecutiva.

Para tener una idea del vínculo especial de los cubanos con esta marca, Alexei Ramírez formó parte del cuarteto de Chicago que también lo logró, un 14 de agosto del 2008 contra los Reales, cuando Jim Thome, Paul Konerko, Ramírez y Juan Uribe también lograron esa hazaña.

Orlando Hernández, el Señor de los Anillos de Serie Mundial

De los antillanos, un nombre destaca por encima de todos: Orlando El Duque Hernández, el mítico lanzador de Industriales, del equipo Cuba y Grandes Ligas, a donde llegó quizás pasado en edad, pero sobrado de talento.

El Duque Hernández tenía talismán, como se dice por ahí, para el éxito. No por gusto ostenta cuatro anillos y es el cubano que comanda ese departamento. Incluso, es uno de los latinos con mayor cantidad, ubicado solo detrás de un pequeño pelotón con cinco, compuesto por Mariano Rivera, Jorge Posada, Luis Sojo y Ramiro Mendoza.

A Orlando Hernández no le faltó nada en su amplio currículo adornado con todo tipo de títulos. Además del título olímpico en Barcelona 1992 y sus tres coronas mundiales, Orlando labró su leyenda en MLB, con diversos equipos.

Pero sin dudas, su momento estelar fue con el mejor equipo de béisbol del mundo. Con los Yankees de New York, se llevó tres anillos de Serie Mundial de forma consecutiva al conquistar los Clásicos de Otoño de 1998, 1999 y 2000. Su historia crece más si recordamos que en la Serie de 1999 abrió el primer desafío frente a los Bravos de Atlanta.

El Duque ganó su cuarto y último anillo con los Medias Blancas de Chicago en 2005, pero para más datos, es el cubano con más participaciones en esas instancias, con cinco, porque también perdió una con los Bombarderos del Bronx en 2001, ante los Diamondbacks de Arizona.

El poder del bombardero Jorge Soler

47!: Ese ha sido el número de bateadores con al menos 48 jonrones durante los últimos 100 años en el béisbol de las Grandes Ligas.

De todos ellos, apenas 15 (el 31.9%) lograron revalidar ese registro en su carrera. Antes de la temporada de 2019, la lista andaba por 43 bateadores y ninguno era cubano: 679 turnos después, Jorge Soler se incluyó en el club, tras su impresionante temporada récord con 48 jonrones vistiendo el uniforme de los Royals de Kansas City.

El impacto de Soler fue tan estremecedor que en 162 juegos superó su marca general de 33 jonrones en 1,035 visitas al plato entre 2015 y 2018, para destrozar el récord de bambinazos de Rafael Palmeiro (47 en 1999 y 2001, respectivamente) e implantar una nueva marca (48) entre los cubanos que han jugado en las Grandes Ligas.

Más jonrones en un solo juego

Varios jugadores cubanos han hecho alarde de poder en MLB durante su carrera, al punto de que han disparado hasta tres jonrones en un mismo desafío.

En fecha tan lejana como 1958, Román Mejías inauguró esta respetable marca para los cubanos, pero ha sido emulado por otros compatriotas. Tony Oliva, Yasmani Grandal, Yasiel Puig y Yordan Álvarez lo lograron en el presente siglo, y se unen a jonroneros de raza como José Canseco, Yoenis Céspedes, y Kendrys Morales, quienes registraron esa cota en dos ocasiones.

Ocho impulsadas en un juego

Tan impresionante casi como los tres cuadrangulares, lo es impulsar 8 carreras en un mismo duelo de Grandes Ligas, algo que han logrado tres antillanos en la historia.

El primero en hacerlo fue el toletero José Canseco, cuando trajo ocho para el plato un 13 de junio de 1994, en la victoria de los Rangers 17-9 sobre Marineros de Seattle.

Yasmany Grandal lo igualó el 7 de mayo de 2015, y los emuló el Yuli Gurriel un 7 de agosto de 2019, para sumarse a un selecto club difícil de alcanzar.

Los inigualables siete años de Toni Oliva (1964 y 1970)

Durante el periodo de 1964 a 1970, hubo pocos bateadores como el gran Toni Oliva, que hizo de Minnesota su feudo y de Grandes Ligas un terreno bajo su dominio.

En 1964 se llevó el Novato del Año y finalizó cuarto en la votación por el MV y durante ese tiempo fue las siete veces al Juego de las Estrellas.

Además, el cubano acumuló lideratos sin cesar, con dos títulos de bateo en la Liga Americana (1964 y 1965), y encabezó también en cinco ocasiones el apartado de hits. Pocos periodos ofensivos tan productivos como este de Oliva para los cubanos en MLB.

La temporada de novato de Yordan Álvarez

La temporada de debut de Álvarez fue fenomenal y le valió el Novato del Año. Marcó varios hitos que agrandan aún más su leyenda. Primero, una espectacular campaña que selló con 27 jonrones en 87 partidos y 369 visitas e, incluso, en un juego despachó tres para la calle.

Por si fuera poco, conectó uno en la Serie Mundial a 405 pies con los Astros y se convirtió en el jugador cubano más joven en dar un vuelacercas en un juego de postemporada, a sus 22 años y 122 días de nacido, con lo cual dejó atrás a Jorge Soler, quien lo había hecho con 23 años y 227 días.

Para más señas, es el más joven en botarla en un partido de Serie Mundial desde Tony Kubek con los Yankees en 1957.

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