A pesar de atravesar muchos obstáculos, de tener que emigrar para buscar el sueño de Grandes Ligas y labrarse una carrera lejos de su país, a golpe de sacrificio el tunero Henry Urrutia es reconocido como uno de los buenos peloteros cubanos emigrados de la actualidad.  

Como su humildad es más grande que su estatura –1,96 metros—, es uno de los beisbolistas más respetados en el béisbol mexicano.

Si las organizaciones a las que pertenece lo autorizan, el estaría dispuesto a jugar por Cuba nuevamente, como expuso en un post de Facebook semanas atrás, aunque para ello puso ciertas condiciones nada descabellas.

“Yo estoy en la total disposición de representar mi bandera y mi patria, mi tierra de donde vengo en cualquier evento siempre y cuando mis organizaciones a las que pertenezco me autoricen”, dijo entonces.

Henry debutó con los Leñadores de Las Tunas cuando tenía apenas 18 años de edad. Con estos jugó cinco temporadas, y dejó línea ofensiva de .349/.425/.521, con un OPS de .946. En ese tiempo, disparó 35 vuelacercas y remolcó 223 carreras.

Play Off Magazine conversó con él sobre su carrera, la actualidad del béisbol cubano y su manifiesta disposición de representar a su país nuevamente, motivado, en gran parte, por su familia.

¿Qué experiencia te llevaste después de jugar cinco Series Nacionales?

Mi paso por la Serie Nacional me aportó muchas cosas positivas. El talento de los cubanos viene desde que nacen. Casi todos los peloteros que llegan de Venezuela, Dominicana o Puerto Rico tiene que pasar por varias ligas como A, AA, AAA, entre otras, para llegar a MLB. A nosotros nos tienen en cuenta porque tenemos una formación de béisbol que no tiene nadie en América Latina.

¿Cuándo fue el momento en que decidiste jugar en el béisbol profesional?

En mi última Serie Nacional. Llevaba tres años, tres campañas teniendo buenos números y estos no me sirvieron para ir a un Juego de las Estrellas o a una preselección nacional. En los cinco años que jugué en Cuba solo se me tuvo en cuenta para un Juego de Estrellas, unos Juegos del Alba que fueron en Villa Clara, y para el Mundial Universitario en 2010. A este último fui siendo tercero de los bateadores en la serie, solo por detrás de José “Pito” Abreu y Alfredo Despaigne, y me dieron apenas dos turnos al bate. Por eso decidí jugar béisbol profesional.

Peor y mejor momento en Cuba, en las Series Nacionales

Mi primera Serie Nacional, porque después de haber tenido un inicio bien bueno de unas dos semanas las cosas empezaron a salir mal, por inexperiencia. Sentí como que todo iba a ser fácil y me confié mucho y las cosas empezaron a salir mal. Cuba tenía muy buen picheo en esos años en todos los equipos. Bateó 200 y pico, y eso fue frustrante porque yo sabía que podía hacer más, pero no lo reflejé en números. No estaba haciendo las cosas bien.

Mi mejor momento mi última Serie Nacional, en la que mejores números puse y fuimos a los play off y pasamos a semifinales. Fue mi mejor temporada.  

¿Qué significó para ti jugar en Grandes Ligas?

Firmar con los Orioles después de haber pasado por tantas cosas fue un gran premio a mi sacrificio. Después que dejé a mi familia en Cuba, debutar en MLB fue el resultado de tanta lucha. El esfuerzo no había sido en vano. Llegar a la cúspide del béisbol para mi significó todo.

No contaste con todas las oportunidades en MLB, pero has tenido un gran paso en ligas del Caribe. ¿Qué le aportó a tu carrera jugar en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional, en la Liga Mexicana de Beisbol y la Liga Mexicana del Pacífico?

Jugar béisbol en estas ligas me dio más experiencia como jugador profesional. Si por alguna casualidad de la vida volviera a jugar en MLB, creo que podría rendir. Me convertí en un jugador con más sabiduría y menos temperamental.

¿Cómo afectó la pandemia la forma física y la economía personal a un jugador como tú, adaptado a jugar todo el año en ligas del Caribe, como en este caso las mexicanas?

Juego todo el año desde 2014. Te aseguro que afecta muchísimo en ambos aspectos. Nosotros cobramos por trabajar y si no hay béisbol no te pagan. En otras ligas sí tienes un contrato al menos cobras una parte de este. La mayoría de los jugadores no tienden a ahorrar para el futuro y cuando pasan estas situaciones se ven muy afectados.

Cuando estás acostumbrado a jugar el año entero, al estar sin entrenar cinco meses es muy difícil volver a encontrar la forma física. Es complicado mantener el peso, no aumentar grasa o perder masa muscular. En el caso mío no juego desde la segunda semana de enero cuando disputé la postemporada de LMP con los Charros de Jalisco.

¿Qué crees del aplazamiento de la LMB?

Era esperado. Aquí en México los derechos televisivos no dan para pagarle a los peloteros. La mayor entrada de dinero es por las asistencias a los estadios. Los patrocinadores no les pagarán a los equipos si no hay fanáticos en los estadios.

Peor y mejor momento fuera de Cuba como profesional

El peor momento fue en el 2016. Terminaba de estar en Grandes Ligas, había tenido mi mejor año en Triple AAA y me subieron a Grandes Ligas por 10 días, me fue muy bien, y me bajaron. Al siguiente año no jugué prácticamente nada, no sé cuales fueron las razones, pero me mandaron hasta Doble AA. Fue un año de mucha frustración, yo estaba bien, pero no entendía por qué estaba pasando todo eso.

Como profesional he tenido buenos años, contando entre Estados Unidos y México, pero mi mejor año hablando de números fue el año pasado aquí en México. Entre las dos ligas quedé como mejor bateador extranjero, me fue bien en jonrones, impulsadas. Rompí mis propias marcas en todo. Fue grandioso.

¿Qué representa tu padre, Ermidelo Urrutia, para ti?

Imagínate, es mi ídolo. Siempre quise ser como él. Desde bien pequeño tomé la decisión de ser jugador de béisbol para ser como él, para que se sintiera orgulloso de mí. No podría explicarte con palabras lo que significa él como jugador para mí.  

La Comisión Nacional y el INDER recientemente anunciaron que darán la posibilidad de jugar con el equipo Cuba a varios peloteros cubanos ¿Regresarías? ¿Bajo qué condiciones?

Tengo toda la disposición del mundo para representar a mi país en un evento internacional, pero, claro que pondría condiciones básicas. No quiero que intenten politizar mi actuación en un evento internacional, esencialmente porque no se trata de política sino de ganar torneos internacionales con el equipo Cuba, que siempre ha estado en la cúspide del béisbol a nivel mundial.

Tampoco quiero que se me trate diferente porque yo decidí jugar béisbol en otro país. Yo soy un jugador como todos los peloteros que estarán en las preselecciones. Solo pido que me respeten y yo voy a tratar a todos con respeto. Todos los que me conocen saben que soy una persona muy respetuosa, hasta con los que me han tratado mal. No toleraré que me hagan comentarios ofensivos porque yo juegue fuera del país.

Los peloteros que estamos aquí no tenemos la necesidad de ir a Cuba arriesgando nuestro trabajo con el equipo donde estamos por una lesión, debido a la cual podamos perder un campeonato y después no estar incluidos en el equipo Cuba. Se supone que al menos tenemos una preferencia para estar en el equipo. Si nos quieren de regreso a jugar con la selección cubana es porque están confiando en nuestro talento y quieren que ayudemos al equipo a ganar, entonces, ¿por qué hay que ganarnos el puesto?

¿Cómo puede ayudar el regreso de los peloteros a la selección nacional de Cuba a elevar el nivel del béisbol cubano?

El béisbol cubano tiene mucha tela por donde cortar desde las categorías pequeñas. Pero en estos momentos no se enfrentan contra jugadores profesionales, lo que hace que su calidad disminuya considerablemente. El jugador que lleve cinco años jugando en México tiene gran experiencia y puede aportar muchos a los peloteros en la isla, no solo jugando, sino enseñando nuevas metodologías de entrenamientos y brindar buenos consejos para hacer algunos ajustes. Ojalá esta iniciativa se lleve a cabo porque la prioridad es ayudar al béisbol cubano.

¿Regresarías a la Serie Nacional de Béisbol?

No lo descartaría. Si en algún momento de mi carrera me lo permiten quiero regresar a Cuba para finalizar mi carrera, es una decisión pensada y tomada. Quiero terminar mi carrera deportiva donde la comencé: jugando con Las Tunas, en el Julio Antonio Mella. Eso sería la satisfacción más grande para mí.

¿Metas en este 2020?

Tenía muchas metas, pero con el brote de coronavirus muchas de ellas no la voy a poder cumplir. El año pasado fui elegido el mejor jugador extranjero de las dos ligas—LMB LMP— y mis principales metas son mejorar esos números, pero ya será imposible. Espero ganar el título con los Charros de Jalisco.

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