Foto: ORLIN WAGNER /AP

¡47!: Ese ha sido el número de bateadores con al menos 48 jonrones durante los últimos 100 años en el béisbol de las Grandes Ligas.

De todos ellos, apenas 15 (el 31.9%) lograron revalidar ese registro en su carrera. Antes de la temporada de 2019, la lista andaba por 43 bateadores y ninguno era cubano: 679 turnos después, Jorge Soler se incluyó en el club, tras su impresionante temporada récord con 48 jonrones vistiendo el uniforme de los Royals de Kansas City.

El impacto de Soler fue tan estremecedor que en 162 juegos superó su marca general de 33 jonrones en 1,035 visitas al plato entre 2015 y 2018, para destrozar el récord de bambinazos de Rafael Palmeiro (47 en 1999 y 2001, respectivamente) e implantar una nueva marca (48) entre los cubanos que han jugado en las Grandes Ligas.

Junto a Soler, el infielder de los Rojos, Eugenio Suárez (49), y el Novato del Año de la Liga Nacional, el Met Peter Alonso (53), fueron los otros dos bateadores que entraron en la historia del “Big Show” con al menos 48 jonrones en una temporada. De esa manera, la cifra de tres jugadores en 2019 se convirtió en la mayor cantidad durante toda la década de 2010:

2018: Khris Davis (Athletics)

2017: Aaron Judge (Yankees)

2017: Giancarlo Stanton (Marlins)

2013: Chris Davis (Orioles)

2010: José Bautista (Blue Jays)

Fuente: Baseball-Reference.com

Algo que se puede apreciar en todos esos bateadores, fueron sus altas tasas de strikeouts y sluggings, combinados con bajos promedios. Obviamente, el poder y sus swings aniquiladores son dos de las principales habilidades de los sluggers. Sin embargo, las estadísticas muestran que, a lo largo de todos los tiempos, la mayoría de los bateadores capaces de alcanzar buenos promedios estuvieron más cerca de volver a conseguir al menos 48 jonrones más de una vez. Y, aunque no podemos considerar ese patrón más allá de una “probada tendencia”, será un reto para Soler, Alonso y Suárez de 2020 en adelante.

Entonces, la pregunta no podría ser más oportuna: ¿El cubano Jorge Soler revalidará sus impresionantes resultados de 2019? ¿Será capaz de sobrepasar la difícil barrera de los 50 jonrones? Aquí hay algunas tendencias que deberíamos analizar:

Comencemos por recordar quiénes han sido los cubanos con al menos 40 jonrones en MLB:

Fuente: Baseball-Reference.com

Como puedes apreciar, Rafael Palmeiro (98’-99’ y 01’-02’) fue el único en ese listado de cubanos que pudo repetir al menos dos veces su cifra de 40 jonrones durante años consecutivos. José Canseco logró rubricar tres ocasiones, pero fueron en 1988, 1991 y 1998.

El ilustre y único cubano miembro del Salón de la Fama de Cooperstown, Tany Pérez, fue el primero en registrar la ansiada marca y el cuarto del club, Jorge Soler, quien mejor frecuencia (*HR/PA) registró con 14.1. Y en ese interesante número me detengo, pues he aquí una de las tendencias más asombrosas de Soler: Además de liderar en esa lista de cubanos, su consistencia fue la más sobresaliente, al punto de quedarse a dos bambinazos de los 50.

Si de proyecciones se trata, varios indicadores podrían adelantarnos interesantes probabilidades de que Soler logre impactar la liga en 2020. He aquí por qué podemos afirmarlo, en estas métricas que rastreé para este análisis sabermétrico:

*Fuente: FanGraphs
Glosario de los porcentajes: O-Swing%: Swing a pitcheos fuera de la zona de strike. Z-Swing%: Swing a pitcheos dentro de la zona de strike. Swing%: Total de swings. O-Contact%: Contacto con pitcheos fuera de la zona. Z-Contact%: Contacto con pitcheos dentro de la zona. Contact%: Total de contacto. SwStr%: Swings strikes.

Además de que la velocidad de salida de sus bolas puestas en juego mejoró contra todos las categorías de lanzamientos: Bolas rápidas (95.7 mph), picheos rompientes (89.5) y cambios de velocidad (87.0), como verás en la tabla anterior, Soler también lució más centrado y eficaz seleccionando picheos dentro y fuera de la zona de strike. Pero lo más interesante en ese sentido fue que apenas cambió sus tendencias de ataque: su tasa de O-Swing% (Swing a pitches fuera de la zona de strike) bajó apenas 1.7% en comparación con 2018, aunque sí aumentó un 2.7% contra pitcheos en la zona.

¿Dónde estuvo el gran ascenso?: ¡En la efectividad! El notable progreso de 3.3% y 5.0% en el alcance de su swing contra pitcheos dentro y fuera de la zona de strike (Z-Contact%/O-Contact%), respectivamente, lo dice todo. También bajó 2.2% su tasa de Swings-strikes y, de manera general, golpeó más la pelota hacia el centro del campo (4.2% por encima de sus resultados en 2018) y limitó en un 17.1% los swings donde no logró contacto.

Si con estos ajustes de un año a otro Soler logró el “breakout” esperado, ¿qué sucederá en 2020? ¡Desde ya, crecen las expectativas! Algo a su favor en 2019 fue que pudo jugar todos los partidos (162) de los Royals, lejos de lesiones como la sufrida antes de culminar la primera mitad de temporada en 2018.

A través de la historia, sólo tres bateadores Lou Gehrig (2), Harmon Killebrew (3) y Albert Belle (3) pudieron duplicar sus temporadas con al menos 48 jonrones y 14.0 como frecuencia, los mismos parámetros de Soler en 2019. Sin embargo, la lista de sluggers que consiguieron la hazaña en temporadas consecutivas se reduce a apenas nueve: Sammy Sosa tiene el récord, cuando bateó 66, 63, 50, 64 y 49 jonrones entre 1998 y 2002.

El reto de superación personal está planteado para Jorge Soler, quien firmó por $7.3 millones una extensión que le permitirá mantenerse con los Royals de Kansas City en 2020. Luego de implantar nueva marca en jonrones (48) para la franquicia, despedazando el récord anterior de Mike Moustakas (38) en 2017, el cubano también buscará elevar su valor en el mercado.

Como era de esperar, los Royals han mostrado su interés por brindarle un contrato multianual a Soler, pero todo indica que serán pacientes al respecto. Eso supone que, el desempeño del talentoso outfielder cubano estará bajo seguimiento total en 2020: Esperemos que Soler pueda volver a sorprendernos.