Si queremos identificar ejemplos de bateadores a quienes el sacrificio y la dedicación les llevaron a firmar un contrato en ligas extranjeras, una de las respuestas será Raico Santos. El joven de 25 años, ha revindicado su carrera y ha comenzado un nuevo camino.

La primera vez que conversé con él fue en la semifinal de la pasada Serie Nacional, en el terreno del Victoria de Girón (estadio de Los Cocodrilos de Matanzas). Le comenté sobre su tendencia de swing y él se interesó por mejorar. Santos se coronó con los matanceros un 18 de enero, y tres días después estaba firmando un contrato con los Olmecas de Tabasco. Sin dudas, su carrera daba un giro de 180º grados.

El pequeño que nació en Virey, Buey Arriba (Granma), se ha convertido en uno de los peloteros más talentoso en la SNB. “Es un pelotero muy disciplinado y consagrado con el entrenamiento, esa es la clave de su éxito”, expresó Armando Ferrer, mánager de los actuales campeones nacionales a Play Off Magazine.

Cuando la liga mexicana detuvo los entrenamientos de los equipos previo a la temporada de la liga mexicana de béisbol, aproveché para entrevistar a Raico.

¿Cómo entraste en el mundo beisbolero?

Empecé a entrenar béisbol desde los seis años. El profesor Wilber Castro fue mi primer entrenador hasta que cumplí los 12 años y llegué a la EIDE.

¿Cuánto influyó tu familia en que jugarás béisbol?

Mi familia influyó mucho porque en mi barrio se jugaba mucho béisbol, por eso me compraron un bate plástico desde que tuve uso de razón. También mi mamá me cosía pelotas de trapo para que aprendiera a fildear y batear. Soy un afortunado, ya que siempre conté con el apoyo de mi madre, de mi padre y mi hermano.

¿Existe una competencia personal con tu primo Roel?

No, al contrario, tenemos mucha hermandad y recibo muchos consejos buenos de su parte. Gracias a él he logrado muchas cosas en mi vida, me enseñó a trabajar duro y a cambiar mi mente; también a prepararme física y psicológicamente para afrontar las competencias.

¿Cómo fue tu debut en la Serie Nacional?

Fue un poco difícil, me faltaba confianza.  El enfrentar a muchos lanzadores de calidad con 19 años me costó un poco. Recuerdo que mi primer turno al bate en la Serie Nacional fue contra Yaisel Sierra, y en 3-2 me ponchó. Mi primer hit se lo conecté a Industriales en Granma, en esa misma subserie. Con ese imparable remolqué mi primera carrera, para propinarles nocaut a los capitalinos. Fue un momento bonito, pero a la vez incómodo por la falta de confianza.

¿Tu partida a República Dominicana?

Quería buscar una vía para poder jugar en otras ligas. Me fui a Dominicana donde estuve entrenado un tiempo. Cuando recibí mi carta de agente libre, me lesioné el peroné con un dead ball que me dieron. Por esta situación, ningún equipo me pudo firmar. Uno de los conjuntos interesados eran los Filis de Filadelfia. Después regresé a la isla y me reincorporé con mi equipo, los Alazanes de Granma.

¿Cómo fue tu reincorporación a la Serie?

Gracias a dios, no tuve ningún problema al reincorporarme, por eso le doy las gracias a la Federación Cubana y Dirección Nacional de béisbol. Estoy muy agradecido también con Granma que me recibió con las manos abiertas. ¡Fue un nuevo comienzo!

Raico regresó y registró su mejor temporada, con línea ofensiva de .347/.445/.483 con 23 dobles y cinco cuadrangulares, dejando sus mejores cifras de por vida en las anteriores estadísticas.

Coméntame sobre la temporada 2019-2020

Fue mi temporada consagratoria, lo principal fue que me prepuse la meta de mejorar los números que tenía, y lo logré, gracias al apoyo de mi familia y de mi esposa. Lo principal fue que obtuve el campeonato nuevamente.

La temporada pasada lo llevó a firmar un contrato por un año y $7000 dólares mensuales con los Olmecas de Tabasco. En el juego de comodines entre Industriales y Granma en el estadio Latinoamericano, un scout mexicano me dijo: “Ese muchacho jugará en la liga mexicana este año”.

¿Qué significa tu primer contrato internacional por la Federación Cubana?

Significa mucho después de un año de tanto sacrificio y esfuerzo lograr firmar con los Olmecas, es algo increíble. Estoy muy agradecido a la gerencia del club y a la Federación Cubana de Béisbol por darme la oportunidad de demostrar mi talento en la liga mexicana. La Federación Cubana da muchos incentivos a sus peloteros, no nos quita ningún por ciento del contrato y prioriza que se nos pague mensualmente.

¿Es muy difícil para los peloteros cubanos adaptarse a la liga mexicana?

No es tan difícil como parece, hay que cambiar la mentalidad porque acá los peloteros se le exige el 110 por ciento del rendimiento. Lo difícil es gestionar todo uno mismo y jugar pelota. Pero si lidiamos con esta situación es mucha mejor la adaptación. La competencia es a diario, si uno no batea sabe que perderás tu oportunidad, por eso hay que enfocarse en los entrenamientos y en el juego. Otro aspecto fundamental es que el pelotero cubano debe creerse que es bueno y que puede hacer las cosas mejores, como lo hacen muchos de nosotros en otras ligas internacionales.

¿La relación con Bárbaro Cañizares?

Nos entendemos muy bien, hablamos de cubano a cubano y he contado con su respaldo. Ha trabajado mucho con mi swing y estoy muy agradecido con él por todo esto, es un gran entrenador de bateo.

¿Qué opinas sobre la nueva estructura de la Serie Nacional?

Me gusta, porque mantiene al pelotero jugando todo el año, era una de las cosas que los aficionados, mánager y jugadores estaban pidiendo. Al béisbol cubano le hacía falta tener más juegos.

¿Y sobre el traspaso de jugadores a otros equipos?

Soy del criterio de que los que no tengan la oportunidad en su provincia pueden buscar jugar por otro equipo, pero si un pelotero es de calidad y sabe lo que representa para su afición, no me gustaría que cambiará de equipo. La provincia se lleva en el corazón.

¿Objetivos en tu carrera?

Mi meta en el béisbol es llegar a la cima, estar en lo más alto con la ayuda de Dios. Todo lo que es imposible poder alcanzarlo, lograr ganar donde quiera que vaya. Ganar con los Olmecas y con mi equipo en la serie. Al final todo se trata de una palabra: ganar.

Después de conversar más de media hora con Santos me percaté sobre algo que despertó mi admiración: su mentalidad ganadora. Su tendencia de swing ha cambiado de un 56 por ciento de rollings que pegó para el rightfield y lo impresionante, es que la cambió en tan solo un mes. Conectó para un 48 por ciento de rollings en la liga mexicana de béisbol. 

“Tiene fuerza y si logra una mejor mecánica, se verán los resultados” expresó Ferrer. Aún guardo en mi mente la frase que me dijo antes de partir para el Spring Training con los Olmecas. “Estoy listo, es mi oportunidad”.

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