Ya se escapó para la gran mayoría de los equipos el primer tercio de la Serie Nacional 60 y comienza a vislumbrarse un pelotón de cinco equipos con buenas posibilidades de ir a los playoffs, en una temporada marcada por la producción ofensiva desmedida.

Desde lo alto de la tabla miran Camagüey, Matanzas y Santiago con 17 victorias y Cienfuegos e Industriales con 16; Sancti Spíritus y Granma flotan en el medio, mientras hay varios equipos en pugna también cerrada, por la octava posición, entre estos dos históricos de nuestra pelota cubana como Pinar del Río y Villa Clara.

La tendencia del bateo se mantiene, pues como se vio en esta última jornada al menos siete de los equipos anotaron 10 carreras o más, con destaque para el duelo de batazos entre Camagüey y Granma que terminó 15 a 14. Si contamos el doble juego entre ambas novenas, se pegaron unos 10 jonrones.

En este apartado, el industrialista Lisbán Correa se ha dado gusto desapareciendo pelotas y es líder en la Serie con 11 vuelacercas en apenas 93 veces al bate, las mismas que tiene Rafael Viñales, pero que ostenta 10.

Lo destacado del Billy Correa es que su mejor marca de bambinazos para una temporada es de 16, que pegó en la 2011-2012, pero al paso que va en esta, pues esa cota parece que se quedará muy corta. Además, conectó jonrones en cinco juegos consecutivos hasta este jueves.

En el picheo, Matanzas está descansando sobre lo que podría considerarse como el “as” de su rotación en esta serie que corre: el joven de 24 años Renier Rivero.

Rivero tuvo otra muy buena actuación ante los Industriales este jueves, al lanzar siete sólidas entradas en las que toleró solo dos anotaciones ante una tanda poderosa, para anotarse su quinta victoria.

Para un serpentinero que lanzaba 6.39 de carreras limpias en sus cuatro series anteriores, con apenas seis ganados, este es un año consagratorio sin dudas, pues ya lleva cinco triunfos, y tira para 0.50 en 36 entradas de actuación sin la sombra de una derrota.

Eduardo González Martínez | Play-Off Magazine

En lo colectivo, el bateo sigue campeando por su respeto, con un alucinante 303 de promedio colectivo, con 10 equipos que superan la barrera de los 300, algo completamente fuera de lugar por donde quiera que se le mire.  

En contraposición, el picheo sigue por las nubes con un colectivo de 5.62 carreras limpias, con cuerpos convertidos en un completo desastre, pues solo una novena, Matanzas con 3.68, promedia por debajo de las 4 carreras limpias.

Definitivamente, parece que habrá que acostumbrarse a estos abultados marcadores, a juegos desproporcionados que muchas veces terminan por nocaout, y dejar de soñar con esos duelos cerrados de lanzadores. La pelota cubana es un festival ofensivo sin precedentes que promete mucho carreraje y bastantes jonrones.

Mantente actualizado con Telegram

¿Quieres estar siempre al tanto de la actualidad del deporte cubano? Únete a nuestro canal de Telegram: ¡lleva a Play Off en tu bolsillo! Haz click para seguirnos en: t.me/playoffmagazine