Los Alazanes de Granma, representantes de Cuba en la Serie del Caribe 2018, jugaron como una maquinaria ante los Caribes de Anzoátegui, y le provocaron así la primera derrota histórica de este equipo venezolano en partidos inaugurales. Los Caribes llevaban hasta entonces record positivo de dos victorias en juegos de apertura en estas lides.

Con una alineación totalmente ofensiva, y un Yurisbel Gracial de experimento en el jardín derecho, el mentor Carlos Martí apostó por la batería, y esta le respondió. Los cubanos batearon 12 imparables, con destaque para el trío de Santos, Manduley y el matancero Gracial. Santos se embasó en dos ocasiones, mostrando su velocidad y picardía en cada presentación en el home plate. El paracortos Yordan Manduley, de 3-2, una impulsada y 2 carreras anotadas, puso el listón alto, mientras Gracial respondía a la iniciativa de Martí y remolcaba la mitad de las seis carreras que anotó su equipo en el choque.

Cuba aprovechó tempranamente los envíos del norteamericano Daryl Thompson, y le fabricó dos en el inning de apertura, mientras el abridor de los Alazanes, Lázaro Blanco (1-0) trataba de esquivar la fuerte batería de Anzoátegui, dormida –literalmente– en las primeras apariciones (el equipo venezolano llegó a las 2:00 a.m. a Guadalajara). Para la cuarta entrada, y con el choque 2-1, todavía favorable a Cuba, el toletero estrella de los Alazanes, y de los Halcones de Softbank, en la liga nipona, Alfredo Despaigne, salía del partido. El número 54, se resentía de la distensión sufrida en un gemelo en las postemporada cubana. El sobre uso trae consecuencias, y se habrá encendido más de una alarma en la directiva de los campeones de Japón.

Por Venezuela, el slugger Luis Jiménez se encargaría de igualar las acciones en ese capítulo, al conectar su cuarto jonrón de por vida en Series del Caribe (2 en 2011, 1 en 2012 y este en 2018). Blanco volvería a tomarse un respiro en el box, y caminaría no sin contratiempos hasta el sexto inning. A su rescate entraría el favorito del manager Martí, el cerrador Miguel Lahera. La defensa le evitó problemas en el séptimo, y en el octavo los maderos de Caribes le recortaron distancias, pegándose 6 a 3. Para el noveno capítulo se esperaba lo que sucedió. Martí volvió a pifiar desde la banca.

Apegado a su frase “si tengo a Lahera para que quiero a José García”, Martí le dio la apertura del último capítulo al artemiseño, a pesar de que Raidel Martínez estaba “on fire” en el bullpen. En la televisión, los narradores cubanos, lo justificaron porque había que economizar lanzadores. ¿Perdón? Lo que debió economizar Martí fue jugadores de cuadro en la lista que se fabricó en la capital cubana antes de despegar a Jalisco.

Con el rancho ardiendo, trajeron al pinareño, quien entre su novatada y la rara desconexión con el máscara La Rosa, hizo balk y permitió que Jiménez le pudiera dar vuelta al score con un bambinazo. No sucedió, y la victoria de 6-4 dejó a los cubanos un poco más cómodos ante el juego del sábado contra Culiacán. Cuba no merecía perder por la necedad de su mentor un choque donde el bateo fue sumamente productivo, el pitcheo aguantó lo requerido y la defensa estuvo inmaculada.

¿Lo mejor? Los tres primeros en el line up se llevaron las palmas, con luces de neón para el matancero Gracial. ¿Lo peor? Lo ajustado al librito que sigue siendo el mentor Carlos Martí y la presentación del jardinero Jorge Johnson, que lució dubitativo en la pradera izquierda cuando le tocó cubrir al lesionado Despaigne. El receptor La Rosa se fue de 4-0, y quizás contra los Tomateros este sábado, Martí le ofrezca un chance al capitalino Frank Camilo Morejón, de similares características.

En resumen, fue un partido de esos donde se cruzan los dedos por ambas fanaticadas. La ofensiva venezolana, su principal arma, no produjo a la hora cero (dejaron 10 corredores en base), y por el box hicieron desfilar a nueve lanzadores. Pifiaron dos veces. Los Alazanes jugaron sin fisuras, al menos en apariencia. ¿La incógnita? La recuperación de Despaigne. Por lo pronto, satisfactorio primer trote en el Panamericano de Jalisco.