Los periodistas Ken Rosenthal y Evan Drellich revelaron a través del portal The Athletic, que los Astros de Houston habrían espiado a sus rivales cuando disputaban sus partidos como local en el Minute Maid Park.

El señalamiento viene de parte del lanzador de Oakland Mike Fiers, quien en 2017 vestía la casaca del conjunto de Texas, ganador de la Serie Mundial ese año en siete juegos contra los Dodgers de Los Ángeles.

Mike Fiers cuando lanzaba para los Astros. Foto: The Boston Globe.

Los hechos que motivaron la denuncia ocurrieron en el 2016, luego de que los Astros diseñaran un sistema para identificar las señales de sus rivales, lo cual era posible mediante una cámara ubicada en uno de los jardines.

Esta señal llegaba hasta un computador en el banquillo del equipo local, donde era interpretadas las señales para luego sacar provecho de ellas. Gracias a este sistema, en el 2016 los Astros aumentaron notablemente su efectividad a la ofensiva tras registrar 1452 ponches, 365 menos que en la temporada 2017.

“Eso no es jugar el juego de la manera correcta”, dijo Fiers. “Estaban dispuestos a ir más allá para ganar. Solo quiero que el juego se limpie un poco porque hay muchachos que están perdiendo sus empleos porque están entrando allí sin saberlo”, señala el lanzador citado por el portal web El Nacional.

Los Astros emitieron un comunicado con respecto a la nueva acusación: “Con respecto a la historia publicada por The Athletic el día de hoy, la organización de los Astros de Houston ha comenzado una investigación en cooperación con Major League Baseball. No sería apropiado comentar más sobre este asunto en este momento”, dice la nota reseñada por varios medios de prensa.

A los Astros de Houston se les acusó en esta postemporada de robarse las señas en la Serie de Campeonato de la Liga Americana contra los Yanquis de Nueva York en este 2019, lo que aumenta la polémica.

En cuanto a la historia, Rosenthal y Drellich informaron que el sistema comenzó a principios de 2017 e involucró a “al menos dos Astros uniformados” que planearon cómo hacerlo.

La configuración “requería conocimientos técnicos de video y requería la ayuda directa de al menos algunos miembros del personal de operaciones de beisbol”, aseguraron.