En un céntrico parque habanero sobrevive una llamativa Liga de Veteranos de Básquet, integrada por personas de distintas edades y profesiones, incluso algunos exjugadores. Es más bien una fiesta comunitaria, que se desarrolla lejos del control de las instituciones deportivas cubanas.

Ellos mismos se encargan del mantenimiento del terreno que emplean habitualmente, situado en 23 y B, en el Vedado. Allí compiten sobre una superficie de cemento, bajo el riesgo constante de sufrir lesiones al no poder usar los pocos tabloncillos que quedan en la ciudad, porque las autoridades deportivas no se lo permiten.

Su liga, afirman, es la “verdadera”, porque existe otra similar organizada por el Inder. “De buenas a primeras, un buen día se acercó alguien, vio como nos estructurábamos, y sin darnos nada se robó la iniciativa. Nos robaron la idea. ¡Fuimos los que organizamos y empezamos todo esto! Y ahora hay supuestamente una Liga de Veteranos institucionalizada controlada por el estado”, afirma Emilio Gómez, uno de sus integrantes.

En su lugar habitual, un domingo, me topé con un grupo de baloncestistas aficionados que frisaba el medio siglo, que hacían calistenia o se untaban analgésicos en los músculos para prepararse para el duelo. Esta es la historia de perseverancia y superación de obstáculos que protagonizan por amor a un deporte, y que en un diálogo de múltiples voces, casi a coro, contaron a Play Off Magazine.

Foto: Hansel Leyva.

¿Que es la Liga de Veteranos de Básquet?

Julio Cubrías: Hace más de 20 años, un grupo de hombres de entre treinta y cuarenta años se reunió para practicar baloncesto de manera informal, pero a la vez con algún tipo de organización, e incentivar de esa manera este deporte. De paso, ayudar también a la reconstrucción del Parque Martí, que todavía en ese momento era salvable. La mayoría de los reunidos eran veteranos jugadores de la selección nacional, de la Serie Nacional de Baloncesto (SNB), y otros que solo lo practicaban de manera informal.

Ahora, todos los domingos solemos jugar aquí, en la esquina de B y 23, en el Vedado. Previamente, lo hicimos en la cancha de básquet del Parque Martí; en la que está en el “hueco” de Calzada y J; en la del Circulo Deportivo Camilo Cienfuegos, también en la esquina de Línea y 12; en el tabloncillo de la Universidad de La Habana; en la Sala Polivalente, y entre otros lugares de la ciudad. Sin embargo, la sede fundamental siempre ha sido esta.

¿Quiénes son sus integrantes?

Luis Salina: Son un grupo de veteranos de la ESB Carlos J Finlay y escuelas de los alrededores, y que empezaron a jugar en el Martí. Después de viejos, empezaron a asociarse para seguir jugando. Empezaron por ellos, pero después se insertaron otros grupos de jóvenes y llegaron a haber hasta 8 grupos, que fue cuando más fuerte estuvo, y ese era el objetivo, buscar la  unión.

Julio Cubrías:  Hay de todos los estratos sociales: profesionales, cuentapropistas, de todo.

¿Tienen una membresía como tal?

Luis Salina: Tuvo una membresía, bastante bien organizada durante mucho tiempo.  Ahora ha disminuido un poco, porque algunos de esos veteranos no están físicamente y otros, por supuesto, están pero ya físicamente no pueden, aunque algunos siguen viniendo y apoyan. Generalmente, siempre solemos haber unos 20 todos los domingos que somos los que nos mantenemos, aunque se han insertado otros con menos edad y entonces jugamos un cuarto de tiempo o un tiempo completo en dependencia como este el tiempo.

¿Se mueven a otras provincias a competir contra otras ligas?

Luis Salina: En varias provincias hay pequeños clubes de veteranos, no podría decir donde. Hubo momentos en que nos visitábamos y competíamos fraternalmente.

Julio Cubrías: Te puedo decir que en varios municipios de La Habana sí se juega de esta manera, en Alamar y otros lugares del Vedado. Hay un grupo que entrena en la Sala Polivalente, a cerca de dos kilómetros de aquí. Ellos están organizados por el INDER Incluso, viajan al exterior y cosas así. Ese equipo de veteranos, es como el oficial, por eso han jugado en Panamá, México y quizás otros lugares.

Ustedes juegan aquí en el cemento: ¿Ya no quedan tabloncillos?

Emilio Gómez: Sí, el de la Universidad de La Habana está nuevo de paquete pero no nos dejan utilizarlo y el de la polivalente tampoco, porque el INDER dice que solo son para los atletas de la liga que ellos controlan.

Entonces, ¿hay una liga oficial y una no oficial?

Emilio Gómez: Es oficial porque la oficializaron. Se adueñaron de nuestra idea. La verdadera Liga de Veteranos, es esta que juega en la esquina de B y 23, en el Vedado. Ahí paso algo feo. La Liga de Veteranos la empezamos nosotros. Pero de buenas a primeras, un buen día se acercó alguien, vio como nos estructurábamos, y sin darnos nada se robó la iniciativa. Nos robaron la idea. ¡Fuimos los que organizamos y empezamos todo esto! Y ahora hay supuestamente una Liga de Veteranos institucionalizada controlada por el estado.

¿Y dónde se les puede localizar?

Adolfo Greck: En la polivalente, aunque ellos empiezan un poco más tarde. En ella lo mismo tienen a un atleta de 25 que otro de 55 años.

Emilio Gómez: Ellos nos han pedido en varias ocasiones que nos incorporemos a su liga, pero hemos visto que existen muchas divisiones entre los miembros del grupo y preferimos mantenernos al margen.

Foto: Hansel Leyva.

¿Qué dificultades enfrentan para mantener la Liga de Veteranos?

Julio Cubrías:  Con la inclusión de gente más joven (entre los 40 y 50 años), los cuales ya están jugando con nosotros, se puede mantener. Con gente de menor edad, que están en los 40, ahora son veteranos para la liga oficial pero para nosotros no lo son, yo pienso que se puede incentivar.

El principal problema que afrontamos es el mantener el terreno. Nosotros jugamos aquí todos los domingos desde hace años. Pero ahora también lo utilizan para competencias oficiales de menores, y no nos dejan jugar. Sobre todo categorías entre 12 y 13 años y entonces como son los fines de semana, no nos dejan jugar.

De hecho este terreno subsiste gracias a nosotros, que le damos mantenimiento, y lo arreglamos. Hace unos años, aquí se quiso construir un edificio y entre todos incluida la comunidad de vecinos, lo defendimos y lo mantuvimos como un terreno para la práctica de deportes.

Miguel Girón: “Hubo idea de convertirlo en un parqueo, llegaron a traer los martillos de romper calles.  

Luis Salina: También se ha mejorado el área de básquet. Como se puede observar, los aros fueron donados por la Asociación Nacional de Básquet de los Estados Unidos (NBA). Nuestra Liga de Veteranos tuvo el placer de estar presentes cuando un grupo de veteranos de la NBA estuvo en nuestra cancha.

¿Deporte comunitario?

Adolfo Grek: Sí.  La liga de Veteranos es deporte comunitario. Lo empezamos nosotros y todo lo hacemos nosotros. 

Foto: Hansel Leyva.

¿Qué medidas de seguridad toman para evitar las lesiones propias de un deporte tan fuerte?

Emilio Gómez: La primera y más importante.  Hacer ejercicios de calistenia todos los días, y también está el utilizar protecciones. También se untan mentol y pomadas analgésicas. Además caerse en el concreto puede provocar lesiones. Nosotros resolvimos el tabloncillo 2 veces, pero llegó la Liga del INDER, y los tabloncillos desaparecieron.

Julio Cubrías: Al final, nosotros estamos para hacer ejercicios y por sobre todo el placer del deporte, pasarla bien entre amigos, divertirnos. Nosotros somos rigurosos a la hora de aceptar atletas. Tratamos de mantener un nivel de edad. Atletas un poco más jóvenes puede ser un riesgo para la salud de los demás.

Luis Salina: Y también hay muchos que vienen para sacar el estrés del trabajo, aquí nos liberamos de los problemas de toda la semana.

¿Es la Liga de Veteranos una familia?

Julio Cubrías: Si, aquí nos ocupamos de los compañeros cuando están enfermos y es más un club social que una liga.

Luis Salinas: Como ya dijimos hubo un tiempo cuando estábamos más estructurados, teníamos un carnet, cotizábamos con lo cual después podíamos hacer una fiesta por el día de las madres, de los padres o por fin de año. Es más, con el carnet podíamos entrar hasta a eventos deportivos, pero esto se perdió.

¿Porque no se rescata?

Luis Salinas: Como ya dijimos, esta parte de la peña se dividió.

¿La estructura estatal fue la que dividió el proceso?

Luis Salinas: Fueron buscando otros intereses y bueno…

Julio Cubrías: Sí, pero ellos viajan y es algo más organizado, nosotros es más por nuestra cuenta. No se trata de criticar aquello, pero se organizó de una manera más oficial, con mayores recursos, más posibilidades y nosotros en realidad no hemos querido integrarla aunque ellos siempre nos invitan, pero esa no es la ambición nuestra.

Luis Salinas: Entre ellos tienen un representante de la Liga de Veteranos en Cuba como tal, y ellos dividen los estratos por edades y esas categorías según el torneo que haya internacionalmente. Ellos van o vienen.

Foto: Hansel Leyva.

¿Y decías que había venido Shaquille O’Neal?

Luis Salinas: Si, el vino por la rama del INDER estuvo con los muchachitos

Julio Cubrías: Yo lo filmé. Vino Stephen Nash, pero solo estuvieron con los jóvenes.  A nosotros, los veteranos, no se nos permitió acercarnos.

¿A partir de cuándo se considera veterano?

Julio Cubría: A partir de los 45 aunque antes era a partir de los 55, nosotros hemos sido más flexibles porque necesitamos gente para jugar.

Adolfo Greck: Lo que una cosa es cierta, nos llamamos veteranos pero nos mantenemos hasta que físicamente podamos, porque hay muchos que se han ido no por voluntad, sino porque los años no perdonan, pero tenemos eso, somos sistemáticos.

Miguel Girón: Ser veteranos no es algo que es un pasado, ser veteranos es una continuidad de la vida.

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