Grandes momentos en la Historia del deporte cubano tienen una protagonista indirecta que ninguno de los medios de comunicación —ya sean audiovisuales, radiales o impresos— realza lo suficiente: la marca de artículos deportivos Batos.

Ella ha acompañado el desarrollo del deporte cubano desde la base hasta el alto rendimiento, y resulta injusto hablar de los progresos del béisbol y el boxeo —por solo señalar dos disciplinas— sin mencionar que los guantes, pelotas, mascotas, protectores, sacos de colgar, rings, y muchos otros complementos necesarios, llevan el distintivo comercial de una industria creada para contribuir al progreso en el ámbito deportivo de una nación pequeña, aislada económicamente y necesitada de sustituir importaciones en todas las esferas posibles.

En varias ocasiones Batos logró formar parte de los planos visuales que han enaltecido la maestría de nuestros atletas. Artículos con su rubro, por ejemplo, vistieron o formaron parte de la indumentaria de Alberto Juantorena durante las Olimpiadas de Montreal en el 76, y del gimnasta Erick López en los Juegos Centroamericanos y Panamericanos; ambos momentos cumbres del deporte cubano.

Justo cuando este mes la industria cumple 50 años de creada, Play-Off decidió acercarse y conocer un poco más de su historia, situación actual, retos y expectativas de cara a las constantes necesidades de una Isla que transpira deporte.

LA CAUSA ECONÓMICA UN ANTES Y UN DESPUÉS

Bate Conexión.

Bate Conexión. FOTO: Andy Ruiz Muñoz

Desde 1997 la Industria Deportiva cambió su nombre por el de Empresa Productora y Comercializadora de Artículos Deportivos, pero mantuvo en esencia los mismos objetivos y la propiedad de la marca registrada Batos.

En su sede principal, cercana al Instituto Superior de Cultura Física Manuel Fajardo y la Ciudad Deportiva, Francisco Javier Navarro, director de Logística y Comercialización de la entidad, reconoció que las producciones deportivas distan mucho en calidad y cantidad de las de su época de explendor, por los años 70 y 80, cuando estaba presente en casi todos los escenarios de la práctica deportiva del país.

Industria Deportiva

La industria deportiva ha sufrido los efectos del Período Especial. FOTO: Andy Ruiz Muñoz

La causa fundamental del descenso (como en la casi totalidad de los rubros económicos del país) radicó en el desplome del socialismo en los países de Europa del Este y la desintegración de la Unión Soviética, y en el embargo económico y financiero que el gobierno estadounidense mantiene.

Para tener una idea del impacto de esta crisis conocida como Período Especial en la industria deportiva, un indicador resulta suficiente: antes de 1990 producía 527 productos, los que en poco tiempo se redujeron a 86, fundamentalmente centrados en el área textil para garantizar los vestuarios de los atletas.

Navarro contó que en los mejores años, antes de la crisis, algunos artículos y servicios de la empresa eran incluso exportados a otros países socialistas a través del CAME (Consejo de Ayuda Mutua Económica, organización que fomentaba la cooperación.

De igual forma, la marca distintiva de la industria deportiva perdió relaciones con las estrellas del sistema deportivo al que debía abastecer, y visibilidad y posicionamiento en el mercado.

Un ejemplo representativo es el de los spikes de béisbol, fabricados de manera integral en los talleres de la industria, en función de las características específicas de los atletas que los usaban en la Serie Nacional. Populares por esa época se hicieron, entre ellos, los spikes “medias cañas”, concebidos especialmente para el explosivo jardinero central de Las Villas y ahora mánager de Matanzas, Víctor Mesa, ante la recurrencia de esguinces de tobillo que atentaban contra su rendimiento.

Con los “medias cañas” de Víctor, la Batos creó un modelo de spikes efectivo para practicantes de tobillos sensibles u otros problemas ortopédicos.

No obstante, ante la incapacidad para mantener por esfuerzo propio la producción de ese artículo, Batos cedió su diseño a la firma extranjera Adidas, que hasta hoy los comercializa con gran aceptación.

AIRES ESPERANZADORES

La industria deportiva cubana nació como alternativa para sustituir importaciones y garantizar el apoyo material necesario para el desarrollo del sistema deportivo. Aun cuando dista de su etapa de esplendor, la empresa espera sus 50 años de creada con grandes expectativas de mejoría.

Julio César Caballero, nombrado director recientemente, detalló que el pasado año la entidad fue traspasada del Inder al Grupo Empresarial de la Industria Ligera (Gempil).

Industria Deportiva

FOTO: Andy Ruiz Muñoz

Sobre cómo beneficiará pertenecer al Gempil y no al Inder, el director de Logística y Comercialización de la entidad, Francisco Javier Navarro, respondió que el primero es un grupo e integración económica y comercial entre la Unión Soviética y otras naciones socialistas), posibilidad que dejó de existir casi de forma inmediata tras el derrumbe de 1991.

En este período la cantidad de trabajadores se redujo de forma paulatina de mil a 150. A ello ha contribuido, además de las reducciones de plantilla derivadas de la crisis y los reordenamientos productivos, las decepciones de los obreros de la industria, debidas a los bajos salarios, muy cercanos al mínimo en el país.

Todo lo que, a su vez, genera dificultades para retener fuerza de trabajo capacitada y joven.

Además de impactar en este sector, la crisis forzó el endeudamiento de la entidad con sus proveedores extranjeros y ocasionó el consecuente embargue de sus cuentas, lo que incidió negativamente en sus índices de operatividad comercial a nivel internacional; una situación que debe cambiar paulatinamente, según explicó Navarro, a partir de la reducción de la deuda y la planificación de proyecciones que auguran un mejor futuro empresarial que opera en función de garantizar eficiencia y productividad, mientras que el Inder, «aunque hacía su mayor esfuerzo», es un organismo metodológico orientado a obtener resultados deportivos, hacia lo cual dirigía la mayor parte de su presupuesto, en detrimento de la producción industrial.

La nueva subordinación permite hacer extensivos sus servicios a una mayor cantidad de clientes, y operar como empresa mayorista en las transacciones.

La materia prima en los últimos años ha provenido de España y China, y ha gozado, según los trabajadores de la empresa, de la calidad requerida para responder a las exigencias de los jugadores de alto rendimiento. Sin embargo, en innumerables ocasiones la producción se ha paralizado y los materiales llegan en el tiempo justo para cumplir de forma maratónica con los compromisos.

Pelotas de Beisbol

FOTO: Andy Ruiz Muñoz

Son muchas las expectativas a raíz del incremento de los planes de producción y ventas para el próximo año, en el que la empresa anhela abrir el camino hacia su reposicionamiento en todos los segmentos del mercado nacional con artículos de calidad orientados a las necesidades específicas de cada cliente; y del aumento de estrategias de rendimiento que le permitan ser rentable y autofinanciada.

«Estamos abocados en un proceso de remodelación técnica y estética de las instalaciones de la industria», expuso su director, quien además comentó que existen proyectos (para el futuro cercano) de incremento salarial para los trabajadores, a partir de la adopción de un sistema de pago que potencie y gratifique los resultados productivos.

El optimismo por un futuro mejor fue confirmado también por el secretario del Buró Sindical, José Antonio Rivas, quien a sus 29 años de trabajo en la empresa recordó que en grandes momentos del deporte cubano las producciones de la industria acompañaban a los atletas, no como suplentes del desplante o la rotura de contratos con marcas extranjeras, sino como preferidos de los campeones de la Isla.

Rivas también comentó que la empresa debe perfeccionar su cultura en materia legal para evitar que otras entidades o particulares utilicen y comercialicen elementos concebidos por ellos sin la debida autorización y sin que se realice el cobro de los derechos correspondientes. Algo que actualmente ocurre, por ejemplo, con los diseños y rótulos de los uniformes de los equipos de la Serie Nacional.

BATOS: REGRESO AL FUTURO

Torno de fabricación de bate

FOTO: Andy Ruiz Muñoz

La industria deportiva tiene un largo y complejo camino por recorrer para volver a los niveles de su etapa dorada y sobrepasarlos, tanto en cantidad como en calidad.

En ese sentido, resulta iluso pensar que la industria de un país pequeño y su marca representativa en el sector deportivo puedan competir o superar a otras pertenecientes a transnacionales consagradas como las propias Adidas, Nike, Fila, Wilson, Rawlings, Mizuno, Spalding y muchas más.

Sin embargo, a esas no pueden acceder todos los aficionados y practicantes, ni Cuba podría adquirirlas para garantizar la educación física en todos los niveles de enseñanza y satisfacer las demandas de la práctica masiva, pilar de su sistema deportivo.

En estos días previos a la celebración de su medio siglo, los trabajadores de la industria laboran para confeccionar el vestuario que se llevará en la Series Sub-23 y Nacional de Béisbol, en los Juegos Escolares, así como en los Juegos Panamericanos de Toronto por parte de la delegación cubana, y en otros eventos programados por el Inder.

Industria Deportiva Batos

FOTO: Andy Ruiz Muñoz

Si para predecir la posibilidad de que el poderío de Batos regrese al futuro tenemos en cuenta la fuerza y el empeño que los trabajadores de la industria le ponen a su trabajo —a pesar de todas las dificultades enumeradas—, quizás no esté muy lejos el día en que la marca coexista nuevamente en terrenos y escenarios deportivos del país junto a sus homólogas extranjeras.