Aroldis Chapman, o simplemente Chappy, se ha convertido en la tabla salvadora de los Yankees de New York. Esta vez, con lo rigores de la postemporada sobre sus hombros.

El cerrador cubano aseguró el triunfo de los Yankees 1-0 este domingo sobre los Indios de Cleveland, al lanzar dos entradas en las cuales repartió cuatro ponches. La victoria mantiene con vida a los Yankees, que habían perdido en las dos primeras presentaciones ante Cleveland en esta postemporada.

En una serie al mejor de cinco partidos, los de New York están contra las cuerdas, lo cual impone una presión extra a los jugadores, pues una equivocación ante los Indios terminaría con su aventura en la actual campaña.

Según las declaraciones de Chapman, estaría listo para asumir el montículo una vez más este lunes, si el equipo lo necesitara. Joe Girardi, director de los Yankees, aseguró que “estuvo estupendo” y mostró su confianza en el trabajo del matador cubano.

Para los Yankees no hay un mañana. Si ceden este lunes todo habrá terminado para ellos, por lo que es de esperar que quemen todas las naves frente a sus fanáticos en el Yankee Stadium.