No sería extraño que en la próxima temporada de Grandes Ligas se viva entre los cubanos una atracción sin precedentes por los Chicago White Sox porque, si se cumplen los pronósticos de varios especialistas, los cuatro primeros bateadores en la tanda del equipo pudieran ser cubanos.

José Dariel Abreu, Yoan Moncada y el recién incorporado Yasmani Grandal, solo necesitan que se concrete la inevitable subida -a principios de temporada o poco tiempo después- del prospecto y compatriota suyo, Luis Robert Moirán, para completar lo que ya podríamos bautizar como Los 4 mosqueteros de los White Sox.

Si esto ocurre, tampoco sería descabellado pensar que alinearían uno a continuación del otro, en una tanda que, de antemano, se antoja altamente peligrosa y con una elevada presencia latina si colocamos en ella también a Eloy Jiménez y Leury García.

Para los fanáticos de la pelota cubana sería atractivo ver a Luis Robert como center field y primer bate, seguido de Yoan Moncada (2b y segundo bate); con Pito Abreu en el tercer madero y alternando entre 1b y el puesto de designado; mientras el incorporado Grandal alinearía, presumiblemente, como receptor y cuarto madero.

¿Por qué no subió Luis Robert antes?

Muchos esperaron que el increíble Luis Robert escalara al máximo nivel en 2019, pero la gerencia decidió mantenerlo en Ligas Menores, en cuyos niveles demostró la calidad que se la anticipaba.

Según el gerente general, Rick Hahn, no deseaban apurarlo: “En lugar de agregarle un salto a un cuarto nivel durante la campaña e incrementarle su mayor cantidad de apariencias en un partido por muy reconfortante que sea verlo aquí en Chicago, algunas veces es nuestro trabajo decir esto es suficiente, ha sido una excelente temporada”.

Esta temporada ganó el premio de Mejor Bateador de las Menores, acorde al ranking de MLB Pipeline. Entre las diferentes organzaciones pegó 32 cuadranguares, impulsó 92 carreras y además, se robó 36 bases en 122 juegos.

Por si esto fuera poco, su línea ofensiva es sorprendente, con 328/.376/.624. Con estas cifras, todo apunta a que estará junto a los demás en 2020.

Un dogaut cubano en ChiSox

Si Robert debuta, la manía por los White Sox podría crecer en Cuba. ¿Cuatro peloteros en un mismo equipo? ¿Titulares los cuatro y con la enorme responsabilidad de ocupar los primeros puestos? Cualquier fanáticada pagaría por una realidad como está.

Sumemos a esto que, con alguna adición más en este período turbulento, la reconstrucción de Chicago estaría cerca de acabar. De hecho, el periodista de ESPN, Bradford Doolitle, avisa que estarían no muy lejos de ser un equipo contendiente para esta campaña en la Central de la Liga Americana. La firma de Grandal, según él, es uno de esos indicadores.

Con este receptor de élite, y la enorme estabilidad de Abreu, el conjunto está aún más consolidado.

«Si no me firman, me firmo yo mismo», dijo recientemente Pito manifestando su intención de permanecer en el único equipo en que ha militado desde su debut. Aceptó en primera instancia la oferta calificada de 17.8 millones de dólares que pusieron sobre su mesa, pero después negoció una extensión de contrato por tres años y 50 millones.

Por otra parte, Yoan Moncada, al fin, tuvo una temporada interesante y productiva, con 25 vuelacercas y 79 impulsadas. Además, disminuyó sus ponches con respecto a 2018 y elevó su promedio, el OBP y el slugging.

Ahora solo falta esperar a que Robert suba a MLB y que logre, efectivamente, asentarse y desplegar su talento. El futuro de los White Sox, desde ya, tiene mucho acento latino. Y cubano, nadie lo dude.