Por: Aliet Arzola Lima

Hace ya ocho años, el 10 de marzo del 2009, Yosvany Peraza con un swing compactó se voló las cercas y enterró las opciones de Australia de colarse la segunda ronda del II Clásico Mundial de Béisbol. Ocho años más tarde, pasada la medianoche de un joven 10 de marzo del 2017, Alfredo Despaigne también mandó bien lejos los sueños aussies con un descomunal grand slam que removió los cimientos del Tokio Dome y despertó a toda Cuba, hasta ese momento sufriendo por la desventaja de los caribeños en el choque decisivo de la primera ronda en el grupo B.  

“Estábamos perdiendo y equipo necesitaba las impulsadas. Salí a buscar un buen contacto y salió el batazo para ganar el partido”, expresó el Caballo de los Caballos al colega Roberto Ramírez minutos después de llevarse las cercas del bosque izquierdo con la casa llena.

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Jonrón de Alfredo Despaige. FOTO: Ricardo López Hevia

Hasta ese preciso instante, a la altura del quinto episodio, Cuba perdía 0-1 por un sencillo del antesalista Logan Wade contra los envíos de Yoanni Yera, quien había embasado abriendo esa entrada al cuarto madero Mitchel Denning por boleto. Además, después no cuidó a ese corredor y le robó segunda impunemente, dejando sin opciones de out al máscara Frank Camilo Morejón aunque tirara perfecto. Después de sacar dos outs sorteando mil peligros, entonces Yera permitió el cohete de Wade al izquierdo, tras el cual Despaigne hizo un disparo pobre al plato, enterrando cualquier oportunidad de jugada cerrada en la goma. Pero si algo tiene el béisbol es que da muchas oportunidades de redimirse y justo en la conclusión de ese capítulo, después de dos ponches a Frank Camilo y Yoelkis Céspedes, Roel Santos y Alexander Ayala despacharon sendos inatrapables, y Frederich Cepeda negoció un boleto solo al alcance de los hombres con una exquisita capacidad de selección en el plato. Auténtico crack el espirituano. [quotes quotes_style=”bpull” quotes_pos=”center”]“Estábamos preparados para esto y sabíamos que iba a ser un choque difícil porque Australia es duro.” Carlos Martí[/quotes] La escena estaba lista con los ángulos congestionados y Despaigne en el rectángulo. Dejó pasar la primera bola. Hizo un swing voraz al aire: primer strike. Miró el segundo envío malo enterrándose en el suelo. Salió del cajón. Agarró el bate con más fuerza. A la velocidad de la luz movió su espada para conectar una recta de 91 millas del zurdo Lachlan Wells. A las gradas, muy lejos del alcance humano.  

Inmediatamente después del jonrón, Despaigne señaló al banco, como diciendo: «los tengo a todos cubiertos, chicos». Y la realidad es que no solo sacó la cara por el equipo, sacó la cara por toda Cuba, que encendió la mecha de la dinamita en sus muñecas. [quotes quotes_style=”bpull” quotes_pos=”center”]“Estábamos perdiendo y equipo necesitaba las impulsadas. Salí a buscar un buen contacto y salió el batazo para ganar el partido”. Alfredo Despaigne[/quotes]

Miguel Lahera se encargó de cerrar el encuentro. FOTO: Ricardo López Hevia

Miguel Lahera se encargó de cerrar el encuentro. FOTO: Ricardo López Hevia

Con ventaja de tres en la pizarra y Vladimir García en el box, Australia no se amilanó y descontó una por cuadrangular de Trent Oeltjen en el séptimo. En el octavo marcaron otra por sencillo de Mitchell Denning y pusieron el empate en segunda, despertando todos los fantasmas del out 24. Sí, porque como me recordara el colega Ricardo López Hevia, en el III Clásico (2013), el holandés Andrelton Simmons le botó la pelota a Norberto González y borró la ventaja cubana justo cuando faltaba por caer el out 24 en el octavo. Ahora pudimos burlarnos de todos esos recuerdos con un ponche de Liván Moinelo a Trent Oeltjen. Para el cierre del noveno, Miguel Lahera se encargó de cargarnos en sus hombros a la segunda ronda con un escón perfecto y par de ponches fugaces. Al término del encuentro, el mentor Carlos Martí dijo que la clave del triunfo fue salir con mentalidad ganadora. “Estábamos preparados para esto y sabíamos que iba a ser un choque difícil porque Australia es duro. Al final Despaigne decidió con un swinazo y avanzamos a la segunda ronda, cumpliendo el primer objetivo que traíamos en mente”. De cara a la siguiente instancia, Martí dijo que los equipos de menos nivel ya se fueron, por lo que a partir de ahora todo será más complejo. “Los muchachos se han fajado todo el torneo y estoy seguro de que van a seguir luchando, buscando mejorar el factor ofensivo, sobre todo”, recalcó.

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FOTO: MLB.com