El gobierno cubano entregó este jueves un total de 23 autos a algunos atletas, entrenadores y glorias del deporte, según anunció el portal digital Jit.

El acto de otorgammiento tuvo lugar en las afueras del coliseo de la Ciudad Deportiva de La Habana, y fue presidido por el Dr.C. Antonio Becali Garrido, titular del INDER; Daniel Baz Pérez, funcionario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, y otros directivos.

Tomás Herrera, presidente de la Comisión Nacional de Atención a Atletas, recalcó que estos reconocimientos se entregan de forma gratuita a deportistas retirados, pero excepcionalmente pueden ser otorgados también a atletas en activo y entrenadores.

Explicó que se analizaron 505 casos entre entrenadores y medallistas olímpicos, paralímpicos y mundiales, de los cuales fueron elegidos los 23 premiados en esta ocasión, como continuidad de lo que ocurre cada año por esta misma fecha.

Los «agasajados» con un auto de fabricación china marca Geely, resultaron el pelotero tunero  Danel Castro, el ajedrecista Isam Ortiz, los representantes del atletismo Olisdeilys Menéndez, Raúl Calderón (entrenador), Loamnet Quintero, el baloncestista Oscar de Jesús Varona y los peloteros Alexander Mayeta, Dany Miranda y Pedro Luis Lazo.

También adquirieron vehículos los boxeadores Joahnys Argilagos, Waldemar Fonst, Armando Martínez y Juan Torres Odelín; la esgrimista Zuleidis Ortiz, el karateca Pablo Torres del Toro y el entrenador de lucha libre Filiberto Delgado.

Completaron el listado el nadador paralímpico Lorenzo Pérez, su profesor Ernesto Garrido; el velero Nélido Manso y el voleibolista Victoriano Sarmiento.

En el acápite de autos reasignados fueron favorecidos Marcelino del Frade (pesas), Jorge Luis Romero Mujica (boxeo) y Arián Iznaga (atleta paralímpico).

La entrega de autos como estímulos a los deportistas se realiza a finales de cada año de manera arbitraria, fenómeno peligroso ya que puede generar disconformidad en ciertos atletas con mayores resultados que los favorecidos. Cuba también entrega automóviles a algunos profesionales de la salud, y otros que trabajan en las llamadas misiones internacionales.