En principio, como calentamiento de la segunda línea del staff del Cuba, el partido contra las Águilas Cibaeñas tuvo algún sentido. Vladimir Baños caminó tres episodios, regaló dos boletos, y uno de ellos le costó la única anotación de su corta estadía en el box. Hizo 45 lanzamientos, 26 de ellos en zona de strike. Fue entonces cuando el mentor Carlos Martí mostró de qué iba el choque. Cuba se iba a reservar al punto de utilizar a dos lanzadores tan mansos para ese nivel, como Yoalkis Cruz y Luis Ángel Gómez.

El primero de esos dos, volvió a exponer por qué, siendo la principal carta de pitcheo de Las Tunas, no le pudo ganar un juego en la final de la pelota cubana. Sin recursos en los lanzamientos, fue tan bondadoso que permitió que el toletero dominicano Junior Lake disparara el jonrón 1000 en la historia de las Series del Caribe. Roel Santos, el único que jugó sin reservas, dispararía el 1001 una entrada después. Yoalkis aguantó lo que pudo, que no fue mucho. Yaniel Rodríguez y Gómez, hacían exactamente lo mismo. Usar el control como única arma, y cuando no alcanzaba el control, pues a aguantar los imparables (13). En general, otorgaron 6 boletos, los contrarios estafaron una almohadilla (seis les han robado en 3 juegos) y hasta una escalera les fabricaron (4 dobles, un triple y un jonrón).

La táctica, a priori, era desempolvar los brazos de los hombres encargados del relevo en los cruces, pero los bates —que no tenían descanso previsto— también se enfriaron. El norteamericano Bryans Evans, con 9 años de experiencia en las Menores, recorrió sin demasiados contratiempos (solo 5 hits) siete innings. Los cubanos se poncharon 11 veces ante los lanzadores de las Águilas, lo que empieza a recordar a los equipos Cuba de las últimas presentaciones internacionales. Esperemos que también haya formado parte de la estrategia.

Lo cierto es que los mexicanos que fueron a aupar a Cuba al Panamericano de Jalisco en pos de que los Tomateros quedaran con un chance en la jornada siguiente, perdieron su billete. Al filo del octavo episodio, con el score 7 a 1, ya las redes sociales despedían a los locales, en lo que sería una de las peores actuaciones de una novena azteca en estas lides. Las gradas al menos tuvieron otro entretenimiento, con el espectador de lujo, el cubano estrella de los Dodgers de Los Ángeles, Yasiel Puig.

Definidos los invitados a semis: Alazanes, Águilas, Caribes y Criollos, solo restaba para la jornada final, concretar las posiciones. Los Alazanes vuelven al ruedo, a modo de experimento, en la tarde del martes contra los Criollos, donde el santiaguero Ulfrido García buscará mejorar la cara presentada por el staff la jornada del lunes. Pareciera un partido de rutina, uno para completar calendarios. Los Criollos tampoco estarán presionados. Así que el último choque de la clasificatoria de la Serie del Caribe, se me antoja como el candidato ideal a película del domingo. Un bodrio doblado al castellano, de 3 horas de duración y cero de acción, siquiera mental. Nada para rasgarse las ropas.