Desde hace unos años, las generaciones más jóvenes han perdido el interés por los Juegos Olímpicos y dirigen su atención hacia otros eventos, como el Mundial de Fútbol o los deportes electrónicos. A fin de revertir esta tendencia, el Comité Olímpico Internacional ha incluido disciplinas asociadas a la cultura juvenil urbana, como son el skateboard, la escalada, el baloncesto tres con tres, y a las que próximamente sumará el breakdance en la cita de París 2024.

Ya se estrenó como deporte en los Juegos Olímpicos de la Juventud en Buenos Aires. Su éxito, tanto en términos deportivos como de audiencia, sirvió para despejar dudas y prejuicios por igual, en especial aquellos con respecto a su inclusión en la magna cita deportiva.

En Cuba existe un movimiento de breakdance que se desarrolla fuera del foco de los medios. Poca o ninguna cabida tiene en escuelas de baile, el INDER e instituciones en general. Underground por falta de espacios y opciones, los bailarines tienen a las calles y las redes como escenario habitual, con la excepción de eventos anuales como The Concept o Red Bull Batalla de los Gallos, interrumpidos por la pandemia, los cuales le brindan la oportunidad de lucir sus habilidades y competir.

Los Datways, compañía cubana de baile radicada en Centro en Habana, tiene entre sus miembros a varios finalistas y ganadores de estos eventos. Hacen gala del hip-hop como principal estilo de baile, del cual el breakdance es un componente esencial, fusionándolo con diversos géneros, muchos de ellos tradicionales.

Su director, Ernesto Rodríguez, habló sobre la versatilidad del grupo: “Incorporamos gente de varios estilos, desde clásico hasta salsa. Cualquier bailarín puede dirigir una coreografía, depende del estilo de lo que se esté montando, si la coreografía es de folclor dirige el mejor de nosotros en folclor”.

Ernesto Rodríguez
Marcel Villa Ernesto Rodríguez, director de Los Datways. Foto: Marcel Villa

Surgida a partir de la agrupación de bailarines de Yomil y el Dany, Los Datways saltaron a la fama internacional este año a partir de que ganaron un challenge lanzado por el reguetonero Ozuna. Ese fue el punto de quiebre y desde entonces se han ganado los elogios de estrellas tales como Daddy Yankee, Ricky Martin y Olga Tañón. “A muchos artistas suele gustarle mucho que mostramos la realidad, el paisaje urbano, la cubanía. Por eso nos postean y nos escriben para felicitarnos”, dice Ernesto en alusión al escenario habitual de los videos del grupo: las calles de Centro Habana.

El breakdance campea por su respeto

Con respecto a la inclusión del breakdance en los próximos Juegos Olímpicos, Los Datways se muestran optimistas. ¨Eso es una nueva oportunidad para los jóvenes¨, afirma Ernesto. “Sería buenísimo para nosotros y para mucha gente que el INDER lo reconociera como deporte y le diera un espacio para su desarrollo. Hay muchos b-boys en Cuba con ganas de competir al más alto nivel”, recalcó.

B-boys y b-girls es el nombre que reciben los bailarines de breakdance, también llamado Bboying. Dariel ¨Chaikydari¨ López, uno de los b-boys que integra Los Datways y finalista en varias competencias nacionales de breakdance, opina que, con la inclusión en los Juegos “se reconoce el mérito al esfuerzo que se hace, porque hablamos de una preparación física muy compleja, que puede ser hasta incluso mayor que la de un bailarín clásico. De cierta manera me veo a mí mismo como un deportista, porque al igual que un deportista invertimos mucho tiempo de entrega y esfuerzo físico”

“Siempre, antes de ensayar, hacemos todos los días preparación física, que incluye estiramientos y acrobacia. Y el breakdance en específico lleva más entrenamiento que cualquier baile”, agregó Ernesto.

Break Dance en Cuba
Marcel Villa El breakdance se estrenó como deporte en los Juegos Olímpicos de la Juventud. Foto Marcel Villa

Ciertamente, el breakdance demanda un componente atlético importante, así como un entrenamiento previo continuado. Hablamos de movimientos que requieren flexibilidad, a la vez que un gran manejo, control de tu cuerpo y fuerza en abdominales y tríceps. Existen cuatro elementos que son habituales en cada rutina, no suelen durar más de un minuto debido al esfuerzo físico que requieren. Estos son Top Rock, Foot Work, Freeze y Power Moves.

Varios integrantes de Los Datways no son lo que se dice “bailarines de escuela”, y ya estaban más familiarizados con las danzas urbanas, otros tienen una formación más clásica o tradicional y han descubierto el breakdance en la compañía.

Melody Pasos es de los segundos, nos cuenta acerca de lo que más le gusta de este baile: “Es un estilo que viene del corazón, el baile en general viene del corazón, pero este es más un estilo de dejarse de llevar, de sentir. Se trata de fluir.¨

Desterrar prejuicios

Es una opinión general que la cultura del breakdance en Cuba ha crecido mucho en los últimos años, sobre todo a partir de la masificación del internet en la isla, pues permite a los bailarines estar más conectados entre sí, así como actualizarse a través de las plataformas digitales.

Dariel ¨Chaikydari¨ López expresa que sería positivo la existencia de más competencias en el ámbito nacional, así como una mayor difusión y aceptación por parte de los medios e instituciones, eliminar esos prejuicios que tildan al breakdance de marginal, carente de una disciplina y técnica particular. Esperemos que la determinación tomada por el COI cambie la manera en que escuelas, medios e instituciones ven el breakdance en Cuba, y sobre todo que traiga consigo nuevas oportunidades para los b-boys y b-girls cubanos.

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