Me alegré mucho cuando me dieron la noticia de que había conseguido el pase de prensa para los entrenamientos del equipo nacional en Camagüey. Mi trabajo como fotógrafo, por lo general, está un poco distante de la fotografía de deportes, por lo que sería todo un reto además de una experiencia novedosa.

Desde el comienzo tenía claro lo que quería. Quería ir más allá de tomar fotografías durante los entrenamientos, superar el hecho de documentar aquello, pues ya lo estaban haciendo varios colegas, y me planteé conseguir fotos que expresaran no lo deportivo o técnico, sino la parte que mediáticamente no es conocida.

Esta serie titulada “Gente con Swing”, desde la simpleza de un retrato con fondo blanco y luz natural, trata de hurgar en la esencia de estos grandes deportistas cubanos y mostrar parte de lo que son y muchas veces no se habla. Quise reflejar su esencia, sus miedos, sus alegrías tal cual, y como son, un poco desmitificar su imagen y mostrarlos tan humanamente posible como son.

Todos se mostraron entusiasmados con la idea, para unos aquello fue toda una fiesta, desde un Julio César la Cruz que enseguida me pidió las fotos por WhatsApp hasta un Mijain López quien, muy serio, me preguntó para qué eran esas fotos, que si eran para Facebook.

En lo personal, como amante del deporte, fue realmente espectacular este trabajo, poder tener de cerca a esas estrellas a quienes admiro y respeto. En lo profesional, fue realmente una experiencia enriquecedora pues fotografiar personas que uno ha idealizado es una tarea difícil y comprometida.

A todos ellos gracias, gracias por tener ese SWING.