En la actualidad la mayor parte de los países de Occidente han eliminado las restricciones a la participación de atletas de la comunidad LGBT en distintas competencias deportivas. Sin embargo, aún queda un largo camino por recorrer en el ámbito deportivo, marcado históricamente por un discurso homofóbico.

El fútbol, el deporte más popular, recuerda con vergüenza las palabras del técnico Fabio Capello en una entrevista: “el fútbol no es para mariquitas”. Pero Capello —ex entrenador de equipos top como el Milan, el Real Madrid, entre otros— no es una excepción de la regla. El ex jugador y presidente de la Federación croata de la disciplina, Vlatko Marković, aseguró públicamente que no permitirá la presencia de homosexuales en la selección de Croacia. En la misma cuerda, el vicepresidente Zdravko Mamić, cree que los gays “están hechos para el ballet”.

A pesar de los avances en materias de derechos, “salir del clóset” sigue siendo, para los atletas, una decisión que requiere un plus de valor y que puede traer consecuencias amargas, incluso en aquellas sociedades más tolerantes y avanzadas. No hablemos ya de aquellas naciones donde ser homosexual es un pecado que puede ser catalogado de inmoral por la religión dominante e incluso tildado de ilegal por las leyes.

Por eso, mostrar ejemplos de atletas de diversas disciplinas que han roto la barrera del miedo es un buen incentivo para cambiar el orden de cosas. Gota a gota se rompen los mayores muros.

Ian Thorpe (natación)

Ian Thorpe. FOTO: Paul Miller/EFE

“Quiero decirle al mundo que soy gay y espero que esto haga las cosas más fáciles para otros”, dijo el ex nadador australiano ante las cámaras de televisión de su país.

Thorpe soportó callado durante mucho tiempo, pero llegó el momento en que se sintió cómodo y aseguró que “No quiero que la gente se sienta como me sentí yo”.

El Thorpedo ganó cinco medallas de oro olímpicas. Sus logros deportivos lo sitúan como una de las celebridades más queridas y reconocidas de Australia.

David Denson (béisbol)

David Denson. FOTO: tomada de Bleacher Report

Nacido en 1995, Denson —que jugó como primera base y jardinero para los Milwaukee Brewers, en las menores—, se convirtió en el primer jugador en activo asociado a la MLB en afirmar públicamente que era gay. Fue en 2015, tenía entonces 20 años.

Denson recibió el apoyo de Billy Bean, embajador por la inclusión de la MLB y ex pelotero profesional entre los años 1987-1995).

Orlando Cruz (boxeo)

Orlando Cruz Después de declararse homosexual viste con orgullo la bandera del movimiento LGBT

Si es difícil ser homosexual en casi cualquier deporte, es aún más duro cuando se trata de una ruda disciplina de combate, asociado desde siempre con pautas machistas. La cuestión se torna casi insoportable cuando hablamos de Latinoamérica, un continente donde la homofobia y la intolerancia tienen profundas raíces.

El puertorriqueño Orlando Cruz —que participó en las Olimpiadas de Sídney 2000— no tuvo miedo. En octubre de 2012 se declaró orgullosamente boricua y, además, “un orgulloso hombre gay”. Según los registros, Cruz se convirtió en el primer boxeador en asumir públicamente su condición homosexual.

Martina Navratilova (tenis)

Navratilova se casó con la Miss Unión Soviética de 1990. Foto: nydailynews

La Navratilova no tiene miedo de mostrar que es orgullosamente homosexual. Después de ganarlo casi todo en el tenis femenino, ha dedicado gran parte de su vida al activismo pro LGBT. Muy promocionada fue su boda, en 2014, con la Miss URSS de 1990, Julia Lemigova.

“Tengo 58 años, y me he casado por primera vez. Ya era hora, ¿no?”, dijo entonces a la prensa la vencedora en nueve torneos Wimbledon, una jugadora que ostenta el récord de tener 167 títulos individuales, 177 de dobles, y 18 Grand Slams.

Liam Davis (fútbol)

Siendo un jugador homosexual, Davis menciona que nunca ha tenido problemas por su orientación sexual en ningún equipo en lo que ha militado. Sin embargo, sí confiesa tener disputas con equipos y jugadores rivales. “El fútbol es para todos”, afirmó Davis, que pretende ser un ejemplo para terminar con el historial de odio y desigualdad dentro del fútbol profesional.

Jason Collins (baloncesto)

En abril de 2013, Collins concedió una entrevista a la famosa revista Sports Illustrated donde confesó ser gay. En aquel momento todavía era un jugador en activo en la NBA —en la temporada 2012-2013 jugó con Boston y Washington—. Con este acto de valentía, el pívot Collins se convirtió en el primer jugador de la NBA, en activo, en confesar su condición homosexual. “Soy un pívot de la NBA de 34 años. Soy negro. Y soy gay”, dijo Collins. El español Pau Gasol calificó el acto y dijo que Collins “se ha convertido en un ícono”.