Por: Redacción Play-Off

Con magistral trabajo monticular de Marcus Stroman -quien a la postre fue designado como el MVP de la final- y jonrón de dos carreras del camarero Ian Kinsler, Estados Unidos se coronó campeón del Clásico Mundial de béisbol por primera vez en la historia al derrotar a Puerto Rico 8×0 este miércoles, en una final presenciada por récord de 51.565 espectadores en el Dodger Stadium de Los Angeles.

Puerto Rico se queda sin saborear la corona por segundo Clásico consecutivo, luego de perder en 2013 contra República Dominica.

Stroman perdió el no hitter en el séptimo inning, cuando Angel Pagán le sonó doblete al bosque izquierdo. Pero el derecho de los Azulejos de Toronto dio espesa lechada de un hit, cinco ponches y una base, para rubricar su segunda victoria en el torneo.

 

Estados Unidos, que en la segunda ronda había perdió por 5-6 ante Puerto Rico se vengó con el triunfo inapelable y contundente que les reivindica con el título de campeones del mundo en la especialidad deportiva que ellos mismos inventaron y que hasta ahora no habían sido capaces de llegar ni a la final.

Puerto Rico, que jugó su segunda final consecutiva, la del 2013 fue ante República Dominicana con derrota de 0-3, volvió a perderla y también el invicto que tenía para irse del torneo con marca de 7-1, mientras que Estados Unidos consiguió seis victorias y sufrió dos derrotas.

El bateo oportuno y explosivo de Estados Unidos lo encabezó Kinsler, segunda base de los Tigres de Detroit, que se fue de 5-2 con par de carreras anotadas e impulsadas.

 

El tercera base de origen puertorriqueño Nolan Arenado, de los Rockies de Colorado también tuvo de 5-2 con dos anotaciones mientras que el jardinero Andrew McCutchen, de los Piratas de Pittsburgh, se fue de 4-2 con dos carreras producidas y piso una vez la registradora.

El dominio de Estados Unidos fue completo en todas las facetas del juego al acabar el partido,  con 13 imparables por tan sólo tres de Puerto Rico.

 

La derrota se la quedó el también abridor Seth Lugo (2-1), que lanzó algo más de cuatro entradas y fue castigado con cinco imparables, incluido el jonrón de Kinsley, le hicieron cuatro carreras limpias, dio cuatro bases por bolas y retiró a siete bateadores por la vía del ponche después de realizar 85 lanzamientos y 54 fueron colocados en la zona buena.

Junto a Estados Unidos y Puerto Rico, Japón y Holanda también llegaron a las semifinales del torneo, que comenzó a disputarse el pasado 6 de marzo, con la participación de 16 países, en seis sedes diferentes y por primera vez en su historia superó el millón de aficionados que acudieron a los campos a presenciar los partidos.