Occidentales superó por nocaut en ocho entradas (12-1) a los Guerreros de Oaxaca este martes, en partido correspondiente al tope preparatorio “Unidos por la Pasión”.

El partido, además de ser el de marcador más holgado del tope, marcó el final de una larga espera para el lanzador abridor de Cuba.

A finales del año pasado comenzó un calvario para el diestro villaclareño Freddy Asiel Álvarez, considerado en algún momento como el mejor lanzador del país.

El natural de Sierra Morena no saboreaba la victoria desde el lejano 23 de septiembre de 2017, cuando ganó el último partido con Villa Clara.

Luego, como refuerzo de los Leones de Industriales, Álvarez no pudo anotarse ningún triunfo en la segunda fase. La maldición tomaba cuerpo.

Después, durante las semifinales, Freddy Asiel dejó varios partidos bien encaminados, con ventajas aparentemente cómodas, pero el relevo de los azules hizo aguas ante Las Tunas. Conclusión: terminó la Serie Nacional 57 y Freddy no pudo ganar nada como refuerzo. Los ojos de Víctor Mesa no lo podían creer.

La victoria de este martes ante los Guerreros —en un tope casi sin importancia— es, apenas, la tercera victoria del derecho en toda la larga temporada.

En los últimos meses Freddy Asiel ha sido agobiado por varios demonios. Tuvo aperturas de calidad pero, cuando lanzaba, su equipo —cualquiera— no bateaba o al relevo se le esfumaban las ventajas de un golpe.

El líder del staff de Villa Clara lanzó en 16 partidos en la pasada serie nacional. Con los Naranjas logró saldo negativo de 2-5 en 53,1 entradas (3,21 PCL). A bordo de la nave azul perdió tres juegos y no ganó, aunque trabajó en 35.1 innings.

En total, Freddy Asiel perdió ocho veces y ganó solo dos partidos en la pasada campaña nacional, jugando para dos equipos tradicionalmente ganadores como Industriales y Villa Clara.

En los play-off la mala racha también se hizo presente. Freddy abrió tres veces (primero, cuarto y séptimo partidos), perdió un juego y no ganó.