Cuando Yuli Gurriel se paró por primera vez este martes en el cajón de bateo del Dodgers Stadium, recibió una lluvia de abucheos por los aficionados de Los Ángeles. Era el pago por su gesto del tercer partido de estas Serie Mundial. Algo que el técnico de los Astros de Houston había previsto que sucedería.

Gurriel, uno de los portentos ofensivos de Houston en esta Serie Mundial, fue suspendido por los primeros cinco partidos de la siguiente campaña, al hacer un gesto racista en referencia al lanzador japonés Yu Darvish. El nipón no ha dado tanta importancia a lo sucedido, pero el público de los Dodgers no parece pensar lo mismo. Y lo demostró: fuerte y claro.

Según el sitio MLB.com, Gurriel habría solicitado a la franquicia de los Dodgers un encuentro con Darvish para disculparse personalmente por lo sucedido. Pero el jugador de los Dodgers no lo consideró necesario. “Lo que le dije fue: no hay que hacer eso, todo porque hiciste ese comentario, y yo no estoy tan enfadado. Así que es algo a lo que no le doy tanta importancia», dijo Darvish.

Yu Darvish será el abridor del séptimo partido de esta Serie Mundial este miércoles. Volverá a enfrentar a Yulieski, pero ahora en como local y con el apoyo de todo el graderío. Y muchos serán los que sigan esos turnos al bate con especial atención.

Sobre la severidad de la sanción impuesta a Gurriel por el Comisionado de la MLB —cinco partidos sin sueldo, equivalentes a 322 mil dólares—, Darvish no quiso opinar. Sin embargo, dijo que entendía perfectamente por qué Rob Manfred no la impuso la medida durante la Serie Mundial.