El mayor logro de Iván Alonso, como profesional, ha sido mantenerse con fuerza en el imaginario de los aficionados al béisbol en la capital. A pesar del tiempo, sus narraciones radiales en defensa de los Metros todavía perduran en los habaneros.

Iván fue fuertemente influenciado por el genial narrador “Felo” Ramírez, quien a través de su voz lo hizo comenzar a amar el béisbol. A partir de ese momento comenzó a recorrer un camino que lo llevaría a convertirse en anotador y estadístico, laborando para varios medios radiales y de prensa plana.

Rallando las cinco décadas de vida, se graduó del curso de narrador – comentarista, y pasó a convertirse en el personaje que todos conocimos como narrador de los Metropolitanos y anfitrión del popular espacio radial “Tribuna Deportiva”, en la cadena COCO, donde se mantuvo trabajando hasta la triste desintegración de sus amados “Metros”.

Seis años después de su salida de los medios, Iván Alonso accedió a recibir a Play – Off Magazine en la sala de su casa para compartir con nuestros lectores algunas interioridades de su profesión, opiniones acerca del estado actual del béisbol y del periodismo deportivo cubano.

¿Qué significado tenía para usted el equipo Metropolitanos?

«Piensa en esto. Yo trabajé por varios años en el béisbol como anotador y estadístico. Pero no fue hasta 1996 que me gradué de narrador. Quizás haya sido el más viejo en la historia en hacerlo, ya que al finalizar el curso contaba con cincuenta años y me dediqué por completo a la pelota.

Ese mismo año comencé a narrar a los Metros junto a Armando Campuzano en la COCO. Ambos, fuimos los primeros en hacerlo, ya que la emisora solo transmitía los partidos de los Industriales hasta ese momento y estuve junto al equipo hasta su último partido en Series Nacionales.

Por tanto, no puedo decirte otra cosa. Los Metropolitanos para mi significaban la vida misma, yo los amaba y ese amor se extendió por toda mi familia. Ellos significaron el momento cumbre de una de mis ilusiones de niño, narrar pelota.

A su lado conocí muchas personas que hoy son infaltables en mi vida. Tuve varias experiencias muy bonitas que siempre voy a guardar dentro de mí y en general creo que me convertí en un ser humano mucho mas integro. Yo considero que esos años fueron los mejores de mi vida».

En todos esos años junto a Metropolitanos ¿Cual fue el momento que más disfrutaste?

«Tuvimos algunas temporadas muy buenas, en las cuales estuvimos cerca de llegar a la postemporada. En los años que narré, los Metros eran muy fuertes en comparación con lo que fueron posteriormente, donde eran desangrados año tras año por los Industriales.

Pero sin duda alguna, el momento que más disfruté y que más sufrí fue el famoso Play – Off contra Industriales en el año 2000. Yo no pude narrar todos los partidos, los dos equipos eran de la capital y se transmitían por la misma emisora, las parejas de narradores se combinaban.

No obstante, vivir el quinto partido fue algo mágico. Por desgracia para los Metros, ni el abridor Juan Pablo Echevarría, ni ninguno de los relevistas como René Espín, pudieron aguantar cuando nos faltaba una victoria para pasar a la siguiente fase. Wilber de Armas que había entrado a jugar por la lesión de Germán Mesa, se erigió como héroe y nos sepulto con sus dos cuadrangulares. Como dato curioso a Wilber lo mandaron a jugar con los Metros al año siguiente.

La verdad, es que yo deseaba con todo mi corazón que el equipo le ganara a Industriales, créeme que no lloré porque no se podía».

¿Descríbenos cómo fue ese último año de los Metropolitanos y que consecuencias trajo para el béisbol en la capital su disolución?

«Ese último año fue muy complejo en todo sentido. Yo recuerdo que antes de que comenzara la Serie y durante la misma hubo varias reuniones. En ellas se hablaba con mucha fuerza de que ese era el último año del equipo. Sin dudas condicionó el rendimiento del equipo que había comenzado jugando bien. La verdad, a pesar de todo lo que peleamos en esas reuniones, ya a mitad de temporada todos sabíamos que los Metros iban a desaparecer. Eso fue lo peor que se hizo. Todos, desde el director, los peloteros y nosotros nos sentimos muy defraudados por la decisión.

En una de esas últimas reuniones en el Latino, en la cual estaban presentes todos los dirigentes del deporte y los principales medios de prensa del país. Yo me paré y dije que la desaparición de Metros iba a significar el éxodo de muchos peloteros jóvenes de la capital del país e incluso del béisbol en general. Efectivamente fue así, muchos al verse imposibilitados de jugar en la Serie Nacional porque no cabían en Industriales, abandonaron el país o simplemente se pusieron a hacer cualquier cosa menos jugar pelota. Te afirmo, que esa decisión destruyó la pelota en La Habana. Ni siquiera se dignaron a realizar un acto, aunque fuera simbólico en honor al equipo y a todos los peloteros que habían pasado por él»

Otra actividad por la que eres ampliamente recordado fue como anfitrión del programa radial “Tribuna Deportiva por varios años ¿Coméntanos que fue para usted la experiencia de estar al frente del programa?

«Te diré que para mi significo mucho, sobre todo en mi vida personal. Esos años hice más amigos que todos los que tenía anteriormente. Me siento muy realizado por esto. Todavía, a pesar del tiempo que ha pasado, muchos de los oyentes me llaman y se preocupan por mí y mi familia.

Junto a Yasel Porto que era mi compañero habitual nos pasábamos tres horas hablando con los aficionados y estos no se aburrían. También desarrollamos una serie de iniciativas que atrajeron mucho la atención como las “Cocolimpíadas “que fueron algo fenomenal.

A pesar de mi salida de la emisora, cosas como esas debían mantenerse. No hay dudas, los dirigentes de la COCO dejaron morir el programa poco a poco. Personalmente, no tengo nada que agradecer a la COCO, fíjate que, de todos mis compañeros, solo unos pocos se preocupan por mí, en especial Yasel Porto, el resto se olvidó de que yo existía.

Siempre me dio la impresión de que estaban locos por salir de mí y muestra de ello fue como dejaron morir mi legado cuando me fui. Eso fue un craso error.  Tribuna Deportiva no solo era un programa en el cual se hablaba de deportes. Allí se podían palpar las relaciones humanas como la amistad y la familiaridad y créeme que este país está falto de estas cosas»

Muchos aficionados se preguntan, ¿Cómo ha sido tu vida después del retiro de los medios?

«Primero, he de decirte que si los Metros no hubieran desaparecido yo estaría narrando todavía. Es cierto que me quedaba el programa, pero te repito, siempre me dio la impresión de que los dirigentes de la emisora querían que me fuera de una vez. Además, saque una simple cuenta matemática. Tranquilamente sentado en mi casa con la jubilación ganaba más dinero que manteniéndome activo en el programa.

Ahora, respondiendo a tu pregunta, yo me pase los dos primeros años sin hacer absolutamente nada, en verdad tenía ganas de descansar. Después, me llamaron para anotar en las ligas de “pelota a la chapa” y de softbol que se juegan los fines de semana y eso es lo que he estado haciendo mayormente. Quizás yo no pueda narrar pelota, pero soy anotador y estadístico, y eso si no me lo puede quitar nadie».

Iván Alonso conversa con Play-Off Magazine Foto: Marcel Villa

¿Danos tu opinión del béisbol cubano actual y que posible solución le darías a esos problemas?

«Diría que la crisis no se remite solo a la pelota, sino a todo el movimiento deportivo cubano en general. Deportes que otrora tenían un gran nivel competitivo como el voleibol, el balonmano o el baloncesto, hoy se encuentran en el piso. Pero el béisbol, que ha sido nuestra pasión histórica se encuentra también en un estado deplorable.

Las causas las sabe todo el mundo. El éxodo masivo de jugadores fuera del país por problemas económicos o simple realización personal. Eso conlleva a la falta de figuras en los equipos. Eso sumado a que los pocos peloteros que quedan se van para Japón por el INDER y apenas juegan aquí. Decisiones internas muy erradas, como la propia disolución de los Metros, o del equipo Habana que era campeón nacional en pos de mantener una absurda representatividad territorial y en definitiva ni Artemisa, ni Mayabeque han podido tener un gran resultado, ni se vislumbra que lo vayan a conseguir. Se juegan partidos que entre las dos novenas otorgan treinta bases por bolas y cometen diez errores. Esto te hace plantearte si estás viendo pelota o “gato viejo” como en los muñequitos. Además, no poner en la televisión de manera sistemática el mejor béisbol del mundo, y sí el mejor fútbol es terrible. La verdad, sí yo tuviera quince años no seguiría la pelota ni muerto.

La solución definitiva es un tema a largo plazo. Tienen que pasar demasiadas cosas. No obstante, si se pueden hacer cosas de forma inmediata como cambiar la estructura de la Serie Nacional y llevarla a seis u ocho equipos máximos. Realmente hay equipos que nunca van a levantar cabeza. Pero en especial, tratar de solucionar el gran problema que constituye no poder contar con todos esos muchachos que tenemos jugando por ahí y que pueden aportar mucho aun a nuestro béisbol».

¿Le gustaría ver a un equipo Cuba unificado jugar en un Clásico Mundial?

«Si, sin lugar a dudas que me gustaría ver un equipo unificado. Ese equipo sería la verdadera representatividad de la nación cubana. Ahí estarían todos los peloteros que tenemos en la MLB, en las menores, o en Japón como es el caso de Alexander Guerrero que está fuera del sistema del INDER. Todos sumados a algunos de los que están aquí que tienen calidad para integrar ese equipo como Despaigne, Alarcón o Frank Camilo.

También, creo que ese no solo sería el deseo de varios de nosotros o de la propia afición. Estoy totalmente convencido que sería un anhelo de todos los jugadores que tenemos en la MLB. Casi todos han manifestado la voluntad de hacerlo».

¿Cuál sería tu equipo ideal de la historia de las Series Nacionales?

«Voy a escoger a dos por posición. Como receptores me llevo a Juan Castro y a Ariel Pestano. En primera, Antonio Muñoz y José Dariel “Pito” Abreu. En segunda, Antonio Pacheco y Juan Padilla. En tercera, Omar Linares y Lázaro Vargas. En el campo corto, sin discusión Germán Mesa y Eduardo Paret. En el Left, Yoennis Céspedes y Armando Capìró. En el Center, Víctor Mesa y Carlos Tabares. En el Rigth, Luis Giraldo Casanova y Osmani Urrutia. Como Designados, Orestes Kindelán y pongo a Agustín Marquetti. Como Abridores derechos, Manuel Hurtado y José Antonio Huelga. Los zurdos serían, Santiago “Changa” Medros y Jorge Luis “Tati” Valdez. Además, de dos cerradores, que serian Euclides Rojas y Aroldis Chapman».