Jeremy Guthrie habla un español perfecto. Nació en Roseburg, Oregon, hace 38 años, pero, cuando todavía era un adolescente, dejó pasar la oportunidad de firmar un contrato con los Mets de Nueva York para servir de misionero durante dos años con la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, en España.

Y esa facilidad para comunicarse en habla hispana, fue uno de los detalles que tuvo en cuenta ahora la Asociación de Peloteros Retirados de las Grandes Ligas de Estados Unidos (MLBPAA, por sus siglas en inglés) para invitar al ex lanzador a un viaje a Cuba, donde durante los últimos tres días impartió clínicas de béisbol en La Habana, Matanzas y Pinar del Río.

“Es una oportunidad que no podía desaprovechar”, dijo Guthrie al colega Raiko Martín en el estadio 50 Aniversario (DESA), escenario del primer intercambio del jugador norteño con niños capitalinos, que también recibieron consejos de las glorias cubanas Lázaro de La Torre, Rolando Verde, Antonio Scull, Jokel Gil e Irakli Chirino.

Esta no es la primera vez que el serpentinero intercambia con niños fuera de Estados Unidos, pues en el pasado mes de octubre estuve en Abuja, Nigeria, donde fue protagonista de un campamento de béisbol con 60 chicos provenientes de cinco regiones del país africano.

Guthrie, aunque terminó su carrera de 13 años en MLB con menos victorias (91) que derrotas (109) y efectividad de 4.42, fue campeón de la Serie Mundial en el 2015 con los Reales de Kansas City, novena en la que coincidió con el toletero antillano Kendrys Morales.

“He jugado con bastantes cubanos a lo largo de mi carrera, tanto en las ligas menores como en MLB. El más reciente fue Kendrys Morales, pero también conozco a (Yasiel) Puig y a Brayan Peña. Antes era algo como que raro verlos jugar allá, pero ahora son más los que han llegado y eso ha sido muy bueno. Son muy amables, muy humildes, trabajan mucho y se nota que aman mucho el béisbol”, precisó Guthrie, quien visitó en su periplo por la Isla el mítico parque Palmar de Junco, en Matanzas.

En la Atenas de Cuba compartió con decenas de infantes y con legendarias figuras del territorio como Evelio Hernández, Eduardo Cárdenas, Lázaro Junco, Lázaro Garro y José Estrada, todos con un pasado brillante en Series Nacionales, con particular destaque para Junco, primer cubano con más de 400 jonrones, y Estrada, uno de los 21 jugadores que han superado la barrera de los dos mil jits.

Guthrie compartió con jóvenes jugadores en matanzas, La Habana y Pinar del Río. FOTO: otmaro Rodríguez / Toamada de OnCuba.

Guthrie compartió con jóvenes jugadores en Matanzas, La Habana y Pinar del Río. FOTO: Otmaro Rodríguez / Tomada de OnCuba.

De conjunto, todos ellos pusieron a disposición de los bisoños algunos secretos de un deporte muy complejo, conversaron sobre la mecánica, los trucos para correr las bases y las maneras de realizar el swing para lograr buenos contactos, y lo más importante, compartieron experiencias sin distinción de fronteras.

La escena se repitió en el estadio Capitán San Luis de Pinar del Río, con la presencia del otrora estelar zurdo Omar Ajete, un torpedero brillante como Giraldo González, los recios bateadores Juan Carlos Linares y Lázaro Madera, y el receptor Pedro Luis Dueñas, recordado por sus temibles disparos a las almohadillas.

“La calidad del béisbol cubano es de las mejores, como Japón, como Estados Unidos. Allá llegan estrellas como José Abreu, Céspedes, Chapman, peloteros muy importantes en MLB y que dan muchas esperanzas para quienes quieren seguir sus pasos y lograr las metas que ellos ya han alcanzado”, refirió Guthrie, quien reconoció el innegable talento de los antillanos y la necesidad de que retomen las conversaciones entre las autoridades beisboleras de Cuba y el gigante norteño.

“Seguramente, si hubiese una puerta abierta para que fluya esa llegada de peloteros cubanos a Estados Unidos, claro que muchos estarían en Grandes Ligas, porque aquí se juega bien, tienen buenos entrenadores y mucho talento. Sería muy importante que se mantuviera un vínculo entre MLB y la Federación Cubana, y justo ese es uno de los motivos de mi visita, aportar, lograr que exista la comunicación y mejorarla cada día”, puntualizó Guthrie, quien además conversó Higinio Vélez Carrión, mandamás de la pelota en Cuba.

Sin embargo, la visita de Guthrie, pese a que es el primer acercamiento en meses entre autoridades cubanas y representantes del béisbol norteño, no significa un nuevo paso en el deshielo de las relaciones en materia deportiva, pues el ex lanzador no forma parte de la alta cúpula de MLB, la cual, incluso, desconocía de este movimiento de la MLBPAA, como informó en días anteriores el colega Jorge Ebro, del Nuevo Herald.

De cualquier manera, no se puede negar que la presencia de Guthrie en Cuba ha despertado cierta expectación en medio de la fiebre beisbolera que vive el país, por el desarrollo de la ronda élite de la 57 Serie Nacional y por los lógicos aires de festejo tras la coronación de Yulieski Gurriel en la Serie Mundial, en la que también compitieron Yasiel Puig y Yasmany Grandal.