Tomado de Albat.com

Tan pronto como se terminó la temporada 2016, el cubano José Abreu, primera base de los White Sox, se sentó junto a su familia a platicar sobre lo que había pasado durante una campaña en la que había visto varios problemas.

[quotes quotes_style=”bpull” quotes_pos=”center”]Quería explicarles lo que había sucedido, porque ellos saben de pelota. Pero en ocasiones no entienden cómo funcionan las cosas en una temporada tan larga como la de Grandes Ligas. Así que hablamos de eso. Les expliqué todos los retos, todos los problemas que tuve durante la temporada[/quotes]

Una vez que terminó la conversación, Abreu puso oficialmente el 2016 en el retrovisor. Su enfoque pasó a tener una exitosa campaña en el 2017, con una gran meta por encima de todas las demás.

Esta será la cuarta temporada de Abreu con la novena del sur de Chicago y seguramente será distinta a las últimas dos, pues el equipo está en un proceso de reconstrucción y Abreu es uno de los veteranos del roster.

Hay una conexión obvia entre el cañonero y el prospecto número 1, el también cubano Yoan Moncada. Jugaron juntos con el equipo Cienfuegos en la Liga Nacional de Cuba. Abreu ayudará a guiar al talentoso infielder mientras éste da sus primeros pasos en los White Sox.

 

[quotes quotes_style=”bpull” quotes_pos=”center”]”Sería absurdo de nuestra parte no aprovechar el hecho de que estos dos muchachos se conocen y hablan mucho entre ellos. Yoan no podría haber encontrado un mejor ejemplo”.

~Rick Rentería~

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Pero Abreu, un consumado profesional, podría ser un mentor para todo el grupo de muchachos jóvenes.

En cada una de sus primeras tres temporadas, Abreu bateó al menos .290 con al menos 25 jonrones y 100 empujadas. El 2016 fue realmente fuera de lo común para cañonero, que fue muy inconsistente los primeros cuatro meses — algo raro en él — incluyendo un mes de julio en el que no dio jonrones. Después se recuperó pegando 14 cuadrangulares y empujando 44 carreras, con un promedio ofensivo de .338 entre agosto y septiembre.