A sus 29 años el matancero José Miguel Fernández aún no deja de lado su objetivo de jugar en las Grandes Ligas, y ahora buscara escalar a la nómina regular de los Angelinos de Los Ángeles, tras haber firmado contrato de Ligas Menores con la franquicia.

Dos meses después de haber concluido su estancia en la organización de Los Dodgers, actuales campeones de la Liga Nacional, Fernández retoma el camino que podría llevarlo a la Gran Carpa y que, hasta el momento, le ha sido esquivo.

En su primera temporada con los Dodgers, el cubano tuvo números promisorios, al compilar ofensivamente .367 de average, con 16 jonrones y 65 impulsadas en 93 partidos entre el Tulsa de Doble A y el Oklahoma City de Triple A. Sin embargo, no consiguió ascender al equipo principal en una organización plagada de estrellas.

Ahora, en las categorías menores de los Angelinos, Fernández deberá probar su valía en la primavera contra hombres como Kaleb Cowart, Jefry Marte y Luis Valbuena, aspirantes al infield de los Angelinos en la próxima temporada.

Es muy probable que el segunda base del equipo Cuba -en las Menores también defendió la antesala, la inicial y los jardines- inicie la contienda en el Salt Lake de Triple A, donde podría ganarse el puesto como un súper utility.

Fernández, durante su estancia en las categorías menores con los Dodgers.

Fernández, durante su estancia en las categorías menores con los Dodgers.

En realidad, el camino de Fernández hacia el profesionalismo ha sido muy accidentado.

En octubre del 2014 fue suspendido en Cuba debido a un intento de salida ilegal por la provincia de Holguín. Finalmente se marchó de la Isla en diciembre del 2015. Luego de casi dos años fuera de ligas exigentes volvió a jugar una pelota de importancia en la liga invernal de República Dominicana en el 2016. Luego Fernández logró convertirse en agente libre y firmar con los Dodgers tras un dilatado proceso que se complicó al enfermarse de dengue.

Con las Águilas Cibaeñas Fernández bateó para .286 y remolcó cinco carreras en 18 juegos.

A su salida de Cuba, Fernández era uno de los peloteros más conocidos del país por haber vestido el uniforme nacional en varios eventos internacionales, especialmente el III Clásico Mundial de Béisbol del 2013 -donde brilló en todo sentido- y la Serie del Caribe que tuvo lugar en el 2014 en Venezuela como refuerzo del Villa Clara.

En ocho temporadas en la Serie Nacional Cubana, Fernández consiguió un average de .319, con 105 dobles, 37 cuadrangulares y 318 empujadas en 608 partidos.