Un Clayton Kershaw inmenso desde la lomita y decisivos vuelacercas de Justin Turner y Chris Taylor consolidaron la victoria de los Dodgers de los Ángeles sobre los Astros de Houston 3-1 en el primer duelo de la Serie Mundial 2017.

Kershaw trabajó durante siete entradas completas, convirtiéndose en el primer lanzador de los Dodgers en alcanzar 10 ponches o más en un juego de Serie Mundial desde Sandy Koufax en 1965. En total estrucó a 11 bateadores y permitió una solitaria carrera por jonrón del antesalista Alex Bregman en la cuarta entrada.

Clayton Kershaw

Clayton Kershaw. FOTO: Getty Images

El conjunto de los Ángeles comenzó arriba gracias al bambinazo de Taylor ante el primer envío de Dallas Keuchel, cuarto jugador en la historia de las SM en lograr dicha hazaña. La ventaja definitiva vino a manos del «Barón Rojo» Justin Turner, quien conectó batazo más allá de las cercas con el propio Taylor en circulación para desatar la locura en el Dodgers Stadium. Keuchel fue un excelente rival desde el montículo al permitir tres carreras en seis entradas y dos tercios de actuación

Los cubanos Yuli Gurriel y Yasiel Puig, quinto y cuarto madero de Astros y Dodgers, respectivamente estuvieron enfriados al bate. El Yuli no descifró los envíos de  Kershaw y se fue de 3-0 con par de ponches incluidos, mientras que Puig, quien estrenó un nuevo look en el cabello tampoco conectó imparables y culminó también de 3-0.

Yasiel Puig

Yasiel Puig y su nuevo estilo. FOTO: MLB.com

A sus 33 años de edad, Yuli Gurriel llegó al Juego 1 de la Serie Mundial con 172 partidos jugados en el 2017 entre pretemporada, campaña regular y playoffs, casi el doble de su año más largo en la Serie Nacional de Cuba o su temporada en Japón.

Para el infielder cubano, quien se adaptó a la primera base con los Astros en el 2017, una interrogante era cómo resistiría los rigores de un año tan largo a nivel de Grandes Ligas. Con seis hits, incluyendo tres dobles, y cuatro empujadas en las primeras dos rondas de los playoffs, más la línea de .299/.332/.486 con 18 jonrones y 75 impulsadas en la temporada regular, Gurriel parece haber pasado la prueba.