Cuando casi no se televisaban partidos de ligas extranjeras en Cuba, ni había ese gran desarrollo de la técnica y la estrategia en el fútbol nacional, Luis Manuel Sánchez “El Bufalito” marcó época por su forma de jugar. Partiendo desde su franja del terreno, el lateral cubano se atrevía y con gran comodidad pisaba la zona de peligro de los rivales, en un momento en que los laterales no pasaban de la mitad del campo y se limitaban solo a funciones defensivas.

Pequeño de estatura, pero grande en fútbol, su rapidez y fondo físico le daban para recorrer el terreno por su banda de un extremo a otro. Fuerte físicamente, Luis Manuel Sánchez era un tormento en la marca para los delanteros y poseía un saque de banda temible, cuando de poner el balón en el área se trataba.

Tras casi 40 años desde que jugó por última vez un partido oficial de fútbol, Luis Manuel Sánchez comparece en exclusiva para Play-Off Magazine.

¿Cómo fueron sus inicios en el deporte?

“Mis inicios fueron en un Combinado Deportivo en Centro Habana a la edad de 10 años. Éramos varios muchachos que queríamos practicar deporte, salíamos de la escuela e íbamos para allá, jugábamos de todo”.

“Al principio, el fútbol no me gustaba por las patadas, los golpes, y el juego brusco, pero después me enamoré de ese deporte. Poco a poco mejoré e integré los equipos pioneriles del municipio y posteriormente de la provincia. Estuve en la EIDE y también pasé por la ESPA. Participé en los terceros, quintos y sextos Juegos Escolares Nacionales”, recordó Luis Manuel Sánchez.

¿Por qué le pusieron el apodo de “Bufalito”?

“A mi hermano, Guillermo Sánchez, le decían el Búfalo, era bajito, pero físicamente muy fuerte. Yo era parecido a él en lo físico, y dentro del terreno mi forma de jugar se debía mucho a él. Cuando empecé a jugar no marcaba tan duro, y él desde las gradas me gritaba. (Éntrale duro coño). Una vez me puso a jugar con los mayores y obligatoriamente tuve entrar fuerte y marcar duro. Después de ese día mi forma de jugar varió completamente, y el apodo me acompañó hasta la actualidad”.

Los primeros años de la década de 1970 fueron determinantes en tu carrera. ¿Qué acontecimientos marcaron tu vida deportiva en ese período?

“En 1970 Cuba tenía un señor equipo de fútbol, con tres y cuatro buenos jugadores por cada posición, tanto así, que ese mismo año obtuvieron el título Centroamericano y posteriormente dominamos la región. Yo era juvenil en aquel momento y en ese equipo de jóvenes comentábamos lo difícil que sería llegar a la selección mayor”.

“Ese mismo año 1970 participé en los Juegos Centroamericanos de la categoría y fue de gran importancia para mí, aprendí de grandes entrenadores como José Garzón y Enrique Mayola, alcanzando medalla de plata al caer ante México”.

“Como resultado de esa actuación del equipo juvenil, tres jugadores fuimos invitados en 1971 a la preselección nacional de mayores. Aunque no me escogieron para los torneos que participarían en aquel momento, fue un sueño estar rodeado de esos grandes jugadores”, señaló Luis Manuel Sánchez.

“En 1972 jugué mi primer Campeonato Nacional. El nivel en aquellos años era muy alto, sino hacías equipo te quedabas en la calle, por lo que me esforzaba el doble”. 

¿Cómo afectó tu carrera deportiva la incorporación al Servicio Militar?

“Me habían informado que todo el que era del equipo nacional no lo cogía el Servicio Militar. Le expliqué esto al entrenador de la selección y me dijo que si me llegaba la citación que me presentara, que él me iba a dar una carta y no iba a tener problema”.

“Me enviaron la citación y me presenté a la unidad, era el año1973. Lo cierto es que fui con la carta, la entregué y ya me iba, pero me dijeron que me tenía que quedar porque no estaba firmada por la persona autorizada. La autorización la daba el comandante Valdés Junco y él estaba para Bulgaria, por lo que tuve que entrar al servicio”.

“Fui sin ropa porque iba con la idea de regresar, pero al final me reclutaron. Una vez dentro pasé momentos difíciles debido a que muchos oficiales tenían el carácter complejo y yo no me quedaba atrás tampoco, pero supe salir de esas situaciones. A los pocos meses mi situación mejoró y aunque había bajado un poco la forma deportiva, pude ir a entrenar con el equipo, pero no tenía la baja FAR aún”, dijo Luis Manuel Sánchez.

“Una vez iba con la selección nacional a un tope de preparación, y en el aeropuerto estaba un coronel de los que me atendía, el hombre planteó que él no sabía nada de ese viaje y que no podía asistir, suerte que los entrenadores, directivos y el comisionado se movieron con eso, sino me hubiese quedado sin ir”.

Luis Manuel Sánchez
Hansel Leyva Luis Manuel Sánchez se coronó campeón nacional en tres ocasiones con el equipo de La Habana. Foto: Hansel Leyva

Tu primera competencia de rigor con la selección mayor fueron los Juegos Panamericanos de México 1975 ¿Qué recuerdas de aquel torneo?

“Lo primero fue la sorpresa que me llevé cuando dieron la alineación para el primer partido, me asombré debido a que era titular, cuando el habitual en esa posición era Antonio Garcés”.

“En ese mismo primer juego me creía que estaba en Cuba y en el tercer sprint que hice me quedé sin aire, lo que después me dosifiqué y pude terminar el partido. Jugar en el estadio Azteca y en la altura es muy difícil, si llegas a México y juegas en esa semana no afecta la altura, pero si llevas tres días te afecta, la única manera de hacerlo bien es llegar y jugar rápido o tener un período de adaptación de al menos 15 días”.

“Después nos llevaron a otro estado a jugar y el tema de la altura continuaba golpeándonos. De manera general fue una buena experiencia, aunque queríamos mejor ubicación que ese quinto lugar”.

El 28 de noviembre de 1976 es conocido como el día en que el fútbol repletó el estadio Latinoamericano ¿Qué recuerdas de ese partido?

“La sensación de ver el estadio lleno fue grandiosa, muestra además del arraigo de este deporte en el país. Dentro de la cancha las cosas iban bien debido a que empezamos ganando, pero tras una injusta jugada nos empataron el juego. Un jugador haitiano bajó el balón con la mano en el área y la jugada terminó con un gol del delantero Enmanuel Sanón”.

“Hay cosas que para muchos no están claras sobre ese partido, incluso en ese momento para mí tampoco. Después me enteré que el árbitro haitiano, el principal del partido, era muy amigo del árbitro de línea que era cubano, este último tenía que haber señalado la mano del jugador haitiano, pero no lo hizo”.

“Qué sucede, que el árbitro de línea cubano tenía relaciones personales estrechas con el Jefe de los árbitros de Haití y estaba tratando de quedar bien con él. De hecho, en cuanto llegó a Puerto Rico fue el primero en abandonar la delegación cubana y allí esperaría por el directivo haitiano, (su compañero). Una vez más Cuba “estaba” destinada a quedar eliminada”.

¿Qué experiencias recuerdas de tu participación en Juegos Olímpicos? 

“En 1976, aunque estaba en la preselección, no pude ir a Montreal debido a una lesión en la rodilla. En la edición de Moscú 1980 si estuve presente y fue un ambiente único”, recordó Luis Manuel Sánchez.

“En la gira que habíamos hecho por África en 1977 tuvimos una bronca con el equipo de Zambia, y de casualidad nos tocó enfrentarlos en los Juegos Olímpicos y les ganamos. Luego le ganamos a Venezuela, todo eso lo hicimos jugando en la ciudad de Leningrado donde el clima estaba maravilloso”.

“Para el partido contra la URSS nos cambiaron de ciudad y nos llevaron para Moscú. Allí había mucho frío y tuvimos que pedir guantes y monos deportivos para poder jugar, recuerdo que tomaba tazas de té y no me calentaba. En ese partido no pasábamos del medio campo, cuando aquello había -2° de temperatura, el césped muy frío, me sentía con el cuerpo entumido, si el juego hubiese sido en Leningrado el resultado hubiese sido otro”, aseguró Luis Manuel Sánchez.

“Después viramos para Leningrado y caímos ante Checoslovaquia, terminando de esa manera nuestra actuación en el torneo. Sin dudas, participar en esa competencia con varios de los mejores futbolistas del mundo fue de gran importancia, y mostró la calidad de nuestro equipo”.

¿Cómo valoras la actuación del equipo cubano en los años 1982 y 1983?

“En 1982 se celebraron los Juegos Centroamericanos y del Caribe aquí en La Habana, siempre me he preguntado si el conjunto era la base de aquellos equipos que obtuvieron la medalla de Oro en ediciones anteriores ¿Por qué no se revalidó la corona?”.

“La respuesta a esa pregunta es sencilla. Nosotros siempre realizábamos varios topes de preparación con equipos extranjeros, en ese ciclo la preparación no fue la mejor y solo topamos con selecciones de casa. A esto se le suma algunas lagunas tácticas y varias situaciones con las alineaciones de los partidos”.

“En los Panamericanos de 1983 integré el equipo, pero no me dieron la oportunidad de pisar los terrenos de juego. Uno sabe cuándo está en baja, pero yo estaba en buenas condiciones físicas y mentales. Recuerdo que entrenaba hasta de noche para mantener mi forma, pero el colectivo técnico no me hizo ingresar a la cancha. Por mi carácter jamás le iba mendigar o pedir al entrenador que me pusiera a jugar, mi forma de ser no era esa”, señaló Luis Manuel Sánchez.

“Yo no doy opiniones, ni me inmiscuyo en los asuntos de los entrenadores, pero varias personas opinan lo mismo y tantos no pueden estar equivocados”.

¿Cuáles de jugadores con los que compartió terreno entrarían en su once ideal?

“Es muy difícil conformar un once con los jugadores que compartí, estoy seguro que se me quedaran fuera muchos, pero escogería a José Reinoso como portero. Defensas: Luis M. Sánchez-René Bonora- Carlos Loredo- Lázaro Povea. Como mediocampistasAndrés Roldán -José Luis Elejalde- Regino Delgado. Delanteros: Jorge Massó- Ramón Núñez- Roberto Pereira y entrenadores Roberto (Nene) Hernández y Sergio Padrón”.

“El Nene fue muy buen entrenador, tremenda persona y sobre todo confiaba mucho en sus jugadores. Esa confianza que él depositaba en los atletas comprometía a los mismos, tanto en las canchas como fuera de ellas. Ellos fueron los principales artífices de mis logros, sin menospreciar a los entrenadores de la base”.

“En el caso de los arqueros, tuve la oportunidad de compartir también con otro grande de la portería cubana como lo es Hugo Madera, pero abriría con Reinoso”.

El “Bufalito” Luis Manuel Sánchez, tras disputar en 1985 su último Campeonato Nacional se dedicó, posteriormente, a otras tareas.

¿Por qué no continuó vinculado al fútbol de una manera más cercana tras su retiro del deporte activo?

“A mí oficialmente nunca me retiraron, en mi caso se encuentran varios atletas aún y otros que ya fallecieron. Me había graduado como Licenciado en Cultura Física, cuando terminé de jugar me propusieron ayudar a entrenar al equipo Habana, pero eran las mismas personas que habían tenido malas acciones conmigo en el pasado. Por tanto, preferí ejercer la otra profesión que había estudiado”.

“Hace unos años atrás me había graduado de Técnico Medio en Electrónica. Presenté mi expediente y me aceptaron en el ICRT, allí colaboré en Radio Progreso, en el estudio 10 y 12 de la televisión, y otros lugares en el sector. A mí no me gustaba estar encerrado por lo que solicité mi traslado. Posteriormente me incorporé al Sistema Informativo de la Televisión Cubana, allí llevo más de 20 años ejerciendo como camarógrafo”.

¿Disfruta más jugar al fútbol o su profesión de camarógrafo?

“Me gustan las dos, pero me quedaría con el fútbol porque fue lo que hice la mayor parte de mi vida. Me gusta crear y después ver lo que realicé, pero nada comparado con tocar un balón”.

Luis Manuel Sánchez
Hansel Leyva Luis Manuel Sánchez: “Oficialmente nunca me han retirado”. Foto: Hansel Leyva

Como gloria del fútbol cubano ¿Se siente atendido?

“No me siento atendido, algo que quisiera cualquier atleta es que se le realice un retiro y todavía eso es una deuda conmigo y con varios jugadores de mi generación. No hablo de que nos den algo material porque no es mi interés, pero tan siquiera tienen el decoro de invitarnos alguna de las actividades que realizan”, señaló indignado Luis Manuel Sánchez.

“Varios de los directivos actuales no conocen a las glorias de nuestro deporte, pienso que esa es una de las causas por las que no nos invitan y nos tienen borrados del círculo de relaciones y actividades”.

“Me gusta que me den lo que me toca, sino tuve resultados no hay problema, lo acepto, pero no es mi caso. No esperen ninguno de ellos que yo u algunos de los jugadores de mi generación pida o mendigue algo, nuestros resultados están en los libros, en los terrenos de juegos marcados con nuestro sudor”.

¿Se siente feliz con la vida que lleva?

“Sí, me siento muy feliz de la vida que llevo. Gracias a Dios tengo a mi familia, mi esposa, y sobre todo unos nietos que me joden bastante. Muy contento con mi trabajo, con el reconocimiento de las personas de mi barrio y de mis amigos”.

“Lo que me quede de vida lo haré como hasta ahora, disfrutándolo al máximo y compartiéndolo con mis familiares. Tengo una idea en mente, cuando me retire en este trabajo quiero empezar a entrenar niños y contribuir al mejoramiento de nuestro fútbol”.

 ¿Qué sensaciones te dejan las últimas actuaciones de la selección nacional de fútbol?

“Siempre que puedo observo los partidos del equipo. Creo que falta maduración táctica en la selección nacional, pero es consecuencia de la falta de juego, y de topes internacionales. Con el avance que ha tenido el fútbol a nivel internacional era para que el equipo cubano jugara con más sutileza, con más gestos técnicos, sé que el fútbol es un deporte muy físico y de mucho contacto, pero la técnica es importante”.

¿Qué se puede hacer para mejorar el fútbol cubano?

´´Lo primero es el trabajo en la base, sabemos la difícil situación económica del país, pero se debe hacer un esfuerzo por mejorar las condiciones en este escalón fundamental. Existen otros elementos que directamente no dependen de la economía y se pueden mejorar, el entrenador debe tener amor por lo que hace, debe pulir las deficiencias de los niños”, aclaró Luis Manuel Sánchez.

“Si eso no se hace, sucede lo que está pasando en nuestro fútbol; en la actualidad muchos jugadores de primera categoría y del equipo nacional tienen carencias en el golpeo, en el control de la pelota, son carencias que un jugador de primera categoría no debería tener”.

“A los niños se le debe exigir la forma del golpeo, los movimientos en el terreno. Si desde pequeños no atajamos estos problemas, seguirán llegando con deficiencias a las categorías mayores”.

¿Cuán importante ha sido para ti el apoyo de tu familia?

“En mis inicios como atleta mis padres no querían que jugara fútbol porque gastaba muchos zapatos, pero mi hermano mayor, Eddy Téllez, me apoyaba bastante. A lo largo de mi carrera deportiva y posterior a ella fueron un gran baluarte en mi vida, sin ellos no fuera quien soy”.

“Tras dedicar parte de mi vida al deporte, me doy cuenta que la familia es lo que realmente vale la pena, son los que están contigo a pesar de lo difícil de la situación. El respeto hacia ella fue la base de mi conducta, y así se lo trasmito a mis nietos y a cada joven que veo”.

Mantente actualizado con Telegram y disfruta nuestras historias en YouTube

¿Quieres estar siempre al tanto de la actualidad del deporte cubano? Únete a nuestro canal de Telegram: ¡lleva a Play Off en tu bolsillo! Haz click para seguirnos: Canal de Telegram Play-Off Magazine.

Historias de deporte cubano contadas con una mirada profunda a la vida personal de los protagonistas y la sociedad, Para disfrutar nuestras exclusivas suscríbete en: Canal de YouTube Play Off-Magazine.