A su madre —fallecida en fecha relativamente reciente— dedica el pelotero Michel Enríquez su biografía “El Súper 12”, presentada en el marco de la Ferie Internacional del Libro en Pinar del Río.

El volumen, firmado por Crecencio Blanco y Gustavo Vega, aparece bajo el sello de Ediciones El Abra.

El texto —de alrededor de 250 páginas— incluye, en su inicio, una carta que Enríquez le escribiera a su madre muerta y, luego, recrea la historia de uno de los mejores bateadores del béisbol cubano de todos los tiempos.

“El Súper 12” recoge declaraciones del jugador icónico de los Piratas de la Isla de la Juventud, además de poesías dedicadas al deportista, fotos, y opiniones de figuras como Víctor Mesa, Lázaro Vargas, Pedro Medina, Alfonso Urquiola, entre otros.

El libro también reseña la historia del béisbol en el territorio de la Isla de la Juventud, en una mirada que recorre figuras del pasado, como Tomás Baldomero Miquillón Ortiz —lanzador campeón en los Centroamericanos de 1926— hasta los más recientes “mitos” de la pelota pinera: Carlos Yanes, Alexander Ramos, etc.

El volumen también aborda los resultados más relevantes de los Piratas en las series nacionales de béisbol (el bronce de 1999 y el segundo lugar de 2015).

Michel Enríquez nació el 11 de febrero de 1979, en Nueva Gerona, Isla de la Juventud.

Debutó en series nacionales en 1998 y conectó en esa temporada (serie 37) 101 indiscutibles.

Enríquez subió “la escalera” del béisbol cubano muy rápidamente, en 1999 integró la selección nacional que topó contra los Orioles de Baltimore, de la MLB.

Enríquez es dueño del tercer mejor average ofensivo de todos los tiempos en Cuba —por detrás de dos monstruos como Omar Linares y Osmani Urrutia— y líder absoluto en dobles, dos estadísticas que ilustran el calibre del pinero en el cajón de bateo.

Michel Enríquez es, además, campeón olímpico (Atenas 2004), subcampeón en el I Clásico Mundial de Béisbol y se mantuvo por más de una década como miembro fijo de la selección nacional.

En varias ocasiones su figura se ha visto envuelto en polémicas de diverso signo.

En el inicio de la temporada 57 de la pelota en Cuba, la Comisión Nacional castigó al “Súper 12” por gestionarse a título personal un contrato deportivo en el exterior. La sanción generó una ola de profundo rechazo popular en su natal Isla de la Juventud y otros muchos sitios del país.