La estrella estadounidense Mike Powell, recordista mundial del salto largo (8,95 metros), conversó este martes con la emergente estrella cubana de la especialidad, Juan Miguel Echevarría, en Ostrava, República Checa.

Powell felicitó al cubano por su salto en Estocolmo —la más reciente parada de la Liga del Diamante.

“Me dijo que me seguirá mañana en la competencia”, dijo Echeverría en exclusiva a la página deportiva Jit.

El domingo pasado, en la parada de Estocolmo de la Liga del Diamante de atletismo, Echevarría logró un impresionante registro de 8,83 metros, una de las mejores marcas de la historia, aunque no fue homologada por el viento a favor de 2,1 metros por segundo (El límite permitido para validar un récord es de 2,0 metros por segundo).

Echevarría dominó la parada de Estocolmo de la Liga del Diamante 2018. FOTO: Tomada de Facebook.

Con la juventud de sus 19 años, Echevarría dijo que fue emocionante ver a Powell y saludarlo.

Powell “está loco… para hacer récord del mundo hay que estar loco”, dijo el saltador de Camagüey.

Powell está de visita en Ostrava, República Checa, para participar como invitado en el mitin Golden Spike (Zapatillas Doradas), competición que volverá a deparar el duelo entre el cubano Echevarría y el sudafricano Luvo Manyonga.

También participará como uno de los favoritos el estadounidense, y rey olímpico, Jeff Henderson.

A poco de comenzar el Mundial de Fútbol, Rusia 2018, los saltos de Echevarría son la comidilla de los seguidores del deporte en Cuba.

Muchos, expertos y aficionados, creen que es cuestión de tiempo para que el jovencito de Camagüey borre el récord nacional implantado por el mítico Iván Pedroso (8,71 metros), en 1995. El propio Pedroso lo cree así.

La bendición de Ostrava

Dayron Robles impuso récord mundial en Ostrava, hace diez años. FOTO: tomada de Cubadebate

Ostrava podría ser una buena oportunidad para Echeverría si atendemos a las cábalas deportivas.

Hace exactamente diez años atrás, en ese mismo mitin atlético, el vallista corto cubano, Dayron Robles, impuso récord mundial de 12,87 segundos —que luego fue roto por el estadounidense Aries Merritt (12,80 segundos), en 2012.

En aquel año, Robles tuvo una temporada fantástica. Bajó siete veces de los 13 segundos y se coronó como monarca olímpico en Beijing.

Ojalá la historia se repita y el destino depare buena suerte al cubano Echevarría, la promesa del salto largo en Cuba.