En sus esfuerzos por acelerar los juegos de béisbol la organización de las Grandes Ligas (MLB) limitó la cantidad de visitas al box aunque desechó restringir a 20 segundos el tiempo entre lanzamiento y lanzamiento para 2018.

El Sindicato de jugadores de la MLB no quiso aceptar los cambios pero —tras un año de negociaciones— firmó un acuerdo en el que afirma que no se opondrá a las nuevas modificaciones del reglamento.

Los cambios, anunciados el lunes 19 de febrero, establecen un límite de seis visitas al box en nueve entradas sin un cambio de lanzador. Se cuentan tanto las visitas del manager como de entrenadores y jugadores.

Atendiendo a las preocupaciones sobre el robo de señas, la MLB instalará nuevas líneas de teléfono que enlacen los dogouts y las salas de revisión de video. Las comunicaciones serán monitoreadas y grabadas.

La organización de las Grandes Ligas tiene potestad para modificar reglas de juego sin la necesidad de un acuerdo —previo aviso de un año de antelación—. Las propuestas de limitar el número de visitas a la lomita y la instalación del reloj para lanzadores datan de antes de la temporada 2016.

El comisionado Rob Manfred señaló en un comunicado que su deseo es el de mantener un diálogo con los jugadores para encontrar soluciones aceptables para todos. Respecto a los cambios más recientes, Manfred se manifestó alegre de poder hallar un punto de acuerdo con el Sindicato de beisbolistas profesionales.

Sin embargo, el presidente del sindicato, Tony Clark, dijo que ambas partes no llegaron a un acuerdo, técnicamente.

“Hay preocupación sobre qué tanto funcionará” una norma que limite el número de visitas que están relacionadas con el robo de señas para lo cual hoy se usan amplios recursos tecnológicos, dijo Clark.

Hasta hoy existía una restricción de las visitas al box que impedía dos visitas al mismo lanzador durante el transcurso de una entrada, lo que resultaba —en el caso de producirse— en un cambio automático del pitcher.

Durante los últimos años ha aumentado el número de visitas del receptor a la lomita. Tal hecho derivó en el aumento del tiempo promedio de juego que, durante la temporada pasada, alcanzó las 3 horas y 5 minutos.

En comparación, en 2005 el tiempo promedio de juego fue de 2 horas y 46 minutos.