Desde el pasado campeonato sub 23 cubano a Jesús Olivera le quedó claro que, para quedarse con la receptoría de Villa Clara, necesitaría mucho más que calidad deportiva. Él luchaba, lucha aún, contra algo más difícil de enfrentar: el apellido Pestano.

Resulta que el vástago del estelar receptor de Villa Clara y Cuba, Ariel Pestano —a la sazón manager del conjunto Sub 23 de la provincia—, también juega con los arreos puestos y ese se ha convertido en el principal escollo para que Olivera, sin un apellido ilustre que lo soporte, vea apariciones regulares en los duelos de la Serie.

Como ya decimos, no se trata de un tema nuevo. Ya en mayo del pasado año el colega Roberto Santiago desde las páginas del periódico Vanguardia mostraba su descontento con esta situación en el artículo La oportunidad que espera Jesús, en el cual aseguraban que a la altura del “juego 32 de la actual lid [mayo de 2017], había salido en 17 ocasiones y usando los arreos y la mascota solo 12 innings alternos”. Según Santiago, tal situación no se ajustaba con la calidad del chico nacido en Remedios.

Pero terminó la Sub 23, Olivera llegó al equipo de mayores y allí, en la Serie Nacional, apenas tuvo la oportunidad de pararse tres veces en el home plate: un hit y dos ponches, con una anotada. Ese fue su desempeño.

Ahora, cuando regresó la temporada juvenil, Olivera supuso que podría tener una nueva oportunidad. Pero parece que su situación no ha variado desde 2017 en Villa Clara.

Acá dejamos a nuestros lectores la carta que Omar Cruz Guevara, padrastro de Olivera, hiciera pública en el muro de Facebook del periodista Roberto Santiago hace apenas unas horas, y la respuesta que recibió.

Carta de Omar Cruz Guevara, padrastro de Jesús Olivera. (Tomada del Facebook del periodista Roberto Santiago)

Me dirijo a Ud. buscando la forma sea leído. La categoría sub23 es para desarrollar los atletas de estas edades y no se entiende cómo al concluir el cuarto juego de la subserie contra Mayabeque que se hicieron varios cambios de alineación y de posición buscando ganar no se le ha dado la posibilidad a Jesús Olivera de jugar en la receptoría, lo peor es que esto se va a seguir repitiendo en el transcurso del campeonato como sucedió en la serie pasada. No hagamos comparación con Ariel Pestano Jr. porque no la tiene, el primero lo ha superado en todas las categorías como todos conocemos. Pestano hijo no jugó ni siquiera la provincial de este año, en cambio Olivera estuvo con el equipo Remedios subcampeón provincial, alternando en la receptoría y en primera con su coterráneo Julio Miranda. Al parecer Pestano Jr. solo lo supera en “APELLIDO”. Un atleta protegido, de interés de la provincia cómo lo desarrollamos en especial en la receptoría que tanto tiempo necesita si no juega, estas son una de las cosas que más daño le hacen al béisbol revolucionario y nadie de las personas que dirigen este deporte en la provincia se pronuncian. Saludos para Ud…

Omar Cruz Guevara

Roberto Santiago, quien parece conocer el caso, tampoco se quedó en silencio tras la publicación de la misiva:

“Nadie le pone coto a evidencias que se repiten. Absolutamente de acuerdo con el padrastro de Jesús Olivera León, personalmente he tratado el tema en otras ocasiones, todo silenciado. Era sabido y alertado pero parece que nuestro béisbol seguirá careciendo no solo de aspectos técnicos y tácticos sino de valentía de los directivos para desempolvar injusticias. Ojalá que en nuestros medios también se traten temas de esta índole pero con transparencia no como en ocasiones que las respuestas a los oyentes, lectores y televidentes no son las más convincentes ni fundamentadas. Eso ayudará a mejorar el béisbol y a respetar la cultura beisbolera de nuestro país”.

Por el momento, más allá del mundillo de las redes sociales, los medios villaclareños se han centrado en el desastroso inicio del Sub 23 de Pestano, pero claro, sin llamarle desastroso. En lo mero informativo, sin buscar qué hay detrás de todo.