Danel Castro volvió a bailar de lo lindo con un grand slam de leyenda y le dio vida a Las Tunas, que se ganó el derecho a optar por una oportunidad más de ganar el torneo, al derrotar este sábado a Granma con marcador de seis carreras por dos.

Habiéndose quedado sin Lázaro Blanco y sin Luis Ángel Gómez, tanto Martí como Civil tuvieron que recurrir a lo poco que tenían para escoger y así lo hicieron, en un choque donde las opciones de bull pen eran muy limitadas en cuanto a los abridores.

Fue entonces de principio a fin un juego que sorprendió a muchos por lo cerrado del marcador y el duelo que se entabló entre dos hombres que no habían sido tomados como cartas de triunfo por sus respectivos managers: Leandro Martínez y Vladimir Baños.

Leandro, por un lado, tuvo par de momentos en la campaña, uno muy bueno y otro donde perdió un poco los comandos en la segunda fase. Pero regresó bastante bien y quizás con el coraje suficiente para ser la elección de Carlos Martí.

Por otro lado el pinareño Baños no había estado ni de cerca en su mejor post temporada y lanzó todo un juegazo, que como ha sido costumbre cuando los serpentineros esta temporada lanzan “juegazos”, no pudo ganar.

Aquí un detalle interesante, cuando se le acabaron las balas tanto a uno como a otro de los que le dieron apertura al choque, ambos directores decidieron venir a con lo mejor de su pitcheo de segunda línea, los cerradores Jose Ángel García y Raidel Martínez. Por los tuneros estaba a todas luces justificado, no había mañana. Quizás para Granma, sabedor de que a los Leñadores es necesario tenerlos amarrados con la cadena corta, forzaron la entrada de Raidel demasiado pronto. Y hablando de manejo de tiempos: al final y con todo lo bien que estuvo, a Leandro me parece que lo dejaron demasiado.

Vladimir Baños tuvo una excelente actuación este sábado al permitir cuatro jits, dos carreras —una de ellas sucia— y propinar seis ponches en siete entradas completas. FOTO: István Ojeda.

Igualmente hay que destacar que en un desafío donde cambió nuevamente la mecánica para adelantar a los corredores y sacar provecho de ello (más sacrificios, menos bateo y corrido), los Alazanes lo hicieron muy bien en todas las ocasiones, algo que es difícil de ver en nuestra pelota, donde tocar bien es cosa de virtuosos últimamente.

Otra vez, por supuesto, la nota negra: la defensa de Las Tunas. La primera carrera de Granma entró sin que se pegara un hit por parte de los visitantes. ¿Se pudo haber evitado si Ayala hubiera hecho la asistencia más rápido? Es posible. No obstante, anótate otra, Yosvani Alarcón.

Granma no escapa de la crítica y aquí van dos para Raúl González en la novena entrada. La primera con el machucón de Quiala que tiró mal a la inicial poniendo a 180 pies de home la victoria, y después cuando se lanzó a buscar a un adelantado Yordanis Alarcón en la antesala, pues si la parte más adelantada del cuerpo de un jugador que se está lanzando de manos son, precisamente, SUS MANOS; entonces no puede tirarse a buscar el out tocando al corredor en LA CABEZA. Cosas de técnica y táctica de la pelota, “futesas sin importancia”.

Ahí, y solo ahí, se perdió el juego para Granma. Pasar a Yhonson para lanzarle a Danel no creo que haya sido la mejor opción. Fue como ver repetida la escena ante Industriales, nuestros managers nos prenden de los errores/horrores de sus homólogos.

Yhonson es el hombre que menos batea en el play off y Danel se ratificó como el que MÁS VECES EMPUJA EL EMPATE O VENTAJA. ¿Se les olvidó el número? Además, cómo prefieren aún lanzarle a Danel, quien es la bujía del equipo, el que empieza el fuego y como hoy, lo termina también. Martí, te toca tragar el buche amargo. Como sea, se perdía con la de tercera.

Habrá entonces séptimo juego otra vez en el Mella, un escenario al que Industriales llegó 3-2 y perdió sexto y séptimo, y ahora a Granma podría sucederle lo mismo. Mañana habrá que poner una valla de contención en el predio de los Leñadores, pero no para el público, sino para los locales.