Los Dodgers de Los Ángeles vuelven a estar en la Serie Mundial, luego de casi treinta años sin jugar el Clásico de Otoño en la MLB. La última vez fue en 1988, cuando vencieron a los Atléticos de Oakland.

Con el aplastante triunfo de 11-1 conseguido este jueves 19 de octubre sobre los actuales campeones de la MLB, los Chicago Cubs, los Dodgers avanzaron a la final de la Gran Carpa por decimoséptima (17) ocasión en su historia (sumando su estancia en Brooklyn de 1932 a 1957).

Para el jardinero cubano Yasiel Puig, quien ha estado en todas las postemporadas con los Dodgers desde su debut en el 2013, esta es la primera oportunidad de conseguir un anillo de Serie Mundial. Puig y los Dodger se han coronado Campeones de su División en la Liga Nacional en 2013, 2014, 2015, 2016 y este 2017, pero hasta este año nunca habían podido avanzar más allá de la Serie de Campeonato.

De esta manera, Caballo Loco luchará a partir del próximo 24 de octubre por sumarse a la lista de 15 jugadores cubanos que ya han conseguido al menos un anillo de Serie Mundial y convertirse en el segundo cubano que lo logra vistiendo la franela de los Dodgers, luego de que Sandy Amorós lo hiciera en 1955, antes de que la franquicia se marchara de Brooklyn en 1958 para radicarse en Los Ángeles.

En esta ocasión, la victoria de los Dodgers tuvo sabor boricua, con un desbordado Enrique Hernández que despachó tres jonrones para conseguirse en el décimo jugador en toda la historia de la MLB que consigue tal cifra en un juego de postemporada. Para redondear las cifras de la noche, Hernández impulsó en total siete de las once anotaciones de los Dodgers, sin duda una actuación que el puertorriqueño recordará toda su vida. Las otras cuatro carreras fueron remolcadas por Forsythe (2), Turner (1) y Bellinger (1).

Por su parte, Puig, una de las figuras cimeras dentro de la alineación de los Dodgers, se despidió de esta Serie de Campeonato con par de hits en su función de cuarto bate del equipo.

El abridor de los Dodgers, Clayton Kershaw, transitó por seis entradas completas en las que solo permitió una carrera y tres indiscutibles, recetó cinco ponches y regaló una base por bolas.