Envuelto en una investigación por parte de las autoridades de la MLB el preparador cubano Ariel Prieto ha acaparado los principales cintillos de información en el mejor béisbol del mundo. El antillano fue acusado de emplear un Apple Watch en el dougout durante el partido de comodines entre los D-Backs y Colorado, una acción considerada ilegal por el reglamento.

Más allá de la noticia pocos conocen sobre este personaje, ex lanzador en Ligas Mayores con los Atléticos de Oakland durante la década de los ´90 y ahora coach de los Diamondback de Arizona.

Este pitcher cubano participó en su última Serie Nacional en la temporada 1994-95, para emigrar hacia los Estados Unidos donde fue seleccionado en la quinta ronda del draft por los Atléticos.

Su debut en las Ligas Mayores se consumó en julio de 1995 y cuentan que al no estar familiarizado con las tarjetas de crédito tuvo en su bolsillo durante varias semanas un cheque correspondiente a $ 1.2 millones. En 1996 consumó la mejor temporada de su carrera tras agenciarse seis victorias con siete derrotas y PCL de 4.15. Durante seis años en la MLB, Prieto ganó 15 partidos y perdió 24, con una efectividad de 4.85 de carreras limpias por cada nueve entradas.

Luego fue renegociado con los entonces Tampa Bay Devil Rays donde vio acción en tres partidos, sin ninguna decisión. Prieto reapareció en México a mediados de los años 2000, jugando con los Venados de Mazatlán de la Liga del Pacífico. Después disputó la Liga Profesional de invierno en Puerto Rico con los Cangrejeros de Santurce.

A partir de ese momento dedico su vida al entrenamiento del béisbol hasta llegar a la función que cumple actualmente.