Por: Jorge Ebro/ Nuevo Herald

Tony Peña les ha hecho un pedido especial a sus jugadores: “No se crean nunca que son el equipo favorito en este torneo”, pero es muy difícil tomar al pie de la letra el deseo del mánager de la República Dominicana.

Con una temible demostración de poder, la representación de Quisqueya ratificó el jueves por la noche que es el conjunto a derrotar en el Clásico Mundial de Béisbol al vencer 9-2 a Canadá en el inicio del Grupo C con sede en el parque de los Marlins.

“Si nos creemos que somos los mejores, eso no está bien”, había comentado Peña, el mánager dominicano, poco antes del comienzo del choque. “Lo que pasó hace cuatro años, ya pasó. Esta es una nueva historia”.

Sin embargo, el mismo Peña se encargó de recalcar que sobre el papel el conjunto Dominicano se veía mejor que aquel ganador de la edición pasada del Clásico de manera invicta y rotunda.

Sobre el terreno y ante una efervescente afición de más de más de 27,000 fanáticos que los respaldó con un merengue constante, la escuadra caribeña respondió a esa etiqueta al pegar 15 imparables, incluidos cuadrangulares del receptor Wellington Castillo y el jardinero José Bautista.

Somos un grupo de hermanos que hemos dejado nuestro ego fuera”, había comentado Robinson Canó, quien cada vez que vino a batear era saludado con gritos de MVP, MVP, recordando que fue el Más Valioso del torneo en el 2013.

El llamado “Plátano Power” le cayó con un fuerza tremenda al abridor de Canadá, el veterano Ryan Dempster, quien a sus 39 años salió del retiro -no lanza en Grandes Ligas desde el 2013- para defender los colores de su nación.

Su presencia en el montículo de poco ayudó a los norteamericanos, pues en apenas dos entradas permitió siete imparables y cuatro anotaciones que le dieron un rumbo definitivo al encuentro.

Esa ofensiva dominicana le permitió a Carlos Martínez trabajar sin muchos apuros durante cuatro episodios en los que admitió solo tres indiscutibles y una carrera salida de la combinación de un error de José Reyes a la inicial y un balk del propio lanzador.

Aunque el relevista Hansel Robles dejó que Canadá anotara una rayita en la quinta, el dominio de los campeones resultó más que evidente, cuando Adrián Beltré remolcó su 10ma carrera en Clásicos en la quinta entrada, para reafirmarse como el máximo impulsador de su tierra en estas lides.

El jonrón de Bautista en la sexta, con dos hombres a bordo, acabó con las ilusiones de los canadienses.

Para la fecha del viernes está señalado el debut de Estados Unidos ante la representación de Colombia, mientras Dominicana descansa en espera del choque contra los anfitriones el sábado, que está totalmente vendido.