A los 43 años, Rigoberto Ferrera tuvo su primer pase de cinta en el kickboxing. “Es un deporte muy agresivo, de mucho contacto”, dice sonriente el popular actor cubano, quien durante tantos imprimiera un estilo único a Lucas, el programa del video clip musical.

Humorista que repleta los teatros con sus presentaciones, estudioso del piano, Rigo es un fanático seguidor, además de practicante asiduo de las artes marciales desde que era niño.

El fundador de la Escuela Cubana de Wushu, Roberto Vargas Lee, fue uno de los maestros de aquel chiquillo inquieto que llegó un día a la escuela donde él entrenaba. Lo llamaba Ferrera o con el sobrenombre de Bruce, en referencia al inolvidable actor Bruce Lee.

“En aquel tiempo ponían muchas películas chinas. Bruce tenía un gesto característico, se tocaba la nariz, llegué haciendo ese tipo de gesto. Quizás me puso así por eso. Con Roberto aprendí mucho, de la cuestión del colectivo, porque es un líder que agrupa a mucha gente”, dice Rigoberto.

El vínculo con el deporte, y su práctica constante, es una de las facetas menos conocidas del actor, quien comenzó en el Karate-Do con 11 años.

“En esa época en que el kárate aquí tenía mucha fuerza, nos llenaron de películas chinas de artes marciales. Gracias a esos muchos muchachos e incentivaron. Había muchos circuitos donde se practicaba, mientras hoy en día hay pocos. Empecé a competir desde los 12 hasta los 19, y con 16 años ya era cinta negra en un estilo. Mi primera competencia provincial fue con cinta lila y con Roberto fui a competencias nacionales, hasta que empecé en la actuación”, cuenta.

Rigoberto Ferrera. Foto: Pedro Enrique Rodríguez.

Rigoberto Ferrera. Foto: Pedro Enrique Rodríguez.

¿Cómo han influido las artes marciales en tu carrera de actor y en el carácter?

Las katas tiene mucho de artístico. Eso me sirvió mucho para el teatro, porque es una coreografía y en el teatro los unipersonales son coreografías que te las aprendes de memoria. Eso que aprendí lo empecé a emplear en el humor. Además, te forjan la fuerza de voluntad, la disciplina para ir a donde te lleve tu camino. Te hace ser más humilde en la vida.

Incluso, has parodiado a las artes marciales en tus actuaciones

Lo hago también en el espectáculo nuevo, pero tienes que dominarlas, porque si no, se ve como una burla. Me burlo, pero domino la técnica. Para que de risa tienes que dominar cosas, como sostener la pierna. Tengo una coreografía montada de una kata, y le saco chistes. Lo bueno de emplear las artes marciales dentro del humor es que es del gusto internacional, porque es muy silente, se basa solo en acción y algún que otro grito, pero no hay texto.

¿De qué deportes eres fanático?

Soy seguidor del boxeo y de las artes marciales mixtas. Me gusta mucho el boxeo cubano, admiraba mucho a Teófilo Stevenson, Adolfo Horta y Armandito Martínez, aunque no soy especialista. Creo que antes había más nocauts que ahora, porque hoy hay pocos golpeadores. Por eso me encantan los mexicanos. Son fajadores, y el público necesita que dominen la técnica pero que al mismo tiempo den un buen espectáculo.

En el caso de las artes marciales mixtas es una lástima que no se le de publicidad. No se trasmite casi nada, y aquí hubo grandes artistas marciales. En la Ciudad Deportiva, cuando las antiguas Copas Moncada, se daban grandes espectáculos y nunca se televisaron.

¿Y la pelota?

No soy seguidor ni de pelota, voleibol, o atletismo. Los he practicado, pero para divertirme, sobre todo cuando era muchacho. Traté de que me aceptaran en la escuela en algún deporte, pero nunca lo hicieron por el tamaño. A mi ponme constantemente artes marciales y soy feliz.

¿Qué significa desarrollar un espectáculo para ti?

Es como una pelea con el público, como un deporte de combate en que hay que dominar al contendiente. Al contendiente tienes que estudiarlo poco a poco, revisar sus lados flacos. En el teatro y el humor es igual, debes conocer las características del público, para darle a todos un poco. Tienes que tener un espectro de técnicas, tocar piano, cantar, hacer cuentos.

Mis espectáculos son muy deportivos, dinámicos. En una hora y 10 minutos puedes bajar tres libras. Tienes que tener la resistencia que te da el deporte, estar entrenando constantemente.