Desde su anuncio oficial, el combate entre el cubano Guillermo Rigondeaux (17-0, 11 nocauts) y el ucraniano Vasyl Lomachenko (9-1, 7) se ha robado la atención del mundo del boxeo profesional. Se trata de la primera pelea en la historia entre dos bicampeones olímpicos, sin olvidar que ambos pugilistas están en la lista de los diez mejores “libra por libra” en la actualidad.

Tanta ha sido la atención del público que, según el portal Ticketmaster, encargado de la venta de los boletos, apenas quedan 333 tickets para el esperado enfrentamiento que tendrá lugar el venidero 9 de diciembre en el majestuoso Madison Square Garden de Nueva York, instalación que ha sido sede varios hitos del deporte universal.

Según el sitio Boxeo Cubano, el presidente de la empresa Top Rank, el avezado Bob Arum, expuso que efectivamente quedan 300 butacas disponibles para la cartelera. Un detalle que dicta a las claras la buena aceptación que ha tenido el enfrentamiento.

La pelea tendrá lugar por encima de las 130 libras, por lo que “El Chacal”, actual rey de las 122 de la Asociación Mundial, trabaja en su masa muscular y se prepara psicológicamente para salir por primera vez en su carrera de su hábitat natural. Recordemos que el santiaguero hizo historia en los 54 kilogramos (118.8 libras) en cerca de 10 años como amateur.

Lomachenko, uno de los fajadores de moda, tal vez solo por detrás del kazajo Gennady Golovkin (GGG), y el mexicano Saúl “Canelo” Álvarez llegará a este enfrentamiento con dos títulos del orbe, el pluma de la Organización Mundial y el superpluma de la propia OMB. Además, es un hombre que sabe lo que es derrotar a un púgil cubano, pues venció al camagüeyano Yasniel Toledo en la final del XVI Campeonato Mundial de Boxeo en Bakú, Azerbaiyán (2011) y en las semifinales de los Juegos Olímpicos de Londres 2012.