Era un niño de 10 años cuando vi jugar por primera vez a Robelio Carrillo. Desde pequeño fue buen bateador y tuvo potente brazo. Finalmente se convirtió en lanzador. De una recta inferior a las 90 millas pero siempre con mucho control.

El número 14 de los naranjas es un atleta de poca suerte. En muchas oportunidades, cuando lanza bien, no siempre su equipo batea. Otras veces, muchas, pasa inadvertido por las calles de su tierra parrandera, porque mientras juega en las Series Nacionales prácticamente no lo ven sus coterráneos. Pero hace un año, desde que decidió no jugar en la Serie 57, se convirtió en tema de conversación.

En la anterior edición había jugado en 22 partidos, de los cuales inició 17, ganó 5 y perdió 5.  Ese año le batearon para .271, con un WHIP de 1.46, ponchó a 39 y su promedio de carreras limpias fue de 3,96.

Aunque no es el abridor estelar del conjunto, lo cierto es que los Azucareros no están muy amplios de staff, y notaron su ausencia esta temporada, en la que ni siquiera clasificaron a la segunda etapa. Sobre su decisión de vestir la franela Naranja, conversó con Play Off Magazine.

¿Carrillo, por qué no te presentaste con Villa Clara a la Serie 57?

Decidí no jugar porque fueron muy injustos conmigo. Me dolió mucho que no se tuvieran en cuenta mis rendimientos para nada. Solo me llevaron a la preselección del Clásico, allí coincidimos 20 pitchers. Yo me quedé fuera. No caí en la nómina, pero nos dijeron que podíamos ser llamados para cualquier equipo que viajaría ese año. Estuve bien en los entrenamientos y tuve una temporada buena. Sin embargo, después conformaron varias selecciones y los restantes 19 lanzadores representaron a Cuba, menos yo. No me dieron posibilidad ni para la Serie del Caribe, ni al torneo de Holanda, ni a la liga CanAm. Nadie dijo nada, no hubo explicación a ningún nivel.

¿Por qué te habían sancionado antes de la serie 56 que si jugaste?

Yo iba a desertar para jugar en una liga en México pero me cogieron, era ilegal. Entonces estuve sancionado y me pusieron unos requisitos disciplinarios. Comencé a entrenar y con seriedad me mantuve cumpliendo los compromisos al pie de la letra. Fui de los mejores lanzadores en la provincial ese año.

Después estuve en los entrenamientos del equipo Villa Clara e igual cumplí y estuvieron muy contentos conmigo. Siempre dije que si tenía resultados podía tener los mismos derechos que los demás. ¿A quién no le gusta representar a su país? Ese es el incentivo de los atletas por su sacrificio. Si tú no rindes, bueno, tienes que conformarte, pero si te lo ganas hay que estimularte al menos con un equipo grande.

Hay otras ligas en las que pudiera lanzar. ¿Por qué no me pueden dar esa oportunidad? ¿Por qué me iba del país? Eso fue en un momento de mi vida, pero ya no pienso así. Además, esos contratos hay que respetarlos porque salen desde CubaDeportes.

¿Se te acercaron para ver porque no te presentaste a la preselección de Villa Clara?

No me dieron ninguna explicación ni de la provincia, ni de la Habana. Después el Comisionado de Provincial y el INDER me llamaron para una reunión en Santa Clara. Todo fue para que yo le explicara por qué no iba a jugar. Les expliqué todo, pero no me dieron respuesta ni explicación concreta. Fui por gusto, solo para que ellos me oyeran.

Dijeron que iban a llamar a La Habana para averiguar mi situación y todavía estoy esperando por ellos. Ya no me van a dar respuesta. Me he quedado todo este año en mi casa como si no hubiera pasado nada.

Estás entrenando con Remedios para la venidera provincial en Villa Clara. ¿Cuál es la idea?

Estoy entrenando para ayudar a Remedios en la provincial que empieza en enero. Siempre he dado todo con mi municipio que lleva años alcanzando campeonatos. Me siento muy bien y me preparo físicamente. Tengo 32 años y mi peso siempre lo mantengo sobre los 75 o 76 kilos. Yo entreno 15 o 20 días y me siento fuerte para pitchar 5 o 6 inning sin problema en cualquier pelota.

Te digo, no tengo presión ni obligación de jugar. Sé que si quiero hacer la selección naranja me lo tengo que ganar otra vez desde la base, como pasó la ocasión pasada con la sanción. Hasta ahora nadie ha hablado conmigo. No sé si la provincia sabe que me reincorporé con Remedios. Si lo hago bien y estoy bien del brazo quizás lo piense según el que dirija el conjunto de la provincia.

La ausencia del zurdo de Remedios se notó en la actual Serie Nacional, cuando Villa Clara no pudo clasificar a la segunda fase. FOTO: Alex Castro.

La ausencia del zurdo de Remedios se notó en la actual Serie Nacional, cuando Villa Clara no pudo clasificar a la segunda fase. FOTO: Alex Castro.

¿Con cuál manager jugarías?

De los que se rumoran que puedan dirigir el Villa Clara, con Pestano. Me llevo bien con él. Estuvimos 7 u 8 años compartiendo el mismo cuarto juntos. A Ariel le gustan los gallos igual que a mí. Íbamos a las peleas juntos y nos ayudábamos en ese hobby. Ese tema de los gallos finos nos encanta a los dos y esa pudiera ser otra razón para sumarme a su llamado.

El otro que se dice es Paret. Me llevo muy bien con Eduardo. Cuando yo jugaba en la serie nacional tenía buenas relaciones con él. En el momento de mi sanción fue uno de los que me llamó y hablamos varias veces. Trató de ayudarme diciéndome que no me desvinculara. Es de las personas que te apoyan, como un amigo que te da la mano.

Creo que también hay otros que pueden estar y tienen conocimientos. Si me tocan a las puertas iría con Luis Jova, Pedro Jova, Eduardo Martín, Roberto Pupo, gran entrenador que ha sido como un padre en la recuperación de mi brazo en una ocasión. Estoy pensando en Jesús Manso, Kiki González, Humberto Guevara que es muy buen preparador físico y no lo han tenido en cuenta.

Los problemas más grandes que ha tenido el equipo Villa Clara en los últimos años son con los directores. Lo principal en un colectivo es la unión y que se lleven bien los atletas y eso no ha existido. A los entrenadores que no se lleven bien con los peloteros siempre se le va a virar el equipo. Actualmente hay muchos jugadores que se llevan mal con los managers. No hay comunicación, no nos oyen.

¿Qué sensación experimentas cuando no estas junto a tus compañeros después de 11 series nacionales?

Te confieso que me gustaría estar ahí. No es fácil ver por la televisión los juegos y quisiera que ganaran porque todavía puedo aportar mucho al equipo que no tiene casi lanzadores zurdos. Oye, pero cuando sientes una mala acción como la que me han hecho. Te hacen quedar mal ante la gente y te faltan el respeto, uno se desmotiva.

Lo primordial para mí es que todo el mundo se lleve bien. Que no mientan. Engañan a los peloteros y entonces la gente se empieza a incomodar. Se hacen propuestas y compromisos y después no se cumplen. Los entrenadores también sufren esto porque ellos están por el medio entre nosotros y los jefes.

Durante la serie 56 nos pusieron padrinos por atletas y no hubo seriedad. Unos resolvieron algo, pero la mayoría no. Todas estas cosas duelen. No obstante, voy a hacer una buena preparación, me esforzaré otra vez desde la provincial. No quiero hacer papelazos, ya sea como abridor o relevista. Saldré desde el primer día con Remedios a hacerlo lo mejor posible.

Te digo que lo tengo bien claro y la conciencia tranquila. Estoy convencido de que aunque vaya a la Serie Nacional y gane 10 juegos no me van a llevar a ningún equipo Cuba. Fíjate es mejor que me sorprendan. Ojalá esté equivocado.