Fueron las décadas de los 80 y 90 del pasado siglo las más prolíficas para el béisbol en Pinar del Río, logrando conquistar siete títulos nacionales y seis Series Selectivas.

Aunque poseía una temible armada, el mítico equipo de Vegueros de esa época es recordado por su excelente staff de pitcheo que aglutinaba a hombres de la calidad de Jesús Guerra, Omar Ajete, Juan Carlos Oliva, Jesús Bosmenier, Faustino Corrales o Rogelio García.

Sin embargo, entre todas esas luminarias una brilló con más intensidad: Rogelio García, quien en 16 temporadas ganó 202 juegos, ponchó a 2499 bateadores y lanzó para un excelente promedio de carreras limpias de 2.39.

Recién llegado a Vueltabajo, luego de culminada su etapa como entrenador de los cocodrilos de Matanzas, Play-Off conversó con el Ciclón de Ovas acerca de diversos temas que atañen a su carrera personal, así como los derroteros actuales que enfrenta nuestro pasatiempo nacional.

Uno de los aspectos más criticados a la dirección del equipo Cuba que asistió al IV Clásico Mundial de Béisbol fue el uso del pitcheo. ¿Crees que se manejó bien las rotaciones en el torneo?

«Creo que no es ético hablar de los entrenadores que estuvieron ahí, pero lo que sí digo es que se tenían que haber llevado un poco más de pitchers de relevo y menos abridores y haber tenido en cuenta quiénes eran efectivos contra los zurdos y quiénes no.

»Te pongo un ejemplo, Yera no es efectivo contra los zurdos que aquí le batean para 500, ahí creo que está la estadística que les faltó a ellos por revisar y no solamente el caso de Yera, sino de otros lanzadores que no concretaron bien la rotación de pitcheo.

»A parte de eso creo que fuimos con los mejorcitos que tenemos, pero ya la calidad de otras naciones está por encima de nuestro pitcheo».

¿Le gustaría en la edición de 2021 ver un equipo Cuba integrado por figuras que jueguen en nuestro campeonato doméstico y quienes lo hacen en la MLB?

«Esa es una idea de años, creo que deberían ser al menos mitad y mitad, es decir, 14 de aquí y 14 de allá y veremos como el ritmo de juego en el Clásico cambia totalmente, porque desgraciadamente nuestros talentos se está yendo.

»Yo creo que los máximos culpables de esto son los padres que no saben si la mitad llegan o no, y hemos visto que una gran parte de los que se han ido no lo han logrado y otra incluso están regresando.

»Quisiera que cada vez que sale un equipo cubano al terreno fuera como los de nuestros años cuando paseábamos la distancia. Ya eso le corresponde a las autoridades, se puede analizar, darse el caso, sino puede ser mitad y mitad al menos 10 o el cuadro titular y el resto lo ponemos nosotros, pero sin dudas sería diferente el play contra Cuba».

Para muchos aficionados y entendidos, el béisbol cubano está ahora mismo en una crisis insalvable. ¿Es usted partidario de ese criterio?

«Yo no lo llamaría crisis, pero creo que sí hay que revisarlo desde la base, he estado mirando el Sub-15 y, a veces, vemos que hay muchachos cuyos padres no tienen la parte económica para comprarle zapatos, guantes, bates y este es un deporte que conlleva recursos, eso tienen que revisarlo las autoridades.

»Te puedo hablar, por ejemplo, del caso de la EIDE de Pinar del Río que tiene dos bates que son del hijo mío porque ni siquiera un bate le dan y comienzan un campeonato demasiado corto y demasiado agotador.

»Lo otro es que me gustaría que volvieran nuevamente las categorías anteriores, 10-12, 13-14, 15 y 16 y juvenil porque hoy en día el salto es muy grande del Sub-15 al juvenil y del juvenil a mayores.

»Pienso también que el Sub-23 se debería jugar a la par de la Serie Nacional, para tener la oportunidad de subir y bajar jugadores, como se hacía antes con la Liga de Desarrollo».

¿Le parece una estrategia acertada el proceso de contrataciones de jugadores que se viene realizando desde hace algunos años?

«Yo creo que eso es favorable para reconocer el mérito que tienen los jugadores, pero el resto de los peloteros que se queden tienen entonces que sacar la cara y hacer su trabajo».

¿Se entrena hoy con la misma intensidad de antaño?

«Los entrenamientos se han modificado un poco, nosotros teníamos un régimen muy duro con el difunto José Joaquín Pando, quien levantó el pitcheo en esta provincia.

»Yo pelé las lomas donde se corre motocross y las gradas del estadio y habían menos lesiones, ahora cuidamos más a los lanzadores, le damos una determinada cantidad de lanzamientos y se lesionan más.

»A veces, el entrenador le dice que con 10 velocidades ya mata y hay lanzadores que tú les dices: “vamos a hacer determinado ejercicio” y anda escondiéndose».

¿Puede achacársele eso a una falta de motivación en los atletas?

«La insatisfacción de los jugadores de ahora golpea bastante, primero porque no han llegado todavía a la élite y se creen que son un fenómeno.

Rogelio García

Rogelio García (derecha) FOTO: Carlos Bauta

»Se ve que a nuestros peloteros les falta motivación, se debe revisar la parte económica, nosotros jugábamos en peores condiciones y vivíamos en el estadio, las etapas no son comparables pero se debe analizar más a fondo la pelota y darle más satisfacción al pelotero para que pueda rendir.

»A veces, los jugadores tienen problemas en casa porque les falta algo y eso va encadenado al terreno de béisbol, yo creo que se han hecho algunos análisis pero deben hacerse mucho más profundos, porque estamos en baja pero se puede trabajar y recuperarnos».

Centrándonos en su carrera hace poco trascendió que logró superar la barrera de los 2500 ponches para reafirmarse como líder indiscutible de ese apartado en Series Nacionales.

«Sí, eso fue que descongelaron un juego de una selectiva contra Villa Clara que, por cierto, yo perdí, necesitaba solo uno para alcanzar la marca cerrada de 2500 y ahora me sobran 9, gracias a dios se dio la cobertura esa, sumaron y logré el número».

¿Culminada su etapa al frente del pitcheo matancero ha recibido alguna oferta concreta de trabajo?

«Hubo dos provincias que me estuvieron llamando, pero aunque no quiero desvincularme del béisbol, sí deseo descansar un año, al menos ayudando a la provincia».

¿Satisfecho Rogelio García con lo hecho en su carrera profesional?

«No podría estar en desacuerdo con mi carrera deportiva, fue corta pero muy rica. Primero, por haberle ganado a los americanos que es el gran deseo de los pitchers en el equipo Cuba y, luego, por la familia que he creado, mi esposa con quien llevo 37 años y que me ha ayudado tanto cada vez que uno cae en un bache y mi hijo que siguió mi carrera lanzando en Series Nacionales».