En un encuentro pospuesto desde el verano olímpico de 2008, este viernes se reencontraron dos legendarias figuras del béisbol cubano: Víctor Mesa y Orlando “El Duque” Hernández.

Por dos décadas no se cruzaron sus caminos y, esta vez, fue Miami el punto de encuentro para ambas glorias deportivas.

Para Hernández y Mesa pasaron más de 20 años de no verse, aunque mantenían contacto en la distancia.

“La última vez que nos vimos fue en La Tropical”, dijo el Duque quién afirmó, además, que Víctor Mesa es uno de sus ídolos deportivos: “El hombre que nunca llegaba al terreno cansado y enseñaba cómo ganar en la pelota”, dijo el ex lanzador.

El Duque Hernández abandonó Cuba en 1997 luego de varios intentos frustrados. En la Gran Carpa Hernández obtuvo cuatro anillos de Serie Mundial y lanzó hasta la avanzada edad de 44 años.

Tras el reencuentro, Mesa y Hernández participaron en el pograma deportivo Zona ESPN e intercambiaron con fanáticos de Miami y los EE.UU., según reporta Jorge Ebro, de El Nuevo Herald.

El oriundo de Sitiecito, en Villa Clara, dijo que se emocionó mucho con el reencuentro y que está “contento con el trabajo que [el Duque] logró hacer aquí”, en los EE.UU.

Mesa reconoció el talento de Hernández al mencionar que el as industrialista “demostró que el béisbol cubano tiene calidad”.

Víctor y el Duque fueron rivales en Series Nacionales de béisbol, pero compartieron la misma camiseta en el equipo nacional. Juntos conquistaron la medalla de oro en las Olimpíadas de Barcelona 1992, antes de la exclusión de Hernández de la selección cubana.

El manager actual de los Industriales no evitó referirse al panorama actual del béisbol cubano: “Cuando estábamos nosotros la pelota tenía un nivel, ahora vive un declive en eventos internacionales. En nuestra época no perdíamos”, aseguró el dueño del dorsal 32.

Víctor dijo más, dijo que es partidario de un equipo Cuba unificado, pero añadió que “hay dirigentes que deben decidir”. La fórmula sería, según Víctor, hacer una mezcla de 12 jugadores de cada lado, para comenzar.