El 11 de diciembre —día del fútbol cubano— no trajo precisamente regalos para el balompié de La Mayor de las Antillas. Coincidentemente, ese día se celebró el sorteo en que la CONCACAF definía los repechajes clasificatorios a la Copa de Oro en su versión del 2021, lotería en la cual a la selección cubana parece haberle tocado el camino más intrincado.

Y si bien es cierto que la máxima cita balompédica del área parece lejana en el tiempo, los partidos que definirán los últimos clasificados están al doblar de la esquina. Tan pronto como en el mes de marzo de 2020, los ganadores de cada llave del nivel C en la recién finalizada Liga de Naciones, se medirán en partido único a los segundos ubicados de los grupos del nivel B.

Los vencedores de estos cotejos avanzarán a la siguiente ronda, donde esperan Cuba y el resto de selecciones que se ubicaron últimos de cada llave del nivel A. De esta forma, en enfrentamientos pactados para el mes de junio, los Leones del Caribe deberán medirse en partidos de ida y vuelta a quien salga vencedor del cotejo entre Guatemala y Monserrat.

Los chapines, que debieron jugar el nivel C de la Liga de Naciones tras cumplir una sanción de FIFA, saldrían como favoritos ante una escuadra de Monserrat que —visto lo visto— tampoco sería un manjar para Cuba. Recordemos que, como parte de la preparación del elenco cubano para la Liga de Naciones, los dirigidos por Pablo Elier Sánchez no pasaron de un empate sin goles ante una República Dominicana que, incluso más reforzada, sucumbió 2-1 ante el cuadro de Monserrat.

De pasar los guatemaltecos, como la lógica indica, el reto sería aún mayor para los nuestros. En los dos últimos enfrentamientos ante la selección centroamericana —incluso contando en nuestras filas con los hoy ausentes Santa Cruz, Baquero y compañía— los entonces dirigidos por Raúl Mederos encajaron dos derrotas en igual número de presentaciones.

Los marcadores de 0-3 y 0-1, no dejan el más mínimo margen a la duda sobre el favoritismo guatemalteco en caso de un hipotético match contra una escuadra cubana henchida de jugadores amateurs de la liga local.

En el resto de emparejamientos, Haití esperará por el vencedor entre Guadalupe y San Vicente y Granadinas; Trinidad & Tobago deberá medirse al triunfador entre Barbados y Guyana; y por último, Bermuda enfrentará a quien gane el cotejo entre Bahamas y Guyana Francesa. Los sobrevivientes de estos enfrentamientos, clasificarán a Copa Oro, a la cual ya tienen cupo asegurado los dos primeros lugares de cada llave de la Liga A, así como los ganadores de cada uno de los grupos del nivel B de la Liga de Naciones.