Tal vez el cubano Noel Tortoló nunca imaginó que su sueño de dirigir un equipo habanero de niños en el torneo Disney Salute to Baseball se cumpliría con el mérito de obtener una medalla de bronce, además de un lugar privilegiado en la historia de estos torneos y en la del movimiento deportivo de la isla que lo vio nacer.

Sucede que el manager de la selección capitalina, que tomó por asalto durante varios días el complejo deportivo del parque de diversiones más importante del mundo, radicó durante 15 años en Panamá y junto a su esposa se propuso desde aquella época llevar un equipo de niños al evento, que anualmente se organiza en Orlando, Estados Unidos.

Tortoló, quien regresó a Cuba en el 2014, escuchó con satisfacción las palabras de los presidentes Raúl Castro y Barack Obama el pasado 17 de diciembre, en las que anunciaron el restablecimiento de las relaciones diplomáticas de forma escalonada.

Equipo Habaneros de Beisbol infantil

Habaneros se convirtió en el primer seleccionado de niños cubanos que visita Estados Unidos desde 1959, de manera privada —sin intervención gubernamental— y apadrinado por peloteros antillanos estrellas de las Grandes Ligas. FOTO: Alain López Martínez

Según contó en exclusiva a Play-Off, de inmediato comenzó a dar los primeros pasos para competir con un equipo en la lid, que auspició la cadena ESPN y contó con el concurso de representaciones de siete países.

Habaneros, nombre escogido para el grupo de 12 niños de diferentes barrios capitalinos, se convirtió después del empeño de muchos en el primer seleccionado de niños cubanos que visita Estados Unidos desde 1959, de manera privada —sin intervención gubernamental— y apadrinado por peloteros antillanos estrellas de las Grandes Ligas.

Tortoló confirmó que el inicialista estelar de los Medias Blancas de Chicago, José Dariel Abreu, contribuyó con una cifra considerable de dinero, lo que se sumó a otras colaboraciones, incluyendo el capital de la familia del manager, hasta llegar a los 25 mil dólares que cubrieron la inscripción en el torneo, los implementos deportivos, el alojamiento y los gastos del viaje.

Por si fuera poco, al término de la acción en Orlando, los chicos viajaron a Chicago para presenciar en el Wrigley Field un choque entre Cachorros y Medias Blancas, incluido un encuentro con sus paisanos Abreu y Alexei Ramírez, y otro apasionado del proyecto, el cubanoamericano Carlos Rodón.

Equipo Habaneros de Beisbol infantil

Habaneros usa el uniforme del antiguo equipo Leones de La Habana. FOTO: Alain López Martínez

«Este es un equipo de barrio, lo conforman amigos de mi hijo Noé, quien es el primer argentino en representar a Cuba en un evento de béisbol. También se incluyeron tres jugadores que fueron campeones con La Habana en el nacional Sub-12, entre ellos el cuarto bate Roberto Campos», manifestó el gestor principal en un entrenamiento antes de partir a suelo norteño.

Tortoló dio un paso importante rumbo a otra de sus fantasías: dirigir una nómina en la World Little League, que tiene acción en el estado de Pennsylvania. «Lo más importante es que los niños se diviertan, que disfruten la oportunidad única de conocer ese escenario, y al mismo tiempo defender los colores de su bandera», anunció.

También Play-Off fue testigo de la entrega de los uniformes de la competencia, y del trabajo arduo de varias personas en el entrenamiento de la tropa. Lo visto primero en una práctica de bateo, luego en un trabajo defensivo en el infield y por último en el tiro desde los jardines, vaticinó a este redactor las posibilidades reales de alcanzar una medalla en la competencia. Y así fue.

Equipo Habaneros de Beisbol infantil

El equipo logró con solo 12 peloteritos el tercer lugar en el Disney Salute to Baseball. FOTO: Alain López Martínez

Pero no todo fue color de rosa. Sucede que, por formar parte de este grupo, el antesalista Roberto Campos no se pudo presentar a la preselección nacional del equipo Cuba al mundial de Taipéi de China, y aunque no coincidían las fechas de ambos eventos, su familia recibió un ultimátum para que abandonara la empresa del equipo habanero.

Yunier Campos, papá de Roberto, refirió, un poco contrariado con la posición de la Comisión Nacional de Béisbol, que decidió, junto a su familia, que Campos participaría en el torneo de Disney porque era una oportunidad única, que vinculaba el deporte que ama su hijo con la diversión.

En definitiva, el equipo que dirigió Noel logró con solo 12 peloteritos el tercer lugar, un resultado más que alentador para futuros compromisos de este tipo. Para la historia quedará este debut en Salute to Baseball, que incluyó el dominio de su grupo clasificatorio con tres victorias y una derrota.

«Los muchachos se van contentos porque se entregaron al máximo en esta experiencia que era nueva para ellos. Estamos seguros de que en ediciones futuras los representantes de Cuba levantarán el trofeo de campeones», expresó a la prensa Julio Estrada, quien coordinó también el proyecto desde Estados Unidos.

Los habaneros regresaron a casa con una agradable mezcla de emociones, salidas de la defensa con bronce de las cuatro letras de su país, y de palpar con sus manos una realidad beisbolera que, según los tiempos que corren, tal vez puedan disfrutar en un futuro mediato, con su talento entre bolas y strikes.

[quotes quotes_style=”bquotes” quotes_pos=”center”] En el primer encuentro, los Habaneros cedieron por blanqueada de 0-1 ante un equipo de Carolina del Sur, pero después encadenaron una seguidilla de triunfos 16-0 frente a Lousiana, 14-2 ante Panamá y 8-2 frente a Georgia. [/quotes]