Anton Mikhailovich Kuznetsov, de seguro este nombre lo asociará con cualquier cosa excepto con béisbol. ¿Qué haría un ruso jugando pelota…?

Esto mismo se preguntaron los scouts de los Phillies de Philadelphia en la primera semana de abril, cuando Kuznetsov se presentó en el Carpenter Complex para probar sus dotes como lanzador. Sin embargo, ni en sus mejores sueños se imaginaron el enorme talento de este zurdo.

Según manifiesta el periodista Paul Hagen en el sitio MLB.com, Kuznetsov inició su carrera sin permitir rayitas en sus primeras 14 presentaciones, una racha que se extendió por 18.2 innings. El 16 de agosto, contra los Azulejos de dicho circuito, el pitcher llevó su cadena en blanco a 20.2 actos antes de permitir una anotación en la novena, su tercera entrada de trabajo aquel día.

Kuznetsov terminó la temporada regular con 0.36 de efectividad. Ha permitido 16 hits en 25.1 episodios, en los que ha dado sólo cuatro boletos y ha recetado 24 ponches. Todo eso mientras los rivales le batean para .184. Además, tiene cinco salvados y fue nombrado al Equipo Todos Estrellas de la Liga de la Costa del Golfo.

«Ha sido increíble», dijo el manager Roly de Armas. «Ha estado fenomenal. Tiene control, un gran cambio, tira strikes y ataca a los bateadores. ¿Quién iba a pensar que después de todos estos años, 44 años en el béisbol, yo iba a ver a un ruso? Y mira los números. Increíble».

Si Kuznetsov termina llegando algún día a las Grandes Ligas, será apenas el sexto nacido en Rusia en subir durante la era moderna del béisbol. Sin embargo, sería el primer ciudadano ruso en hacerlo. Los otros se mudaron a los Estados Unidos a temprana edad.