Los Yankees de New York han estado perfectos en casa y ahora están a un paso de avanzar a la Serie Mundial, al conseguir este miércoles su tercer triunfo ante los Astros de Houston con pizarra de 5-0 y trabajo espectacular del japonés Masahiro Tanaka.

El cuerpo de abridores de los Yankees está intratable y ha sido su arma fundamental en esta remontada frente a Houston, tras haber caído en los dos primeros duelos de la Serie de Campeonato de la Liga Americana.

En este último duelo Tanaka fue indescifrable para la tanda de los Astros, al caminar siete entradas completas en las que permitió apenas tres hits, regaló una base por bolas, ponchó a ocho y nadie anotó. El relevo de Kahnle, de dos entradas y con un solo hit, termino por sellar el duelo.

Así, los Yankees han tenido una postemporada de ensueño en su patio al acumular balance de 6-0 (una victoria contra Minnesota, dos ante Clevelan y tres frente a Houston). Para sus rivales, el Yankee Stadium es un potro de torturas.

Al bate, por los Yankees, los más destacados fueron el receptor Gary Sánchez con dos hits (incluido un jonrón en la séptima entrada) y dos impulsadas, el novato Aaron Judge con un doblete y una impulsada, y Didi Gregorius, con dos imparables y una remolcada.

En tanto, el cubano Yuli Gurriel —quien regresó a la primera almohadilla— pegó un doblete al jardín izquierdo en la segunda entrada ante Tanaka. Este es el tercer doble de Gurriel en la postemporada y su average, luego de los tres partidos en el Yankee Stadium, ha descendido hasta los .382, tras haber estado en .500.

Los Yankees no disputan una Serie Mundial desde 2009, y para  el sexto partido de la Serie de Campeonato este viernes han designado al dominicano Luis Severino como abridor. Severino lanzó cuatro entradas en el segundo juego de esta Serie de Campeonato frente a Houston en los cuales permitió dos hits y una carrera limpia.

Por los Astros será Justin Verlander, quien maniató los bates de los Yankees en nueve entradas con una sola carrera también en el segundo duelo de estos play offs, el designado para mantener a Houston con vida.