Por: Jorge Ebro / El Nuevo Herald

Yasmany Tomás ya sabe donde queda todo, o casi todo. El jardinero de Arizona camina por el clubhouse del Marlins Park con una soltura que no se advertía en sus primeras dos campañas de Grandes Ligas. Seguro de lo que quiere y a dónde va.

Su actitud es la de quien nada le sorprende y se le ve más cómodo en la piel del veterano, aunque todavía su carrera está en la infancia y las expectativas sobre el pelotero que todos conocen como “El Tanque” parecen aumentar de temporada en temporada.

El ex industrialista, de 26 años, posee metas secretas, pero las esconde mal. Se advierte el deseo de sumar 30 o más vuelacercas y 100 o más impulsadas, contienda tras contienda, como han hecho otros grandes, como si fuera la marca de lo bien hecho.

¿Crees que el buen momento de Arizona es serio o pasajero?

“El equipo ha hecho un gran trabajo en estos dos primeros meses de temporada. Cada uno de los peloteros ha puesto su grano de arena y eso se refleja en lo colectivo. Sí creo que es un momento que va a durar”.

¿Cómo fue tu preparación en la primavera? Se te ve más ligero.

“Sí, ese fue el objetivo. Desde que acabó la temporada pasada me di a la tarea de bajar un poco de peso y mejorar la agilidad. Trabajé duro con los entrenadores del club y creo que eso lo cumplimos”.

¿Te está afectando el no jugar todos los días?

“Durante los primeros días el manager habló conmigo y me dijo lo importante de rotar al equipo para llegar lo mejor posible a los meses finales. Esa estrategia se va a ver mejor al final de la temporada. En agosto y septiembre, cuando los otros estén agotados, nosotros podríamos estar mejor”.

En el 2016 fue parecido, de julio en adelante fuiste un mejor jugador…

“Fue así, pero fíjate, este año en lo que son los cuadrangulares y las impulsadas he comenzado mejor en los dos primeros meses del 2016, aunque el promedio esta 20 puntos por debajo, pero lo importante es producir cuando haga falta y que el equipo siga ganando”.

Antes eras el novato, ahora ya vas para tu tercer año, ¿sientes la diferencia?

“El primer año todo es nuevo. Ahora ya me siento cómodo, conozco la liga, cómo se trabaja, las rutinas. Este 2017 va a ser muy importante, porque será el que diga si tengo para establecerme por encima de la media de las Mayores”.

¿Te sorprendieron los 31 jonrones del año pasado?

“No. Me había puesto la meta de superar lo alcanzado en el 2015. Los números de novato no fueron malos, pero sentía y siento la expectativa sobre mí para poner mejores números. Yo quería, por lo menos, 25 jonrones y 80 impulsadas”.

¿Y cuáles son las metas de este año?

“Esas me las guardo”.

¿Pero imaginas pegar 30 o más cuadrangulares de manera sostenida?

“Esa es una cifra interesante, porque hay muchos peloteros que tienen esa cantidad como una prueba de consistencia temporada tras temporada. Si logro eso, también me demostraría a mí mismo y al mundo que puedo ser consistente”.

¿Vemos que Ariel Prieto sigue al lado tuyo?

“Ariel ha sido mi guía. Cuando llegué a Arizona no conocía nada. De mirarme, Ariel sabe si estoy molesto, si me siento mal y sabe sacarme del mal momento. Ha sido muy importante para mí”.

¿Y qué tal la comida cubana por Arizona?

“¿Comida cubana en Arizona? Solo en la casa y cuando quiere mi esposa”.