Jorge Morejón | ESPN Digital

El jardinero cubano de los Mets de Nueva York, Yoenis Céspedes, que dos días antes había despachado tres vuelacercas ante los Filis de Filadelfia, trajo su show de potencia al sur de la Florida y con dos jonrones enormes llegó a seis cuadrangulares en la joven temporada, líder absoluto en las Mayores.

El primero de sus jonrones se lo conectó en el tercer inning al taiwanés Wei-Yin Chen, abridor de los Marlins, para romper un empate a cuatro carreras en la pizarra.

En su turno siguiente, en el quinto episodio, se la botó al dominicano Jose Ureña, primer relevista utilizado por el manager Don Mattingly.

El partido fue el quinto más largo en la historia de la franquicia de Miami y los Marlins tuvieron que echarle mano como relevista al zurdo Conley, quien estaba previsto como abridor al día siguiente.

El dominicano Marcell Ozuna disparó grand slam en el primer inning ante Robert Gsellman, abridor de los Mets, para inaugurar un festival de batazos entre ambos equipos, que como dos boxeadores, se trenzaron en un intercambio de campana a campana, hasta acumular 29 hits.

El jardinero quisqueyano de los peces acumula ya 16 carreras impulsadas, diez en los últimos tres días, para encabezar ese departamento en todas las Grandes Ligas.

Los Marlins retomaron el mando 8-7 en el quinto con otro racimo de cuatro carreras, pero Nueva York igualó en el octavo por doblete del emergente Michael Conforto, que puso en evidencia la carencia total de relevistas zurdos en el conjunto de Miami.

Lo que comenzó como una batalla campal a palo limpio se convirtió de repente en un duelo de pitcheo que se extendió por 16 innings y terminó siendo un maratón beisbolero en Marlins Park.

Travis d´Arnaud disparó un jonrón ante Adam Conley en el inicio del decimosexto episodio y los Mets de Nueva York se llevaron el triunfo 9-8, tras casi seis horas de juego.

El partido fue el quinto más largo en la historia de la franquicia de Miami y los Marlins tuvieron que echarle mano como relevista al zurdo Conley, quien estaba previsto como abridor al día siguiente.

El cátcher de los Mets lo recibió con bambinazo, que representó su cuarta impulsada de la noche-madrugada, pues en el segundo inning había limpiado las bases con un triple que remolcó tres.