El pelotero cubano Yoenis Céspedes tomó clases de yoga durante el receso de invierno para evitar lesiones en los miembros inferiores en la próxima temporada de la MLB.

El granmense, dos veces seleccionado al Juego de las Estrellas ha sufrido varias lesiones en las piernas que lo han alejado de los terrenos.

Un tirón en la corva de la pierna izquierda lo dejó sin jugar entre el 28 de abril y el 10 de junio pasado. Poco después la misma lesión —pero en la pierna derecha— lo sacó de circulación desde el 26 de agosto y hasta el final de la temporada 2017.

Céspedes aseguró a la prensa que, durante el invierno corrió, levantó pesas “sin hacer mucha fuerza” y tomó clases de yoga para llegar bien al inicio de temporada.

El jardinero cubano disputó el año pasado solo 81 partidos, con .292 de promedio, 17 jonrones y 42 empujadas para la causa de los Mets.

Céspedes asegura que las pesas le aportan fuerza pero que sus músculos “estaban rígidos”. El yoga ha solucionado tal situación y ya no sintió la espalda baja “apretada” en los inicios de los entrenamientos. “El yoga ha trabajado”, dijo.

El piloto de los Mets, Mickey Callaway, mencionó que Céspedes “ha corrido más que antes” y parece que el cubano “se ha preparado muy bien durante el invierno”.

Céspedes disputó 159 juegos en 2015 —su mayor números de participaciones en un año desde que llegó a la MLB— con los Tigres de Detroit y los Mets de Nueva York. Ese año el cubano colaboró a que los Mets alcanzaran, por primera vez desde el 2000, la Serie Mundial.

El toletero de Granma asegura que persiste en su sueño de coronarse como MVP. “Esa va a ser siempre mi meta”, dijo y añadió que las lesiones son inevitables pero que ha aprendido a prepararse para evitarlas durante la temporada por venir.

Las proyecciones para la temporada 2018 indican que Céspedes conectará para .278, con 22 jonrones y 60 impulsadas.