El jonrón es el momento más espectacular del béisbol, el instante en que todo un estadio se pone de pie como si un resorte saltara bajo cada asiento. Nada compite con un batazo de vuelta completa: ni los ponches, ni los robos de base. Pero los jonrones, como todo en el béisbol, se pueden contabilizar.

Es la pelota el deporte que más estadísticas genera. Incluso para los más avezados en la materia, muchas veces son demasiado complicadas. Los números son la sal de este juego, y son los mejores amigos de directores y aficionados a la hora de valorar el rendimiento de un atleta u equipo en general. En los números hay muchas veces escarbar, hurgar, revolver y revisitar las estadísticas. Puede ser un proceso tortuoso, pero vale la pena.

Y es, sin duda, el casillero de los vuelacercas uno de los más visitados por los fanáticos cuando consultan las estadísticas. En nuestras Series Nacionales no es diferente.

Hagamos un repaso entonces por esta Serie LVII. ¿Qué nos dicen los números si hablamos de jonrones? ¿Cuáles son las curiosidades escondidas detrás de un batazo de vuelta completa?

Para empezar, podemos decir que en 259 partidos jugados hasta el 26 de septiembre, se han conectado un total de 334 jonrones (1.28 por partido) en 17 079 turnos oficiales, lo que representa un total de un bambinazo cada 51.13 veces al bate.

Los Alazanes de Granma llevan la voz cantante con 38, mientras los Piratas de la Isla de la Juventud solo han sacado del parque la bajísima cifra de seis pelotas. Con hombres en circulación son los mismos granmenses y los tuneros, quienes más jonrones acumula con 18.

Por otra parte, los elefantes de Cienfuegos poseen el cuerpo de lanzadores más castigado por los toleteros cubanos, al permitir 38; y los lanzadores de Matanzas y Artemisa, son quienes menos permiten (17).

El actual líder de este codiciado departamento es el granmense Lázaro Cedeño, quien ha dado 9 en 121 turnos al home plate (posee una frecuencia de un jonrón cada 13.44 veces). El menos afortunado es el veloz matancero Eduardo Blanco, quien acumula la mayor cantidad de turnos al bate en lo que va de Serie (135 oportunidades) sin poder sacar la bola del terreno.

Lázaro Cedeño es el actual líder jonronero de la Serie con nueve vuelacercas. Foto: Juan Moreno.

Lázaro Cedeño es el actual líder jonronero de la Serie con nueve vuelacercas. Foto: Juan Moreno.

Un dato interesante es que el 61 por ciento de los peloteros de nuestra Serie Nacional, aún no han pegado jonrón en la actual campaña.

Pero en el beisbol, el jonrón es mucho más espectacular cuando se conecta con hombres en bases, o mejor aún, con las bases llenas, o cuando lo logra un bateador emergente, en una situación complicada del partido. Seguimos buscando.

Carlos Benítez (GRA) es el rey cuando las bases están congestionadas: despachó dos en días consecutivos (23 y 24 de agosto) y otro exactamente un mes después (23 de septiembre). Salvo él, ningún otro pelotero ha conseguido más de un grand slam en esta temporada.

Cienfuegos, como era de esperar, es el equipo que más jonrones con bases llenas permite (5), y a su lanzador Jose A. Córdova, le han “hecho la gracia” un par de veces.

En total se han conectado 21 jonrones con casa llena y se han dado en todas las entradas. Sin embargo, en el 28.57 por ciento de las veces, ocurre en el mismo primer capítulo (6 veces) y, como dato curioso, la mayoría (57.14 por ciento, 12 veces), son por la zona del jardín izquierdo.

Muy curioso (y fuera de las estadísticas de este trabajo porque ocurrió el 27 de septiembre) resultó que el tunero Yudier Rondón conectó (nuevamente en la primera entrada) otro jonrón con la casa llena; pero esta vez, dentro del terreno, hecho que, al menos en esta Serie Nacional, es algo insólito.

Otra de las situaciones que clasifican como “difíciles” es conectar un batazo más allá de los límites del terreno como bateador emergente, con el cuerpo frio, generalmente bajo presión o con su equipo debajo en el marcador, hay que tener ciertas condiciones físicas y mentales para lograrlo. En total se han conectado 11 (5 en la séptima entrada, 3 en la octava y 3 en la novena). Holguín, Mayabeque y Cienfuegos lo han hecho dos veces y Pedro M. León (MAY), con cuatro días de diferencia (26 y 30 de agosto), ha disparado dos en ese rol (líder).

Pronto estaremos jugando la próxima etapa del campeonato: mejores equipos, refuerzos y calidad concentrada, ¿Aumentarán entonces los jonrones o los lanzadores campearán por su respeto? Habrá que esperar. Nos vemos en el estadio.