Jackie Robinson, el primer jugador negro en participar en una temporada de Grandes Ligas, jugó en el Gran Stadium del Cerro en La Habana, antes de romper la barrera racial.

El brillante jugador de los Royals de Montreal fue líder de bateo en la Liga Internacional (AAA) en la temporada de 1946, y campeón al vencer con su equipo al Louisville de la Asociación Americana, en la pequeña Serie Mundial de ese año.

Después del 20 de febrero de 1947, Jackie arribó a la Habana con los Royals de Montreal para sostener varias series amistosas con vistas al inicio de la temporada. Simultáneamente, el día 20 del propio mes, llegaron también los Dodgers de Brooklyn, el equipo grande de la organización, con objetivos similares.

Leo Durocher, manager de los Dodgers, había declarado que durante su estancia en Cuba observaría detenidamente la actuación de su pupilo.

Jackie Robinson firma autógrafos en La Habana. Foto: elnuevoherald.com.

Jackie Robinson firma autógrafos en La Habana. Foto: elnuevoherald.com.

El martes 25 de febrero de 1947, última fecha de la temporada de la Liga Cubana de Beisbol Profesional, Habana y Almendares -los eternos rivales de la pelota cubana- dirimían en un juego trascendental quién sería el campeón de esa temporada, con Robinson de expectador.

El célebre jugador, quien por esos días era noticia internacional, presenció este histórico desafío desde las sillas de preferencia situadas detrás del home del Gran Stadium de la Habana, actual Latinoamericano. Luis Gonzales Moré, conocido como El Conde, anunciador oficial del estadio, dio a conocer a los aficionados la presencia de este destacado jugador negro. La afición le tributó un merecido aplauso.

Los Royals desarrollaron una serie de preparación contra los Havana Cubans, desde el 4 de marzo hasta el 14 del propio mes. Robinson participó en siete de los ocho desafíos disputados, en los cuales se desempeñó en la segunda base y también en la inicial.

El día 26 de marzo, Los Royals iniciaron su segundo tope con los Dodgers de Brooklyn, que se prolongó hasta el 6 de abril, último partido, en el cual Jackie no jugó. Fueron siete enfrentamientos y Robinson participó en cinco.

Como resumen, en su actuación en el Gran Stadium de La Habana estuvo en 12 partidos: 7 contra los Havana Cubans y 5 contra Los Dodgers. Sus resultados estadísticos fueron muy buenos, con 16 hits en 41 turnos al bate, para un promedio de .390. Se robó 5 bases y causó una gran impresión entre los aficionados cubanos.

Robinson cuando jugó en La Habana. Foto: Cubadebate.

Robinson cuando jugó en La Habana. Foto: Cubadebate.

Meses después, el 15 de abril de 1947, se produjo uno de los acontecimientos más memorables de la historia del beisbol. Ese día, Jackie Robinson se convirtió en el primer jugador negro en participar en una temporada de las Grandes Ligas.

Setenta años después, el mundo beisbolero recuerda este acontecimiento que abrió el camino para que nuevas generaciones de jugadores de raza negra llegaran al mejor beisbol mundial. A nuestro país tocó el orgullo de ser la antesala de este notable hecho.